La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Luis David Bernaldo de Quirós Arias | Fuente: Arbil.org Un error marxista: su determinismo económico (I)
Luis David Bernaldo de Quirós Arias nos habla de cómo según la teoría marxista, la forma que la Religión adopta también es un producto de la base económica. Es decir: el hombre adopta y adapta aquélla de acuerdo con el modo de producción
Un error marxista: su determinismo económico (I)
La mejor prueba de validez de una teoría de la
historia es la explicación de los hechos y acontecimientos pasados.
Si, por el contrario, la teoría está en lucha con
la índole de tales acontecimientos, se podrá decir que dicha
teoría es falsa.
Los hechos históricos pasados, se oponen a la
interpretación marxista de la historia. Lo que sucede es que
el marxismo trata de imponerles esa interpretación. Lo que aquí
se pretende es demostrar que la teoría marxista no resiste
la prueba empírica y que, además, es incapaz de explicar
los hechos e incapaz, también, de explicar que esos mismos
hechos contradicen a la propia teoría.
Empezaremos por lo que el
marxismo entiende por Estado, Ley, Religión, Lucha de Clases y
la Historia.
El Estado.- El Estado es la forma ideológica más
fundamental, el cual se asienta y se acomoda según la
producción económica que exista en el momento.
Es evidente que de
esta teoría se pueden sacar dos conclusiones: Primera.- Si encontramos tipos
de Estado diferentes, es que en ellos habrá modos también
diferentes de producción. Es decir: nunca se encontrarán tipos iguales
de Estado con diferentes métodos de producción.
Segunda.- Si encontramos el
mismo modo de producción, los Estados serán semejantes. O sea:
no hallaremos distintos tipos de Estado con el mismo método
de producción. Si repasamos un poco la Historia, veremos que
estas dos conclusiones marxistas no se han cumplido.
Se puede encontrar
un mismo tipo de Estado en países que tiene diferentes
modos de producción. El ejemplo más paradigmático podría ser el
de EE.UU. que ha mantenido el mismo tipo de estado
desde su fundación y, sin embargo, ha tenido distinto tipos
de producción, que van desde la esclavitud hasta el capitalismo
actual.
Por otra parte, se pueden encontrar diferentes formas de Estado
que están asentados sobre la misma base económica. Las antiguas
Grecia y Roma tenían el mismo régimen de producción basado
en la esclavitud. Por tanto, según la teoría marxista, ambas
tendrían el mismo tipo de Estado, el cual permanecería inmutable
hasta que tuviese lugar un cambio en el método de
producción.
Es sabido que tanto Grecia como Roma tuvieron muy diferentes
formas de gobierno. En aquella hubo en principio una monarquía
hereditaria. Después la república aristocrática y democrática. Y, finalmente, el
despotismo y la democracia. En Roma hubo reyes por elección,
república aristocrática y monarquía absoluta de los Césares.
Se podrían poner
más ejemplos. La historia está llena de ellos. La conclusión a
que se llega es que no existe una causalidad entre
el modo de producción y el tipo de Estado de
una sociedad concreta.
La Ley.- El motivo primario del código de
leyes que gobierna una sociedad, es de carácter económico. Si
los Estados tienen diferentes métodos de producción obviamente, y según
la teoría marxista, también tendrán un código de leyes diferente.
Asimismo se deduce que unas mismas leyes no se podrán
aplicar ni adaptar a sociedades que tengan distintos métodos de
producción.
También aquí resulta evidente que esta teoría choca frontalmente con
los hechos históricos. Como ya se sabe, han tenido lugar
grandes cambios en los métodos de producción en los últimos
100 años que, lógicamente, han traído cambios en las leyes.
Cambios que, por otra parte, han sido más bien accidentales.
En la actualidad el mundo Occidental se gobierna y se
rige por códigos que son sustancialmente los mismos que había
antes de la Revolución Industrial.
Como vimos en el caso del
Estado, tampoco aquí existe una causalidad entre el método de
producción de una sociedad y su código de leyes.
Religión.- Se
quiera o no y guste o no guste, la Religión
es un elemento importante en cualquier edificio social. Pero según
la teoría marxista, la forma que la Religión adopta también
es un producto de la base económica. Es decir: el
hombre adopta y adapta aquélla de acuerdo con el modo
de producción También aquí los hechos chocan frontalmente con el
marxismo: los modos de producción de los judíos y paganos
antes de Cristo, eran los mismos. Sin embargo, sus religiones
eran diametralmente opuestas.
¿Acaso hubo algún cambio radical en los métodos
de producción para que apareciese el Cristianismo?. ¿Acaso hubo también
alguna alteración económica para que apareciese el Islam en Arabia?.
¿Acaso el actual método de producción del petróleo ha cambiado
para algo la religión islámica?. ¿Acaso el Cristianismo no se
ha expandido y extendido desde hace muchos siglos en épocas
que van desde la esclavitud romana hasta el modelo económico
actual, incluido el de la extinta URSS, que fue incapaz
de aniquilarlo a pesar de su odio consustancial hacia toda
religión?. Recordemos que el último secretario general del PCUS, M.
Gorbachov, invocó a Dios cuando su fallecida esposa Raisa enfermó
gravemente.
Es evidente que los marxistas no pueden contestar a estas
preguntas por mucho que cacareen que la teoría de Marx
es una fórmula que se deduce del análisis de la
Historia. Lo que sucede es que la tal fórmula no
es deductiva, sino preconcebida con la que intenta violentar todo
el acontecer histórico. Como decía Dawson en sus “Ensayos sobre
el orden”, “la interpretación marxista de la Historia no es
de hecho sino una fórmula divorciada de la Historia. Pretende
llevarnos hasta el corazón del problema, y nos muestra tan
sólo un vacío” .
En un discurso pronunciado en Moscú el
1 de enero de 1991, Boris Yeltsin dijo: "Nuestro país
no ha tenido suerte...Se decidió realizar este experimento marxista en
nosotros...Y simplemente nos empujo fuera del camino de los países
civilizados...Al final demostramos que estas ideas no tienen cabida en
ninguna parte." ·- ·-· -······-· Luis David Bernaldo de Quirós Arias
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR