> English

> Français

El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Escritores actuales | sección
Schwizer Nicolás | categoría
Fiestas y Solemnidades | tema
Autor: Padre Nicolás Schwizer | Fuente: Homilías del Padre Nicolás Schwizer
Santiago Apóstol
Fiesta de Santiago Apóstol - 25 de julio / Mt 20, 20-28
 
Santiago Apóstol
Santiago Apóstol
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: ¿Qué deseas? Ella contestó: Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda. Pero Jesús replicó: No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber? Contestaron: Lo somos. Él les dijo: Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre. Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.

Reflexión
No es la primera vez que Jesús les habla a los apóstoles de un final doloroso. Pero los hombres oímos sólo aquello que queremos escuchar. Los doce han seguido con sus sueños de gloria y de triunfo y han dejado al margen las palabras amargas, pensando quizá que no han entendido bien o que su Maestro exagera. Pero ahora empiezan a percibir que el peligro es mayor de lo que imaginaban.

Jesús, por otra parte, ahora habla ya claramente de su muerte en la cruz. Sabe que esos doce compañeros se han jugado la vida por él: por seguirle, lo han abandonado todo. Tienen derecho a conocer toda la verdad, incluso para que puedan alejarse a tiempo, si lo desean. Por eso ahora ya no oculta nada y habla con gran realismo.

Los apóstoles no quieren creer a sus oídos. Ahora ya ni siquiera escuchan las últimas palabras que anuncian un triunfo final. Esa resu-rrección - aunque acaban de ver la de Lázaro - se les escapa. Oyen, en cambio, esa precisa descripción de dolores: será condenado a muerte, entregado a los romanos, azotado y crucificado.

Y esa tensión del momento vuelve especialmente extraña la petición de los zebedeos. En medio de su miedo aún tienen tiempo de pensar en sus ambiciones. En realidad es la madre la que pide los mejores puestos del Reino para sus dos hijos.

Jesús, al contestar, parece olvidarse de ella y se dirige directamente a sus hijos. Su respuesta es seca: “No sabéis lo que pedís.” Pero no es esta la hora del premio, sino la del dolor. “¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?” Usa una imagen que un judío entendía bien: el cáliz era el destino que una persona tenía reservado. Y que podía ser de felicidad, pero más frecuentemente era de amargura.

Santiago y Juan entienden. Jesús les está ofreciendo la mayor prueba de amistad: beber de su propia copa. Pero la copa que les ofrece es la de esa muerte de la que les hablaba unos minutos antes.

Por suerte, los dos apóstoles son ambiciosos, pero también son generosos. “Somos capaces”, le responden, como quien da un paso al frente. Pienso que Jesús se habrá alegrado de esa respuesta. Porque éste es el terreno en que Él quiere ver a sus apóstoles. Años más tarde recordaría Santiago estas palabras cuando era conducido a la muerte por orden de Herodes Agripa. Y Juan las recordaría en tantos pequeños martirios como le tocó vivir.

La petición de los zebedeos no pasa inadvertida para los demás apóstoles: “se indignaron contra los dos hermanos”.
Jesús habrá visto con tristeza esta indignación. Porque surge de la ambición herida de quienes desean igualmente esos puestos de privilegio. ¿Aún en víspera de la muerte no han entendido nada de nada sus más íntimos amigos? ¿Aún está lleno su corazón de esperanzas terrenas? Por eso llama a los suyos y les dice: “El que quiere ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.” Y agrega: “Igual que el Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para dar su vida en rescate por muchos”.

En la medida en que se acerca la hora de su muerte, el mensaje de Jesús va ganando en densidad. Para un judío, la palabra siervo está llena de resonancias. La han leído muchas veces en Isaías y encuentran en ella uno de los rostros del Mesías, ese que precisamente menos les gusta, pero que es el más verdadero: el de quien viene a sufrir y morir por todos. En Jesús, Dios toma forma de siervo, se anonada en la condición humana, en lo que tiene de más humilde y humillante.

Entonces, los discípulos tendrían que empezar a abandonar todas sus ambiciones. Para su Maestro, gobernar era servir. En su Reino no había sitio más que para los servidores. Y servidores hasta la muerte.

Hermanos, ésta es también la vocación de todos nosotros: hemos de convertimos en servidores; hemos de servir a Dios y a los demás tal como lo hicieron Jesús, María, los apóstoles y los santos de todos los tiempos.

¡Qué así sea!
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

Padre Nicolás Schwizer
Instituto de los Padres de Schoenstatt


• Comentarios al autor
 
 

 
Publicar un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email (no será publicado)

 País

Comentario



Escriba las letras como aparecen



* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.
 
 
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
  Suscripción canal RSS

Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foros de discusión
Mapas Mapa de Escritores actuales
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Escritores actuales
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
• Dr. Guzmán Carriquiry
• P. José Antonio Medina
• Editoriales
• Dirección Editorial de Catholic.net
• Abdala Alberto
• Conferencias episcopales
• Aguer Héctor, Mons.
• Álvarez Rodríguez Máximo
• Aguiló Alfonso
• Benedicto XVI, Joseph Ratzinger
• Bojorge Horacio S.J.
• Buela Carlos Miguel, Sacerdote del VE
• Burggraf Jutta
• Cases Enrique
• Casadevall Salvador
• Cabellos Llorente Pablo
• Caro, Gustavo
• Chesterton G K
• Cipriani Thorne Juan Luis, Card.
• Corcuera Álvaro LC
• Córdova Sergio
• Cuevas Aníbal
• Dennis Doren, L.C.
• DApice Gustavo Daniel
• De las Heras Muela Jesús
• De Ariño María Esther
• De Blas Mariano
• De Castro Claudio
• De Andrés Marcelino
• De Wohl Louis
• Dib Alberto Miguel
• Equipo de Buenas Noticias
• Escritores de Yo influyo
• Esquivel Juan Pablo
• Ferrán Juan José, L.C.
• Fernández Texeira Nunes Álvaro
• Mauricio I. Pérez
• Montiu José María
• Garza Medina Luis
• García José
• García Olivas José Guillermo
• García Pedro Misionero Claretiano
• García Pimentel Luis
• Ortega Trillo Alejandro L.C.
• Gómez Navarro Eusebio
• Grupo Esfera Educativa
• Guardini Romano
• Irure Martín
• Iraburu José María
• Jil Portilla José
• Juan Pablo II
• Larumbe Sergio, IVE
• Lira Rugarcía Eugenio
• Llera Vázquez Pedro Luis
• López Quintás Alfonso
• Loring Jorge
• Martí Ballester Jesús
• Martín Descalzo José Luis
• Martín Rincón Estanislao
• Martínez Abad Eduardo
• Mena Hernandez Víctor Hugo
• Mújica Jorge Enrique
• Munilla José Ignacio, Mons.
• Obispos de Latinoamérica
• Obispos de España
• Ortega Ruiz Pedro
• Parga Limón Ernesto
• Palencia Ramírez de Arellano Jorge, Monseñor
• Pascual, Fernando, L.C.
• Peña Ángel O.A.R.
• López Pedraz, Juan SJ
• Pérez Gallego, José Luis
• Pérez Lozano José María
• Pou Sabaté Llucià
• Quevedo Paulino
• Ramírez Mozqueda Alberto
• Ratero María Susana
• Rego de Planas, Lucrecia
• Rivero Antonio LC
• Rivilla San Martín Miguel
• Rivas Sánchez, Marcelo
• Ryan Michael
• Schooyans Michel
• Sánchez Sebastián
• Schmidt Oscar
• Schwizer Nicolás
• Matrimonio y familia
• Fiestas y Solemnidades
• Homilías. Ciclo A.
• Autoeducación
• Adviento y Navidad
• Homilías. Ciclo B.
• Valores y Autoeducación
• Homilías. Ciclo C.
• María
• Reflexiones
• Cuaresma y Pascua
• Santos Felipe
• Sánchez Griese Germán
• Tagle Moreno Hugo, padre de Schöenstatt
• Urbizu Guillermo
• Vélez Gustavo
• Volpacchio Eduardo María
• Zavala, Martín
Lista de correo


Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores en línea
Consulta a nuestro grupo de consultores, son más de 300 disponibles para responder todas tus dudas
Ver todos los consultores
Apoyan a la comunidad
• Pontificio Consejo para los Laicos
• Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales
• Periodismo Católico
• Revista Arbil, apostando por los valores
• Web de Filosofía Ética, Javier Borrego

Ver todas las alianzas que apoyan a la comunidad

Eventos de la comunidad
ORAR - LEER - TRABAJAR, del Monje Trapense Ceferino Leardi OCSO
Presentación del Libro: ORAR LEER TRABAJAR, del Monje Trapense Ceferino Leardi OCSO
Ver todos los eventos

Encuesta
¿Te gustaría mejorar tu comunicación con Dios?
Sí, lo necesito, pero no sé cómo ni tengo quién me enseñe
Sí, hago un poco de oración al día, pero quiero mejorar
Realmente me urge, llevo tiempo buscando eso
Sí, pero creo que no soy capaz
Creo que eso es para sacerdotes y monjas, no para mí
Sé que lo necesito, pero no estaría dispuesto a ir a un curso de oración
Lo he intentado muchas veces y no lo logro, no es para mí
Estoy satisfecho con mi vida de oración
No lo considero importante en mi vida, hay cosas prioritarias
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foros de discusión
¡Participa!

Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Privacidad   |   Transparencia   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2014 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red