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Autor: Mscperu.org | Fuente: Mscperu.org La corrupción y sobornos a nivel mundial, informe del año 2005
Un informe revela la extensión de los sobornos
en el mundo
La corrupción y sobornos a nivel mundial, informe del año 2005
Un estudio reciente muestra que más de dos tercios de
los países examinados registran graves niveles de corrupción. El 18
de octubre la organización Transparency International, con sede en Berlín,
hacía público su último informe anual, el Corruption Perceptions Index
2005 (CPI).
El CPI valora los países en una escala
del 1 al 10, calificando con un 10 a los
que están limpios, en términos de cómo se percibe la
corrupción que existe entre los funcionarios públicos y los políticos.
La calificación se concede después de estudiar los datos de
las encuestas y refleja el punto de vista de la
gente de negocios y los analistas, incluyendo a los expertos
locales de los países evaluados.
De los 159 países examinados,
no menos de 113 tienen una puntuación menor de 5,
y 70 obtienen menos de 3. Es de reseñar que
muchos de los países con menor puntuación en el índice
están también entre los más pobres, comentaba el presidente de
Transparency International, Peter Eigen, durante la publicación del informe.
«Las
dos plagas se alimentan una a otra, encerrando a sus
poblaciones en un ciclo de miseria», afirmaba. «La corrupción debe
tratarse de forma contundente, si es que la ayuda quiere
marcar diferencias a la hora de liberar a la gente
de la miseria».
Eigen precisó que los países ricos sufren
también de corrupción. Además, tienen parte de culpa por la
corrupción de las naciones en desarrollo. En el pasado, observó,
las empresas de las naciones más ricas pagaban libremente sobornos
cuando hacían negocios en el extranjero. La convención antisoborno formulada
por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
ha mejorado este tema. No obstante, Eigen afirmó que tanto
países pobres como ricos deben trabajar mano a mano para
romper el ciclo de la corrupción.
El informe explicaba que
la inversión extranjera es más baja en los países que
se perciben como corruptos, lo que frustra aún más sus
oportunidades de prosperar. La reducción de la corrupción les ayudaría
a atraer más inversión, y aumentar su índice de desarrollo.
No hay región exenta de problemas de corrupción, observaba David
Nussbaum, director ejecutivo de Transparency International. Incluso en la Unión
Europea extendida, la puntuación media es sólo una pasable 6,7,
«que indica que muchos de sus países todavía están enzarzados
en un importante problema de corrupción».
Las áreas más afectadas
son Europa Central y del Este y Asia central, con
una puntuación media del 2,7. Esto indica «niveles devastadores de
corrupción percibida que plantean una grave amenaza a la estabilidad
política y social, además de comprometer las vidas diarias de
las personas de estos países», afirmaba Nussbaum. La condonación de la
deuda en peligro
Transparency International también observaba que la corrupción podría
poner en peligro los beneficios económicos de la condonación de
la deuda. A diecinueve de los países más pobres del
mundo se les ha concedido la condonación de la deuda
bajo la Iniciativa para Los Países Pobres Fuertemente Endeudados. Pero
ninguno de estos países puntúa por encima de 4 en
el CPI, indicando niveles de corrupción de graves a severos.
El riesgo es que el dinero liberado para pagar la
deuda no se use para el desarrollo, sino que pudiera
perderse por la corrupción y la mala gestión. El informe
también sostiene que acabar con la corrupción resulta de una
importancia crítica para hacer que las ayudas sean más eficaces.
No basta con lograr más riqueza, ya que los países
no pueden relajarse en sus esfuerzos en contra de la
corrupción. Transparency International observaba que un análisis a largo plazo
de los cambios en el CPI muestra que, durante la
pasada década, la percepción de la corrupción ha descendido de
modo significativo en algunos países con rentas más bajas, como
Estonia, Colombia y Bulgaria. Al mismo tiempo, algunos países con
rentas más altas, como Canadá e Irlanda, han experimentado un
marcado aumento en la percepción de la corrupción.
El informe
expresaba la esperanza de que la Convención contra la Corrupción
de Naciones Unidas, que debe entrar en vigor este diciembre,
establezca un marco legal mundial para luchar contra la corrupción.
La convención está pensada para acelerar la recuperación de fondos
robados y presionar a los bancos para que actúen contra
el blanqueo de dinero. Permitirá a las naciones perseguir a
las empresas e individuos extranjeros que hayan cometido actos de
corrupción en su suelo, y prohibirá el soborno de funcionarios
públicos extranjeros. Hacer negocios
Otra serie de obstáculos al desarrollo económico se
trataron en el informe «Hacer Negocios en el 2006: Crear
Puestos de Trabajo». El informe, publicado en septiembre por el
Banco Mundial, sostiene que reformar la reglamentación gubernamental para reducir
la burocracia y simplificar los impuestos estimularía en gran medida
la actividad económica.
«Los puestos de trabajo son una prioridad
para cualquier país, y especialmente para los países más pobres»,
indicaba Paul Wolfowitz, presidente del Banco Mundial. «Hacer más para
mejorar la reglamentación y ayudar a los empresarios es clave
para crear más puestos de trabajo y más riqueza».
El
informe contrastaba el éxito económico de las naciones de Europa
del Este, que han emprendido el camino de dinamizar las
reglamentaciones y animar a los empresarios, con los países africanos.
Por primera vez, el informe anual presenta un ranking mundial
de 155 naciones en clave de reglamentaciones y reformas económicas.
Se muestra que las naciones africanas imponen a los empresarios
los mayores obstáculos de regulación y son las que menos
reformas hicieron durante el pasado año. En contraste, cada país
de Europa del Este mejoró al menos un aspecto del
entorno económico.
El informe aportaba algunos ejemplos gráficos de los
problemas a los que se enfrentan los negocios en África.
Por ejemplo, un empresario de Mozambique debe someterse a 14
procedimientos por separado, que hacen que registrar un nuevo negocio
se demore 153 días. En Sierra Leona, si se pagaran
todos los impuestos económicos, consumirían el 165% de los beneficios
brutos de la empresa. En Burundi, se necesitan 55 firmas
y 124 días desde el momento en que los bienes
de importación llegan a los puertos hasta que alcanzan las
puertas de la fábrica.
Algunos países africanos han introducido reformas
durante el pasado año, pero el informe observaba que queda
mucho por hacer. Los países africanos imponen los mayores impuestos
económicos del mundo: de promedio, el 62% de los beneficios
brutos. Estos altos impuestos crean incentivos para su evasión, llevando
a muchas empresas a la economía sumergida.
Los excesivos impuestos
y reglamentaciones también obstruyen a los países en su crecimiento
a través de la exportación de bienes. En Etiopía, por
ejemplo, los exportadores tienen que conseguir 33 firmas antes de
sus mercancías lleguen al puerto para salir. Y en Nigeria,
los costes administrativos pueden sumar casi el 18% del valor
de las exportaciones.
El informe también indicaba que las naciones
de América Latina y el Caribe necesitan poner en práctica
reformas que ayuden a las pequeñas y medianas empresas a
generar más puestos de trabajo. Se han dado algunos progresos,
pero sigue habiendo graves cargas legales en la mayoría de
los países de la región. En la zona, sólo Chile
está en la lista de los 30 países donde resulta
más fácil hacer negocios. Principios morales
El recientemente publicado Compendio de la
Doctrina Social de la Iglesia tiene algo que decir sobre
la corrupción y la burocracia. Algunos números consideran la corrupción
como un obstáculo para el desarrollo económico. Y, en el
contexto de los sistemas políticos, el Compendio, en el No.
411, describe la corrupción como una traición tanto de los
principios morales como de las normas de justicia social.
«La
corrupción distorsiona de modo radical el papel de las instituciones
representativas, puesto que se convierten en una arena para el
trueque político entre las peticiones de los clientes y los
servicios gubernamentales», observa el Compendio. El siguiente número trata de
la burocratización excesiva, observando que causa la pérdida de eficacia
de las instituciones.
El Compendio propone una solución a estos
problemas basada en los principios morales más que en los
acuerdos internacionales. En lugar de un sobre regulación, sugiere que
la administración pública se oriente por la idea de que
el Estado está al servicio de los ciudadanos. El estado
es el administrador de los recursos de las personas y
debería administrarlos con objeto de asegurar el bien común.
Una
recomendación similar se da a quienes ejercen el poder político,
indica el No. 410. Deben recordar que «autoridad responsable» significa
«autoridad ejercida con aquellas virtudes que permitan poner el poder
en práctica como servicio». Tal consejo también podría resultar ser
un buen negocio.
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