Autor: Catholic.net Templanza, para ser dueño de tus actos
Esta virtud les ayudará toda su vida para dominar sus impulsos y pasiones a través de su voluntad
Templanza, para ser dueño de tus actos
¿QUE ES LA TEMPLANZA?
La templanza es la virtud
que modera y ordena la atracción de los
placeres y procura el equilibrio en el uso de los
bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre
los instintos.
La templanza implica diferentes virtudes como son: la castidad,
la sobriedad, la humildad y la mansedumbre.
¿CUÁL ES NUESTRA META?
Nuestra meta es ayudar a nuestros hijos a conseguir una
virtud que les será muy útil a lo largo de
su vida, ya que vivir la templanza les ayudara a
dominar sus impulsos, pasiones, y apetitos a través de su
voluntad.
También debemos lograr que se conozcan mejor a si
mismos y de esta manera aprendan a utilizar adecuadamente cada
aspecto, sentimiento y deseo de su cuerpo.
Que se autodeterminen libremente
hacia su fin ultimo, que es Dios.
¿Por qué nos interesa
fomentar la virtud de la templanza?
1. Porque las personas
templadas son mas libres, y por lo tanto más felices.
2.
Porque la falta de templanza genera vicios entre los
cuales se distinguen los pecados capitales.
3. Porque se llega
a ser feliz y se alcanzan metas insospechadas, cuando uno
mismo es dueño de sus actos.
4. Porque la templanza
se apoya en la humildad, la sobriedad, mansedumbre y
la castidad, virtudes necesarias para imitar a Jesús.
5. Porque
somos seres racionales que debemos ordenar nuestras pasiones hacia nuestro
fin para ser realmente felices.
6. Porque toda actitud iracunda
y descompuesta es claro indicio de que, en lugar de
dominar la situación, somos su víctima.
Vivir la templanza significa:
1.
Esforzarse diariamente por ser mejor.
2. No ceder ante
los gustos, deseos o caprichos que pueden dañar mi amistad
con Dios.
3. Estar alegre al saber que puedo dominarme
y ser mejor.
4. Ser dueño de sí mismo, del
propio actuar.
5. Congruente con lo que pienso, digo y
hago.
6. No justificarse ni dar falsos pretextos.
7. Conocer
las propias debilidades y evitar caer en circunstancias que pongan
en peligro mi voluntad.
8. Es vencerse al deseo del
placer y la comodidad por amor y con inteligencia.
9.
La persona moderada orienta y ordena hacia el bien sus
apetitos sensibles, no se deja arrastrar por sus pasiones
¿Qué facilita
la vivencia de esta virtud?
1. La humildad que le
ayuda a reconocer sus propias insuficiencias y cualidades y aprovecharlas
sin llamar la atención.
2. La sobriedad que le ayuda
a distinguir entre lo que es razonable y lo que
es inmoderado y le ayuda a utilizar adecuadamente sus sentidos,
sus esfuerzos, su dinero, etc. de acuerdo a criterios rectos
y verdaderos.
3. La castidad que le ayuda a reconocer
el valor de su intimidad y a respetarse a si
mismo y a los demás.
4. La mansedumbre que le
ayuda a vencer la ira y a soportar molestias con
serenidad.
5. El conocimiento de las propias debilidades.
6. La
formación de una conciencia recta y delicada.
7. El avance
de la capacidad moral que ayuda a distinguir entre lo
realmente necesario y los caprichos.
8. El diálogo en familia
que le ayude a comprender mejor la forma en que
se debe actuar ante las diferentes situaciones.
9. El conocimiento de
los propios dones y capacidades.
10. El hacer sacrificios y
mortificaciones por Dios y los demás.
11. Carácter reflexivo que
le invita a pensar antes de dejarse llevar pos sus
emociones deseos o pasiones.
¿Qué dificulta la vivencia de esta virtud?
1.
La sociedad materialista y utilitaria que nos lleva a
conseguir todo lo que deseamos.
2. El egoísmo.
3.
El permisivismo que nos deja actuar pasando sobre los
derechos de los demás.
4. El deseo de comodidad que
nos lleva a buscar una vida fácil y sin compromiso.
5.
Falta de conocimiento de las propias debilidades.
6. No
encontrar a Dios como Fin ultimo de nuestra vida.
7.
No contar con la virtud de la Fortaleza. Fuerza
de voluntad.
8. Egoísmo que lleva a querer tener
y hacer de todo, sin pensar que eso no es
lo mejor para la propia naturaleza.
9. El desorden que
me impide distinguir entre lo realmente necesario y lo superficial
y evita que ordenemos rectamente las pasiones a la voluntad.
10.
Clima de nerviosismo que lleva a desahogar la tensión
a través del exceso en ciertos aspectos.
11. Conciencia laxa,
permisiva, o mal formada
Cómo promover la virtud de la templanza
en casa.
1. Ayudarlos a reconocer sus sentimientos
y a reflexionar en las razones por las cuales se
siente así.
2. No sobre protegerlos, no darles todo lo
que piden, ni consentirlos en exceso. Consentirlos de más.
3.
Que ofrezcan pequeñas mortificaciones o sacrificios por el bien de
alguno de la familia, por un amigo, por Dios.
4.
Establecer horarios para comer, dormir, etc. y respetarlos, si
no se cumplen imponer un castigo que implique sacrificio o
renuncia.
5. Ayudarles a dar las gracias por todo lo
que tienen y a aprovechar sus cualidades para ser mejores
cada día.
6. No permitir justificaciones o pretextos al incumplir
con sus responsabilidades.
7. Evitar el exceso de comodidades en
la casa.
8. Enseñarles a expresarse correctamente de los demás
y a moderar su vocabulario. No permitir malas palabras
o frases insultivas o burlonas hacia los demás.
9. Enseñarles
a vestirse adecuadamente, respetándose a si mismos y a los
demás. Enseñarles el significado de la verdadera elegancia.
10.
Enseñarles desde pequeños a moderarse en la comida y en
la bebida, no permitirles excesos.
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