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Autor: P. Pedro Castañera L. C. | Fuente: Catholic.net Tema I. Primera parte. ¿Qué es el amor?
Qué es el amor. Aprende a darte. La realidad diaria. El amor es la dinámica esencial del ser humano. Requisitos para el amor auténtico.La reciprocidad del amor
Tema I. Primera parte. ¿Qué es el amor?
TEMA I. QUÉ ES EL AMOR. APRENDE A DARTE.
LA REALIDAD DIARIA.
En la introducción, partimos de la importancia de
la familia como célula vital de la sociedad. Y la
familia es una comunidad de amor, pues es éste el
motor vital de la misma. El amor, no en un
sentido poético, sino en una función unitiva y dinámica entre
seres humanos.
Si hay algo que pueda explicar las acciones del
hombre, su unión con otras personas, y por consiguiente, todo
el ciclo familiar que se inicia desde el matrimonio, ese
algo es el amor.
El amor es el principio y fuente
creadora, porque el hombre fue creado por amor y para
el amor. Todas las manifestaciones del ser humano hacen patente
esta tendencia: el amor es lo que identifica a la
persona, la capacidad de amar es exclusiva del ser humano. El
vínculo entre las personas debe ser el amor, el principio
interior, la fuerza permanente y la meta última para vivir,
crecer y perfeccionarse.
Esta podría parecer una postura ideal o
muy utópica en los convulsionados tiempos en los que vivimos;
sin embargo es muy importante recordar también que aunque el
amor es el motor que impulsa la unión del hombre
y la mujer en el matrimonio, y por ende, el
nacimiento de una familia, es la voluntad, el mutuo consentimiento
del varón y mujer, sobre lo que se funda el
matrimonio, estableciendo un vínculo.
Para realmente amar hay que conocer qué
es el amor. En tanto descubramos su profundidad, creceremos más
en la capacidad de amar.
EL AMOR ES LA DINAMICA ESENCIAL
DEL SER HUMANO.
Es dinámica, pues abarca diferentes etapas, se expresa
en todos los ámbitos de la personalidad humana y a
lo largo de toda nuestra vida. Es esencial, pues constituye el
principio, la idea por la cual el hombre fue creado
y el fin para el cual existe. Esta será la
actividad del hombre por toda la eternidad (“Ahora están presentes
la fe y la esperanza, pero al final sólo existirá
el amor”).
El amor es la única razón que justifica la
existencia de todos y cada uno. El universo entero se
creó por amor. El amor es el acto supremo de la
libertad, la actividad reciamente humana por la que una persona
elige y realiza el bien del otro.
REQUISITOS PARA EL AMOR
AUTENTICO:
1. Querer amar, como un acto de voluntad humana. No por
conveniencia o porque me gusta, me apetece o me interesa.
2. Buscar el bien de la otra persona, lo que la
hace feliz y la perfecciona. Buscar el bien del otro
precisamente en cuanto al otro, no por mí, sino desde
mí para el otro, tal cómo es.
ELEMENTOS QUE SE
DAN EN EL AMOR:
a) Corroborar en el ser. Es
el principio de todo amor de amistad, del amor verdadero.
El amor tiene la virtud de “hacer real” a la
persona que amamos, no nos es indiferente, nos importa por
encima de todas las cosas; es más, su realidad llega
a ser nuestra propia realidad. (“Deseo con todas las fuerzas
de mi alma que existas”. “¡Qué maravilla que hayas
sido creado!”).
b) Deseo de plenitud. El amor no sólo
aspira a que el ser querido viva, sino que viva
bien, que llegue a su plenitud, que alcance su perfección,
lo cual corresponde exactamente a uno de los fines del
amor conyugal. ¡Qué compromiso tan grande, como pareja, el lograrlo! Únicamente
el amor nos hace capaces de penetrar en una persona,
admirar la grandeza y los matices que encierra, y potenciarlos
por el amor. ¿No es esto lo que hacemos
con ese bebé que se nos da en el hospital,
incluso desde que sabemos que viene en camino? Qué bueno
sería pensar lo mismo para nuestra pareja, anticipando un proyecto
de perfeccionarnos para todo lo espléndido que podemos llegar a
ser. (“No sabrás todo lo que valgo hasta que no
pueda ser, junto a ti, todo lo que soy “,
es decir, “ te quiero por lo que eres y
por lo que llegarás a ser”). Esto incluye amarlo con sus
defectos, poniendo los medios para que las imperfecciones vayan siendo
superadas.
Amar significa admiración, crecimiento para no decepcionar las esperanzas que
otro puso en mí, desde su amor. ¿Cómo? Saliendo de
mi propio apego, sin absorber al otro, evitando dominar.
c)
Entrega. Es la culminación del amor; el que verdaderamente ama
se da en la donación total de sí mismo con
y desde nuestro propio ser. Esto implica superar nuestros propios
instintos y conquistar así la propia plenitud como persona. El
hombre es la única criatura que Dios ha amado por
sí misma y no puede encontrar su propia plenitud
sino en la entrega de sí mismo a los demás. El
egoísta es incapaz de amar. La madurez afectiva amplía la
capacidad de amar, de salir del “vivir para mí” y
alcanzar un “vivir para ti”. Dicho de otra manera, “la primacía
de ti, no para mí, sino en cuanto a ti”. (“Cuando
te conocí, se realizó un proceso intelectual de fuera, hacia
dentro de mí. Hoy te amo y ese amor sale
de dentro”).
LA RECIPROCIDAD EN EL AMOR
Lo primero que siente
quien ama que es la aprobación de sí mismo. Sabe
que es alguien que tiene una misión insustituible y lo
mismo pasa con el que se sabe querido, ya que
comprueba que existe, que su existencia no es vana. (“Tu
me haces ser, te necesito para ser yo”).
Requerimos de
las personas para que refrenden nuestra existencia. Al sentirme
amado, soy capaz de dar vida a mis capacidades. Empujado
por el amor del que me quiere, lograré ser quien
soy. (“Por esto te quiero y necesito ser amado”).
En este
instante entra en juego la libertad para corresponder o no
al amor, y aceptar las exigencias de sentirse querido.
Reflexión de
P.Emilio Acosta
El amor está más allá de los sentimentos que
los seres humanos podamos experimentar, sería pobre el concepto del
amor si sólo lo dejamos en esa linea de los
sentimientos y no lo ubicamos en la totalidad de la
existencia humana como una realidad consciente y comunicativa.
Tenemos que
entender que el amor es una de las virtudes teologales
que permanece a través del tiempo. La Primera Carta a
los Corintios Capitulo 13 nos puede iluminar en este sentido.
El amor no tiene limites, supone la conciencia humana, la
capacidad de asumir la experiencia con responsabilidad. Un texto que
podría iluminar en este sentido puede ser el libro Arte
de Amar de Erich Fromm, existe un libro de Tirso
Arellano cuyo titulo es "del amor", tiene una visión amplia
de esta realidad que experimentan los seres humanos que va
más allá del simple apego. Se trata de un amor
agape, es decir amor caridad. La clasifiación que hace Erich
From es interesante en cuanto que nos permite comprender que
el amor cubre varias facetas del ser humano.
Si queremos
profundizar en el amor de Dios, tendriamos que abordar también
el pensamiento de San Agustín. Realidad seria, es el amor
que a todos nos compromete en la profundidad de la
vida.
San Juan en su primera carta en el capítulo
cuarto nos enseñará en que consiste el amor de Dios
Este curso ha sido producido por
Catholic.net con el apoyo solidario del Comité para la Iglesia
en América Latina de la Conferencia de Obispos Católicos de
Estados Unidos (USCCB). Los hallazgos, conclusiones y recomendaciones expresadas aquí
son del autor y no reflejan la opinión de la
USCCB. Para más información sobre el trabajo solidario de
la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos en América
Latina y el Caribe, visite su sitio Web.United States Conference of Catholic Bishops (USCCB)
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