La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Maritain Jacques(1972). La educación en estos momentos cruciales. | Fuente: Maritain Jacques(1972). La educación en estos momentos cruciales. Llega a Ser Quien Eres...
La educación tiene como fin al hombre. Lo que define a este ser humano, no es primariamente su libertad, sino su apertura a lo trascendente...
Llega a Ser Quien Eres...
Esta frase que Píndaro utilizaba para motivar a
los atletas griegos , nos recuerda a todos los pedagogos
que no hay nada más importante para cada ser
humano que llegar a ser lo que somos. De modo
que la primera finalidad de la educación es formar al
hombre o más bien, es guiar al desenvolvimiento dinámico por
el que el hombre se forma a sí mismo y
llega a ser un hombre.
Tenemos en nuestras manos la misión
más noble y que encierra la felicidad de todo ser
humano: que llegue a ser lo que es.
No podemos olvidar
que este “hombre” tiene tres dimensiones fundamentales:
física ( cuerpo, movimientos, sentidos), intelectual (mente, razón, imaginación,
memoria, conciencia) y espiritual (amor, voluntad, carácter, espíritu, Dios).
La formación del hombre debe llevarle al desarrollo pleno
e íntegro de estas tres dimensiones.
Según Lonergan, educar es hacer
operante una filosofía; es hacer realidad una determinada concepción del
ser humano y del mundo, es la puesta en práctica
permanente de un proyecto de humanidad.
Educar va más
allá de la trasmisión de conocimientos, del desarrollo de habilidades
para hacer, y de valores para decidir y vivir.
Es la acción mediante la cual el hombre construye día
a día y edifica la historia de él y de
la humanidad.
Partiendo de esta concepción del hombre y para
concretar el papel que desempeñamos como formadores; debemos preguntarnos
si realmente tenemos claros los fines de la educación y
descubrir los errores que podrían obstaculizar o limitar nuestra
misión pedagógica.
Jacques Maritain en su libro “la educación
en estos momentos cruciales” (Ed. Club de lectores. Buenos Aires
1972), explica estos fines partiendo de la concepción
antropológica cristiana del hombre.
1. la educación del hombre: El hombre no
sólo es un animal de naturaleza, como el oso o
la alondra. Es también un animal de cultura y no
puede subsistir sino mediante el desenvolvimiento de la sociedad y
de la civilización; es un animal histórico. Está dotado de
un poder de conocer que es ilimitado, debe avanzar paso
a paso auxiliado por la experiencia colectiva que las generaciones
pasadas han acumulado y conservado, y por una transmisión regular
de conocimientos adquiridos.
2. la conquista de la libertad interior La
principal aspiración de la persona humana es el deseo de
la libertad interior y espiritual. Pero esta se conquista
mediante las actividades que los filósofos llaman “inmanentes”, es decir
salen del mismo sujeto y que son en su interior
actividades que lo perfeccionan. Para conseguir esta libertad en la
que se determina a sí mismo y para la cual
fue hecho, tiene el hombre necesidad de una disciplina y
de una tradición que cargan pesadamente sobre él.
3. la potencialidad social
de la persona La educación debe considerar la importancia del grupo
y prepara al niño a desempeñar en él, el
papel correspondiente. Hay que formar al hombre para que lleve
una vida normal, útil y de sacrificio en la comunidad.
Existen
algunos errores que pueden desviarnos de nuestros fines educativos
1. desconocimiento del
fin: Muchas veces como educadores perfeccionamos nuestros medios y métodos, y
los aplicamos con fidelidad, pero olvidamos que son medios y
a quien tenemos que atender es al alumno. Como el
médico que se dedica a analizar tanto las reacciones del
enfermo, que puede perder de vista su curación y mientras
él investiga y analiza en el laboratorio las muestras, el
enfermo se muere por haber sido tan bien cuidado, pero
no curado.
2. una falsa idea respecto del fin: Este error se da
cuando nos quedamos con una visión incompleta de la tridimensionalidad
de todo ser humano: cuerpo, mente y espíritu. Y damos
conocimientos, pero no le enseñamos a juzgar y reflexionar y
ha hacer vida lo aprendido.
3. el pragmatismo Es el gran error de
definir el pensamiento del hombre sólo como un órgano de
respuesta a las estimulaciones y situaciones actuales del
ambiente, negando con ello su capacidad de reflexión y libre
elección.
4. el sociologismo Se da cuando ponemos como suprema regla el
acondicionamiento social y único patrón de educación. La educación no
consiste en adaptar a un futuro ciudadano a las condiciones
de la sociedad que le tocará vivir, sino, en hacer
un hombre.
5. el intelectualismo Este error se reviste de dos formas principales:
la primera pone la máxima perfección de la educación
en la pura actividad dialéctica o retórica. Otra forma se
da cuando se abandonan los valores universales e insisten en
la educación sólo de las funciones prácticas y obreras de
la inteligencia, la máxima perfección en la especialización científica y
técnica.
6. el voluntarismo Educación que se centra en hacer de la inteligencia
una esclava de la voluntad y recurre a la virtud
de las fuerzas irracionales. Como escribía Rabelais, ciencia sin conciencia
no es sino ruina del alma.
7. todo puede ser aprendido Mas no
es verdad que todo puede ser aprendido y que debemos
esperar confiadamente del colegio para este crecimiento. El desarrollo del
espíritu y el buen encauzamiento de la voluntad no puede
ser reemplazada por una ciencia aprendida, sino se orienta al
alumno para que él por su propia experiencia se forje.
Para el ser humano no hay nada más grande que
la intuición y el amor; pero ni la intuición, ni
el amor son materias de instrucción científica, ni de enseñanza,
ambos son don y libertad.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la comunidad Preguntas acerca del perfil y la formación de educadores católicos, de los criterios de enseñanza que deben regir en una escuela católica y de los modelos pedagógicos a seguir para una mejor asimilación de la doctrina cristiana
Ver todos los consultores