Autor: José Leopoldo Castro Fdez de Lara | Fuente: http://www.sontushijos.org La nueva casa de la abuela
Además de la educación en casa y en los colegios es importante la educación con los mayores. Del tiempo que pasamos con ellos y que solo puede ser resultado de una tarea educativa basada en el amor
La nueva casa de la abuela
La familia es entre muchas otras cosas el lugar en
el que somos valorados por ser nosotros mismos. En ella
no importa si somos altos, grandes, delgados, niños, mayores, de
colores distintos, etc. En ella se nos valora por ser
parte de ella y somos importantes por existir. Somos únicos
e irrepetibles.
Trabajo con adultos mayores que ahora viven en
residencias en donde se les brindan cuidados especiales a los
que muchas veces no podrían tener acceso en casa (un
médico siempre disponible, enfermeras, auxiliares de enfermería, espacios amplios y
actividades específicas).
Siempre me ha llamado la atención la capacidad de
una persona para adaptarse a un lugar nuevo y poder
ser feliz. Hablando con cada una de ellas he encontrado
que reconocen a la familia como vital en este proceso.
El ser importante para los hijos y para los nietos,
no como una persona que espera que le visiten sino
como un miembro activo en la familia que participa en
las decisiones, que comparte sus cosas y sus conocimientos a
la vez que una vida interior profunda, garantizan una continuación
de la felicidad que antes vivía.
Muchas veces hablando con personas
moribundas al preguntarles sobre lo que viene ahora todas coinciden
en que se despiden de esta vida alegres porque han
cumplido consigo mismos. Han sido firmes en el matrimonio, han
educado a sus hijos y estos son buenas personas. La
mayoría miden sus vidas de acuerdo al amor que han
dado y al amor que han recibido; ya no importan
tanto las cosas materiales. Y lo más bello es que
este amor siempre es compartido por sus familiares. Si nosotros
como hijos y nuestros hijos como nietos aprendemos a estar
cerca de los abuelos, a escucharles con atención y amor,
a quererles, a conocerles, entonces también este amor continúa y
nos ayuda a despedirnos cuando llega el momento.
Además de la
educación en casa y en los colegios es importante la
educación con los mayores. Del tiempo que pasamos con ellos
y que solo puede ser resultado de una tarea educativa
basada en el amor (¿de que otra forma compite un
abuelo con los videojuegos, los amigos, los columpios?) Recuerdo el
caso de un par de niños de venían todas las
tardes a hacer los deberes con la abuela en la
residencia. Poco podía ayudarles académicamente pues no sabía leer ni
escribir pero siempre sonreía y les daba ánimos. Al principio
ellos se desesperaban pues no era el apoyo que buscaban,
se aburrían y a veces la dejaban sola en la
mesa. Ella esperaba y poco a poco supo ganárselos con
paciencia y cariño. Tiempo después la escuchaban pacientemente y si
estaban cansados siempre había alguna anécdota divertida para alegrar la
lluviosa tarde. Se sentaban y realizaban sus deberes con su
abuelita. Nunca hubo lágrimas ni exigencias irracionales. No se si
sus notas habrán mejorado pero estoy seguro que cuando pase
el tiempo y sean capaces de valorar aquellas tardes con
su abuela se darán cuenta de que a pesar de
no saber leer ni escribir tuvieron la mejor maestra.
José Leopoldo
Castro Fdez de Lara Psicólogo. Master en áreas de
investigación en CCSS. Padre de dos hijos.
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la verdad que es muy importante ese contacto con nuestros abuelos,principalmente,porque por sus experiencias vividas,puede ayudar a nuestros hijos a valorar a nuestros abuelitos o familiares.lan relación familiar es importante.