> English

> Français

El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Educadores Católicos | sección
Cimientos de la Educación | categoría
Pedagogía integral | tema
Autor: Centro de Asesoría Pedagógica | Fuente: Catholic.net
Las facultades del hombre y su desarrollo integro, armónico y jerarquizado
Para lograr una formación integral debe existir un desarrollo equilibrado y jerarquizado de todas las facultades.
 
Las facultades del hombre y su desarrollo integro, armónico y jerarquizado
Las facultades del hombre y su desarrollo integro, armónico y jerarquizado

El trabajo formativo debe abarcar todas las facultades del hombre logrando un desarrollo íntegro, armónico y jerarquizado de la personalidad.


Desarrollo de la inteligencia

Nuestra formación debe aspirar a lograr que la razón, bien formada e iluminada por la fe, sea la facultad que guíe toda la persona.


Desarrollo de la voluntad

Debemos lograr que nuestros alumnos lleguen a ser una personas verdaderamente libres, con dominio de sí mismos por la formación de una voluntad firme, capaz de guiar su comportamiento de acuerdo con los criterios que le presenta la razón iluminada por la fe y el amor, encauzando las pasiones, sentimientos e instintos hacia la consecución de altos ideales. Trabajar en la formación de la voluntad equivale a ejercitarla en querer el bien, con presteza, con eficacia y con constancia. Este punto lo analizaremos más detenidamente en un momento posterior.


Formación de una recta conciencia

· De gran trascendencia es la formación de la conciencia, que nos proporciona el juicio moral sobre los propios actos y percibe el bien que es preciso realizar y el mal que hay que evitar. El tamo de la conciencia es de capital importancia en la formación de la persona, por estar tan estrechamente relacionado con la percepción y la realización práctica de los valores morales.

La conciencia descubre el carácter moral de los actos humanos, el mundo ético. En ese sagrario interior de la propia intimidad que es la conciencia el hombre descubre el imperativo de la ley moral, criterio objetivo de la moralidad de los actos humanos. A través de medios muy diversos, nuestros colegios favorecen la formación de una conciencia equilibrada y sana, capaz de guiarse por la recta razón y no por los caprichos personales. De ahí que, gracias a Dios, ya hayan salido de nuestros colegios, hombres no sólo altamente capacitados intelectualmente, sino también capaces de guiar sus vidas por un sólido criterio ético tan necesario como por desgracia ausente en nuestra sociedad actual; hombres rectos, nobles, honestos, coherentes con sus propios principios.

Esta aportación de nuestros sistemas educativos debe valorarse en su debida proporción, ya que sólo ese tipo de hombres puede crear sociedades y culturas impregnadas de los auténticos valores morales sobre los cuales edificar una convivencia pacífica, próspera y serena.


Esto supone alcanzar tres objetivos:

· Educar la conciencia para que sea capaz de abrirse a los valores objetivos asimilándolos como propios, percibiendo el bien y el mal como algo por hacerse o evitarse.

· Fortalecer el influjo de la conciencia sobre la voluntad, llevando a la persona a hacer el bien y evitar el mal.

· Formar la conciencia para emitir juicios rectos sobre la bondad o maldad de los actos y ponerlos en práctica.

Este punto lo analizaremos más detenidamente en un momento posterior.


Libertad

Una completa formación del hombre no puede ignorar la formación de la libertad. Dios, al crear al hombre, le otorgó el supremo don de la libertad. Dios quiso crear al hombre libre, precisamente porque quiso que fuera imagen y semejanza suya. El hombre no podría ser imagen de Dios si, como Él, no tuviera la capacidad de optar libremente. Al dar el hombre este don, Dios conocía perfectamente cuál era el riesgo que ello comportaba: el mal uso de la libertad.
Para formar correctamente la propia libertad hay que formar antes las dos facultades superiores del hombre: la inteligencia y la voluntad. Hay que abrir la razón al esplendor de la verdad, según aquella frase de Cristo: “La verdad os hará libres” (Jn. 8, 32) y dirigir la voluntad al bien. Por ello el eje de la formación de la libertad es la formación de una recta conciencia cuyo ejercicio implica, como antes se ha señalado, el uso de estas dos facultades superiores.


Pasiones

La pasión es una tendencia que se desarrolla de modo superior al normal. Esto puede ocurrir tanto con las tendencias intelectivas, como en las sensitivas. Las pasiones no son, de por sí, negativas. Simplemente son fuerzas de mayor o menor intensidad.
El sentido de la formación de las pasiones es encauzar recta y firmemente su valioso potencial sublimándola y dirigiéndolo, de modo que sean estímulo y fuerza para realizar grandes empresas., fomentando lo positivo y rectificando lo negativo.
La perfección moral consiste en que el hombre no sea movido al bien sólo por su voluntad, sino también por los sentimientos y pasiones (Cf. Catecismo de la Iglesia católica, núm. 1770). Son componentes naturales del psiquismo humano y constituyen el lugar de paso y aseguran el vínculo entre la vida sensible y la vida del espíritu (Cf. Catecismo de la Iglesia católica, núm. 1764).


Sentimientos

La formación de los sentimientos busca aprovechar su fuerza, encauzándola al bien integral de la persona y al servicio de la misión confiada por Dios. Así, los sentimientos enriquecen notablemente a la persona y la hacen capaz de experiencias humanas profundas, de acercamiento a Dios y a los hombres
En este campo se tiende a educar los sentimientos hasta lograr que se integren en la personalidad como una fuerza más que ayude a alcanzar el ideal de vida.


Dentro de la formación de las pasiones y los sentimientos, debemos fomentar lo positivo, rectificar lo negativo. Si el sentimiento o las pasiones ayudan, sean bienvenidos; si entorpecen, debilitan, distraen, entonces la voluntad deberá entrar en acción para fomentar el sentimiento opuesto, para centrar la atención en otra cosa, etc.


El hombre íntegro

El hombre íntegro es aquel que logra que todos los sectores de su personalidad alcancen la perfección a la que naturalmente tiende. Es aquel que desarrolla al máximo todos los dones y talentos con que Dios le ha dotado.
Para que se dé un hombre íntegro no es suficiente que se desarrollen todos los sectores que integran la personalidad, es preciso que entre ellos exista la debida armonía, pues no todos ellos son igualmente importantes.

Debe existir un desarrollo equilibrado y, lo que es más importante, jerarquizado. Así la razón y la voluntad, como facultades superiores, deben regir, como ya indicaban los grandes pensadores de la antigua Grecia, a toda la parte afectiva y sensitiva.

Anteriormente hablamos de cómo la pedagogía cristiana surge del hombre como imagen de Dios herida y restaurada en Cristo, y cómo para nosotros esta transformación se convierte en una misión: lograr la formación del hombre íntegro a partir de una verdadera transformación en Jesucristo, el Hombre íntegro por excelencia.

El liderazgo cristiano que buscamos en cada uno de nuestros alumnos no es otra cosa sino esta transformación en Jesucristo como centro, criterio y modelo.

La imitación de Jesucristo, el hombre perfecto, llevará al hombre a este desarrollo íntegro y armónico de todas sus potencialidades, de todos sus dones y talentos, y a ejercer un liderazgo basado en el servicio a los demás.

El Hombre íntegro que buscamos es, en definitiva, el hombre transformado en Jesucristo.
 

 
Publicar un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email (no será publicado)

 País

Comentario



Escriba las letras como aparecen



* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foro de Educadores Católicos
Mapas Mapa de Educadores Católicos
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Educadores Católicos
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Chat Chat
Donativos Hacer un donativo
• Miembros de la Comunidad
• Eventos y Cursos en Línea
• Iglesia y Educación
• Cimientos de la Educación
• Filosofía Educativa
• Pedagogía integral
• Historia de la educación
• Corrientes del pensamiento pedagogico
• Educación por Edades
• Actualidad
• Misión del Educador
• Educación y Formación Integral
• Casos Prácticos y Respuestas Breves
• Educar Hoy
• Educar para la Vida
• Educación en Valores
• Moral y Educación
• Educadores Ejemplares
• Modelos y Proyectos Educativos
• Deporte y Vida Cristiana
• Boletines a la Comunidad
• Escuelas Aliadas
• Educar en la vocación
Lista de correo
Artículos sobre temas controvertidos y actuales en el campo de la educación, testimonios de educadores sobresalientes como formadores integrales y material especializado, son algunos de los muchos servicios que ofrece esta comunidad.

Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la comunidad
Preguntas acerca del perfil y la formación de educadores católicos, de los criterios de enseñanza que deben regir en una escuela católica y de los modelos pedagógicos a seguir para una mejor asimilación de la doctrina cristiana
Ver todos los consultores
Apoyan a la comunidad
• Evangelización Activa
• Fundación Munca
• Presentaciones.org
• El-ladolescente

Ver todas las alianzas que apoyan a la comunidad

Eventos de la comunidad
Título de experto en Cibersociedad y Doctrina Social de la Iglesia
Cibersociedad y Doctrina Social de la Iglesia
Ver todos los eventos

Encuesta
¿Qué tipo de publicidad se debe ofrecer en Catholic.net?
Exclusivamente religiosa
Publicidad comercial en sintonía con la fe y la moral católica
Religiosa y comercial
Cualquier publicidad que ayude a mantener el portal
Ninguna, Catholic.net debería mantenerse con los donativos de los usuarios.
Otros: escribe a participa@catholic.net
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foro de Educadores Católicos
¡Participa!
Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Privacidad   |   Transparencia   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2014 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
Publicidad: