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Autor: . | Fuente: feyfamilia.com La falta de dinero no debe deteriorar la relación familiar
La crisis económica dentro de la familia es un problema no poco frecuente en nuestro medio. La tensión del dinero que no alcanza para pagar el alquiler, el colegio, el préstamo bancario, suele mezclarse con mentiras, miedo, agresiones.
La falta de dinero no debe deteriorar la relación familiar
La crisis económica dentro de la familia es un problema
no poco frecuente en nuestro medio. La tensión del dinero
que no alcanza para pagar el alquiler, el colegio, el
préstamo bancario, suele mezclarse con mentiras, miedo, agresiones.
La pareja
de esposos enfrenta así un problema que quizá se agrave
con un despido laboral o un mal negocio. No es
raro que junto a la pérdida de estabilidad económica la
relación conyugal empiece a hacerse más conflictiva. ¿QUÉ ANDA MAL?
Crisis como ésta develan problemas más profundos de la pareja,
explica al diario “El Mercurio” la sicóloga chilena Claudia Rojas
y, por lo tanto, no hay que buscar un culpable,
sino evaluar qué anda mal en el matrimonio.
Las exigencias
de la vida diaria, el consumismo, el exitismo, la competitividad,
el deseo de autos y casas más grandes, hacen que
más personas hagan lo imposible por mantener un cierto nivel
social. Muchas veces el hombre asume en solitario el rol
de mantener ese estatus, y la mujer opta por no
preguntar.
Según el psiquiatra Rodrigo Rivera, del Instituto Chileno de
Terapia Familiar, durante la crisis se pone en juego la
capacidad de adaptarse. «Hay un cambio muy brutal de las
reglas del juego», pero «estas situaciones donde hay sentimientos de
desilusión,se pueden revertir». UNIR MÁS A LA FAMILIA Para Pilar
Bustamante, sicóloga, «la pérdida del proyecto o del sueño común
debiera vivirse como un duelo».
«Éste tiene una etapa depresiva
y una etapa de resolución. Hay que llorar y estar
triste, y es importante decirse las cosas —“me desilusionaste”, “no
pensaste que podía ser útil”—, y esos sentimientos trabajarlos en
pareja», agrega la especialista.
Una situación así es reversible en
la medida que haya bases sólidas en la pareja.
Se
puede volver al origen, «de quién me enamoré yo, acordarte
de él o ella cuando lo conociste en la juventud.
Volver a enamorarse como cuando no había medios económicos. Recuperar
el sentido del humor, y usar la creatividad», dice Bustamante.
Trabajar en equipo puede unir más a la familia. Los
especialistas concuerdan en que lo importante es que exista transparencia
y que todos los temas y problemas se traten abiertamente.
Para prevenir las crisis ->Aprender a complementarse. La igualdad laboral
entre hombre y mujer hace que las relaciones corran el
riesgo de darse más en términos de competitividad, lo que
puede ser una carga adicional.
->Hacer un presupuesto en conjunto.
Es importante ponerse de acuerdo en qué se gastan el
dinero y también cuáles son las prioridades. De esta manera,
crear un proyecto común genera un trabajo en equipo que
da mayor unidad a la pareja.
->Saber cuánto significa el
dinero. Es importante definir qué valor asigna la pareja a
los temas económicos. «Cuando me casé, yo creía que la
plata no era tema, pero de pronto te das cuenta
que no te importa porque nunca te ha faltado».
->Sentirse
con igualdad de derechos. Igualdad para opinar, para preguntar. «En
general, cuando la mujer trabaja se siente en un plano
de igualdad, pero cuando no trabaja, cree que no puede
preguntar ni opinar».
->Reconocer lo que cada uno hace. Dar
valor a los aportes que cada miembro hace a la
familia, no sólo económicos, sino que sociales, cognitivos, afectivos, físicos
y espirituales. Éstos no son iguales y no tienen por
qué serlo.
->Recuerda que Una Familia sin Dios, es un
fracaso seguro
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