Autor: P. Enrique Cases | Fuente: Catholic.net 4. Nacimiento en Belén
Vida Oculta de Jesús.El Hijo se hace Niño para abrir los caminos divinos de la tierra.
El censo
Los seis meses que siguen a estos sucesos son
de gran gozo, para María y José. Su vida bien
puede llamarse un cielo en la tierra. Cierto que los
profetas dicen que el Mesías debe nacer en Belén, la
ciudad de David; pero ya están acostumbrados a abandonarse en
las manos de Dios, que dirige todo con su paternal
providencia.
Cuando llega la noticia del empadronamiento en la ciudad
de origen que es Belén, está a punto de nacer
el Niño, y se dirigen a la ciudad de David.
Se están cumpliendo las Escrituras.
"En aquellos días se promulgó un
edicto de César Augusto, para que se empadronase todo el
mundo. Este primer empadronamiento fue hecho cuando Quirino era gobernador
de Siria. Todos iban a inscribirse, cada uno a su
ciudad. José, como era de la casa y familia de
David, subió desde Nazaret, ciudad de Galilea, a la ciudad
de David llamada Belén, en Judea, para empadronarse con María,
su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, estando allí,
le llegó la hora del parto, y dio a luz
a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo
recostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos
en el aposento"(Lc)
El nacimeinto
La llegada a Belén antes del nacimiento
no debió ser fácil. No había lugar en una casa
cualquiera para la que va a dar a luz. Es
normal inquietarse. Ya están acostumbrados a caminar con libertad en
los planes de Dios; pero José busca hasta que encuentra
una gruta reservada a los animales. Entran. La arregla. Y
allí, aquella noche bendita, ve la luz del mundo el
que es la Luz de los hombres.
María está gozosa.
El nacimiento fue como una luz que atraviesa un cristal.
Sin dolor, sin menoscabo físico, con el máximo gozo. Y
abraza a aquel Niño, pequeño como todos los niños, sin
palabras cuando es la Palabra que viene a este mundo.
Y lo besa y lo envuelve en pañales bordados por
Ella misma. José se acerca después del nacimiento, y también
lo adora. El mundo está en la noche, nada sabe
de lo que acaba de ocurrir. Ya se enterará. De
momento, inerme en sus manos, necesitado de todo, llora, respira
y vive el que trae al mundo la Vida que
no pasa, la victoria sobre las tinieblas y el pecado.
Los
testigos
Dios quiere que haya algunos sean testigos de lo sucedido
y, en esta onda de humildad, se manifiesta a unos
que difícilmente podrían ser testigos entre los hombres por ser
incultos y pobres: unos pastores. "Había unos pastores
por aquellos contornos, que dormían al raso y vigilaban por
turno su rebaño durante la noche. De improviso un ángel
del Señor se les presentó, y la gloria del Señor
los rodeó de luz y se llenaron de un gran
temor. El ángel les dijo: No temáis, pues vengo a
anunciaros una gran alegría, que lo será para todo el
pueblo: hoy os ha nacido, en la ciudad de David,
el Salvador, que es el Cristo, el Señor; y esto
os servirá de señal: encontraréis a un niño envuelto en
pañales y reclinado en un pesebre. De pronto apareció junto
al ángel una muchedumbre de la milicia celestial, que alababa
a Dios diciendo: Gloria a Dios en las alturas y paz en
la tierra a los hombres de buena voluntad.
Luego que los
ángeles se apartaron de ellos hacia el cielo, los pastores
se decían unos a otros: Vayamos hasta Belén, y veamos
este hecho que acaba de suceder y que el Señor
nos ha manifestado. Y vinieron presurosos, y encontraron a María
y a José y al niño reclinado en el pesebre.
Al verlo, reconocieron las cosas que les habían sido anunciadas
acerca de este niño. Y todos los que escucharon se
maravillaron de cuanto los pastores les habían dicho. María guardaba
todas estas cosas ponderándolas en su corazón.
Y los pastores regresaron,
glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían
oído y visto, según les fue dicho"(Lc).
Luz y alegría
Una nueva
lógica acaba de entrar en el mundo. La lógica de
un amor tan grande que se anonada. El Hijo se
hace Niño inerme para abrir los caminos divinos de la
tierra. Los pastores son sus testigos y responden con fe
a la luz que les viene de fuera. Y los
ojos, acostumbrados a la noche y a la vida sin
esperanza, se abren a la luz y a la alegría
que viene del cielo y les llega hasta lo más
profundo de sus vidas. María contempla, se alegra y medita
en oración lo que está pasando.
Otras visitas
No se queda en
los pastores la noticia del nacimiento. Al poco llegarán más
personajes: los Magos de Oriente. "Nacido Jesús en Belén de
Judá en tiempos del rey Herodes, unos Magos llegaron de
Oriente a Jerusalén preguntando: ¿Dónde está el Rey de los
Judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el
Oriente y hemos venido a adorarle. Al oír esto, el
rey Herodes se turbó, y con él toda Jerusalén. Y,
reuniendo a todos los príncipes de los sacerdotes y a
los escribas del pueblo, les interrogaba dónde había de nacer
el Mesías. En Belén de Judá, le dijeron, pues así
está escrito por medio del Profeta: Y tú, Belén, tierra de
Judá, no eres ciertamente la menor entre las principales ciudades de
Judá; pues de ti saldrá un jefe que apacentará a mi pueblo,
Israel"(Lc)
La noticia del Nacimiento de Jesús llega también a los
intelectuales, y, a través de ellos, a toda Jerusalén.
Los doctores de la Ley son informados e informan bien
a Herodes, pero no van a Belén, se ve que
les importa poco, o no se lo acaban de creer.
Herodes urde violencias en su duro corazón. Hasta ahora todo
ha sido un rosario de respuestas generosas y llenas de
fe -María, José, Isabel, los pastores-: Y los ángeles se
gozan en ellos. Pero ya se deja ver que el
poder del pecado es fuerte y ha echado raíces hondas
en muchos.
Los regalos de Jesús
"Entonces Herodes, llamando en secreto a
los Magos, se informó cuidadosamente por ellos del tiempo en
que había aparecido la estrella; y les envió a Belén,
diciéndoles: Id e informaos bien acerca del niño; y cuando
lo encontréis, avisadme para ir yo también a adorarle. Ellos,
después de oír al rey, se pusieron en marcha. Y
he aquí que la estrella que habían visto en el
Oriente iba delante de ellos, hasta pararse sobre el sitio
donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron
de inmensa alegría. Y entrando en la casa, vieron al
niño con María, su madre, y postrados le adoraron; luego,
abrieron sus cofres y le ofrecieron presentes: oro, incienso y
mirra. Y, habiendo recibido en sueños aviso de no volver
a Herodes, regresaron a su país por otro camino"(Mt).
Oro como
rey, incienso como sacerdote y mirra, signo de la inmortalidad.
Los Magos saben mucho acerca de quién es Aquel que
buscan. Por eso, emprenden un viaje tan largo y atraviesan
caminos complicados. No importa el cansancio, si de verdad ha
nacido el Rey de los judíos, que viene a salvar
al mundo de sus pecados. La estrella es la luz
que camina en la noche. Cuando se oculta se acude
a los que guardan la palabra de Dios. Y se
llenan de inmensa alegría al reencontrar la estrella, y más
aún, ante el sol que se les presenta en brazos
de su Madre, y le adoran, volverán a su país
con la luz en sus almas.
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me gusto mucho sobre todo que Dios se sirve tanto de gente humilde como de reyes para ser testigo del nacimiento de su hijo hecho hombre para redimir al mujndo
Toda vez que leo la palabra descubro cosas nuevas, y tambien llena los vacios de mis conocimientos. De esta lectura me surge una pregunta, donde estàn los padres de Maria , cuando ocurre el nacimiento de Jesus?