1. Origen y fuentes de
los libros sapienciales: Como en todos los pueblos, también Israel,
junto a los grandes temas de la historia de salvación,
el culto, la alianza, la ley...desarrolla esa riqueza de sabiduría
popular de buena conducta, costumbres, reglas del buen vivir que
hacían parte de la literatura del pueblo, transmitida de padres
a hijos en la familia y enriquecida por la sabiduría
de los pueblos vecinos, como Egipto, Mesopotamia y Canaán.
Junto
a esta sabiduría popular estaba la educación y las reglas
de conducta en la corte real, el arte del buen
gobernar.
Estas dos corrientes literarias: los refranes populares y las
normas de conducta del buen gobierno, fueron las fuentes principales
para el nacimiento de los libros sapienciales bíblicos.
3. Temas
de los libros sapienciales: Después del destierro, cuando los sabios
y el pueblo reflexionan sobre su historia, surgen los grandes
temas de Job o Eclesiastés, en que el hombre se
pone frente a los problemas de la vida, de la
muerte, del sufrimiento de los buenos, la retribución del bien
y el castigo para el mal, y busca dar un
significado y una respuesta desde la fe en Dios.
4. Fin
de los libros sapienciales: Los libros sapienciales son una profunda
reflexión del hombre que iluminado por la fe en Dios,
trata de dar una respuesta a todos los problemas de
la vida humana: amor, dolor, muerte, gobierno, etc.
5. Autores de
los libros sapienciales: Salomón fue siempre para Israel el sabio
por excelencia y por eso la mayoría de estos libros
fueron atribuidos a Él. Pero sólo las dos colecciones de
Proverbios, capítulos 10-22 y 25-29 pueden atribuirse al período de
la Monarquía. El resto de libros sapienciales son de la
época después del destierro (538 a.C), obra de varios sabios
que recopilaron las varias colecciones de sabiduría cortesana y popular,
añadiendo de lo propio, y las atribuyeron a Salomón para
dar a sus libros mayor autoridad y para asegurar que
eran inspirados por Dios.
6. Los sabios: eran personas que viven
y enseñan normas de conducta para bien vivir, y se
cuestionan sobre los problemas que asechan la vida del hombre.
En la corte eran los sabios quienes aconsejaban sobre el
buen gobierno. Después del destierro, cuando desaparecieron los profetas, la
dirección espiritual del pueblo corría a cargo de estos sabios.
7. La sabiduría: el concepto de sabiduría fue poco a poco
purificándose con los años. En un inicio, sabio era quien
tuviera oficio fijo75 ; el consejero del rey76 , la anciana astuta77 . Pero
más tarde, sabio era quien cumplía con la religión78 . Sabio también era el que tenía destreza o
habilidad manual79 , el que sabía interpretar los
sueños 80, el que sabía salir de apuros
81, el que sabía gobernar y administrar82 o el que tenía ciencia83 .
Por tanto, podemos resumir el concepto de sabio como aquel
que posee saber teórico y saber práctico. Teórico, porque conoce
la Sabiduría y la enseña; práctico, porque la vive con
rectitud moral y virtud.
8. Género literario sapiencial: todos estos libros usan
dos géneros literarios: el proverbio y la poesía. Así es
más fácil memorizar. El proverbio o refrán es una fórmula
sencilla, compuesta frecuentemente de dos versículos, con un paralelismo de
ideas o de palabras
II. OBJETIVO DOCTRINAL: Repasar los libros sapienciales
de la Biblia.
III. OBJETIVO VIVENCIAL: Aprender la verdadera Sabiduría que
procede de Dios y está encerrada en la Sagrada Escritura.
IV. TESIS: La Sabiduría bíblica pretende aclarar, a la luz
de la Alianza del Señor con su pueblo, determinados problemas
que van surgiendo en la reflexión religiosa y filosófica de
Israel: el destino del hombre, el sentido de su vida,
el del sufrimiento, de la muerte, la retribución y, en
algunos momentos, el de la trascendencia de la misma vida
del hombre. Los sabios fundamentan sus reflexiones en la experiencia
de cada día, en la perspectiva de la historia de
Israel y, a veces, en reflexiones de otros sabios contemporáneos
de dentro y fuera de Israel.
V. EXPLICACIÓN DE LA TESIS:
A) PROVERBIOS
1. Autor y fecha
Se atribuye al rey Salomón. Pero, como dijimos
ya en otra ocasión, fue recopilación de varios autores sabios
de la corte. Podemos datar la recopilación definitiva hacia el
300-200 a.C.
2. Características literarias
a) Es el libro más antiguo de
la literatura sapiencial. Se presenta como una colección de dichos,
máximas, enseñanzas, en forma poética, para inducir al hombre a
seguir el camino del bien, de la sabiduría, y alejarse
del mal. Por tanto, su intención es didáctica.
b)Son sentencias de
carácter humano, profano, no religioso, a primera vista temas extraños
a los temas de la historia de la salvación.
c)Son sentencias
que responden a una aguda observación de la realidad y
se expresan con brevedad.
d)La concisión, el ritmo y la rima
facilitan la memorización.
e)Se utiliza el paralelismo: el antitético (cf.
Prov 13, 9.22; 15, 29); el sinonímico (cf. Prov 21,
14; 29, 22); el progresivo (Prov 10, 26; 20, 11.20).
f)Uso de la etopeya, o descripción del carácter, rasgos o
costumbres de un tipo (cf. Prov 7, 10-21; 23, 29-35).
3. División y contenido temático
Se divide en siete secciones:
a) 1-9:
proverbios de Salomón. b) 10, 1-22, 16: proverbios de Salomón (sentencias sobre
la vida). c) 22, 17-24, 22: sentencias de los sabios. d) 24, 23-34: otras
sentencias de los sabios. e) 25-29: otros proverbios de Salomón. f) 30: palabras de
Agur. g) 31: palabras de Lemuel.
4. Contenido teológico y espiritual
Fin del libro: trazar
un tratado de felicidad para los diversos ámbitos de nuestra
vida. Esta felicidad pasa por la honestidad de vida y
por el respeto a Dios.
Los temas abordados en el
libro de los Proverbios son múltiples y variados, pues abarcan
prácticamente todos los ámbitos, situaciones y circunstancias de la vida
humana. Demos algunas claves de lectura.
a) Según los sabios de Israel,
existe un orden fundamental oculto en el universo, una especie
de norma racional. El descubrimiento de esta norma capacitaba a
los sabios para asegurar sus existencia, actuando en armonía con
el orden cósmico. De lo contrario, el caos, latente y
continuamente amenazador podría enseñorearse del cosmos y de la vida
social. Este orden es obra de Dios. Y el sabio
debe rastrear hasta encontrar a este Dios.
b) Para los sabios la
vida era el bien supremo, tanto más querido cuanto que
para ellos nada existía más allá de la tumba. Así
se entiende la teoría de los dos caminos: el que
nos lleva a una vida en plenitud o el que
nos conduce a un final prematuro. Los que caminan durante
su vida por el primero, son sabios; los que prefieren
el segundo, son necios. No hay término medio. El camino
del bien está marcado por la obediencia a los padres,
el autocontrol de la lengua y de las pasiones, la
generosidad. El camino del mal lleva a la destrucción y
está marcado por el adulterio, la embriaguez, la pereza, la
charlatanería, la injusticia e insolidaridad, la mentira.
c) Estos sabios proponían la
sabiduría, basada en el temor del Señor. Sabiduría entendida como
reverencia, respeto y amor hacia Dios. En este libro de
los Proverbios esta sabiduría está personificada84 , es
una creatura de Dios, la primera de sus creaturas. Sólo
cuando el hombre se desposa con ella puede sentirse feliz
y caminar sin miedo en la vida.
B) JOB
Kierkegaard, filósofo existencialista
moderno, nos dice de este libro: “En todo el Antiguo
Testamento no hay una figura a la que uno se
acerque con tanta confianza, franqueza y alivio como a Job,
porque en él todo es tan humano. Nadie en el
mundo ha expresado como él la pasión del dolor”.
1. Autor
y fecha
El autor del libro recoge un antiguo cuento, pero
desarrolla una profunda reflexión sobre el sufrimiento del justo y
el premio de Dios. Dicho autor vivió después del destierro,
y escribió el libro alrededor de los años 500-450 a.C.
2. Características
literarias
a) A pesar de la variedad y aparente dispersión, el
conjunto aparece armonioso y bien logrado: prólogo y epílogo reproducen
una antigua y popular narración oriental, ambientada en un contexto
patriarcal.
b) Utiliza el diálogo85 en una especie de
escenificación dramática que permite confrontar argumentos y hacer avanzar las
posiciones.
c) En el libro de Job encontramos también himnos, máximas, sátiras,
comparaciones, listas y enumeraciones, controversias judiciales, maldiciones, invectivas, confesiones, etc.
d) El
estilo es poético, rico y variado.
3. División y contenido temático
El tema del libro es el misterio del sufrimiento del
justo y el premio de Dios.
a) 1-2: Prólogo con la narración
popular del santo Job b) 3-27: tres series de diálogos donde sus
amigos repiten las ideas tradicionales: Dios premia al bueno y
castiga al malo. Pero Job se defiende y prueba que
también los buenos sufren y se pone en las manos
de Dios. c) 28-37: Discurso del joven Elihú, que defiende la justicia
de Dios, pero siguiendo las ideas tradicionales. Explica que Dios
castiga a veces a quien hace el bien, porque lo
hace con soberbia. Job sería uno de ellos. Job no
protesta, acoge la llamada a la humildad, pero Job no
era soberbio. Entonces, ¿por qué Dios lo castigó? d) 38-42, 6: Teofanía.
Entra en escena el mismo Dios para dar su respuesta.
Le pone ante la vista su infinita sabiduría y su
omnipotencia y le recuerda a Job su pequeñez e incapacidad
para entender y juzgar la actuación de Dios creador y
sabio. El verdadero sentido del dolor del justo sólo se
encuentra en Dios. e) 42, 7-17: Epílogo. Yavé le bendice con
bienes y vida feliz.
4. Contenido teológico y espiritual
Fin del libro:
demostrar que el sufrimiento de los justos tienen su sentido
a los ojos de Dios y que Dios sabe sacar
un bien de ese sufrimiento.
a) Dios: El autor demuestra que las
explicaciones tradicionales sobre la retribución no eran exactas86
: el sufrimiento no siempre es un castigo de Dios
por una mala conducta; hay muchas malas personas que andan
felices y llenas de bienes. Dios puede tener sus designios
misteriosos, más allá de una pura justicia distributiva. Dios es
Dios y no se deja encasillar en moldes humanos.
b) Hombre:
La enseñanza fundamental es esta: la sabiduría de Dios sobrepasa
de largo la limitación del hombre; y nosotros, tan pequeños
y frágiles, no tenemos el derecho de juzgar la acción
de Dios, aún cuando parece que el sufrimiento nos agobia
y no entendemos el porqué de muchas cosas en la
vida. Los esfuerzos inútiles de los amigos de Job en
explicar su mala suerte son el tentativo, inútil, del hombre
para explicar un misterio que descansa sólo en la mente
infinita, buena y sabia de Dios. La única actitud justa
es la de Job: abandonarse confiado en la sabiduría de
Yavé. A Job sólo le queda el consuelo de aferrarse
a su inocencia, mientras va alumbrando la esperanza de un
“redentor” que rescate su vida y ponga de manifiesto su
inocencia. Job es todo un ejemplo y modelo de fe,
de confianza, de paciencia y fuerza de voluntad, para quien
sufre. No obstante, ¿puede el hombre declararse totalmente inocente frente
a Dios?
c) Se vislumbra el sentido profundo del dolor y del
sufrimiento: el dolor como medio de revelación divina87
, con valor medicinal y curativo, al tiempo que combate
el orgullo del hombre.
C) ECLESIASTÉS O QOELET
1. Autor y fecha
Eclesiastés es
la traducción castellana de la palabra hebrea “Qoelet”. Las dos
palabras designan al autor del libro. Eclesiastés quiere decir “Predicador,
maestro, el que dirige una asamblea”.
Su verdadero autor es
un maestro desconocido que vivió entre los años 300-200 a.C.
2. Características
literarias
a) El tema tratado, si bien es originario en su
manera de desarrollo, tiene influjos de la literatura egipcia (“Diálogo
de un desesperado con su alma” y el “Canto del
arpista”) y mesopotámica (“Teodicea babilónica”) o a determinadas corrientes filosóficas
griegas (estoicas, epicúreas y cínicas).
b) Hay sensación de un cierto desorden
en los temas. Va repitiendo durante todo el libro los
mismos temas.
c) Recurre a la reflexión, en tono coloquial, salpicada con
citas de máximas tradicionales, que el autor rebate o distorsiona
hábilmente, avanzando siempre por contrastes.
3. División y contenido temático
El libro es una reflexión filosófica sobre la vida y
sus aspectos más problemáticos. El libro no es sistemático, por
tanto, no podemos sacar un esquema del mismo.
4. Contenido
teológico y espiritual
Fin del libro: mostrar el valor de la
vida humana y el camino para adquirir la felicidad y
la sabiduría.
a) Dios: ¿Qué lugar ocupa Dios en el complejo y
sombrío panorama de las reflexiones de Qohélet? El autor del
libro es creyente y hace continuas referencias a Dios (32
veces en 12 capítulos). Pero no es el Dios de
las grandes tradiciones históricas y proféticas del Antiguo Testamento ,
ni el de Job o el resto de los libros
sapienciales. El Dios de Qohélet es, ante todo, creador y
juez. Desde esa clave el autor nos habla de las
obras de Dios, inaccesibles a los hombres; de su gobierno
del tiempo y de la eternidad, que el hombre no
logra desentrañar; de su juicio sobre las acciones de los
hombres, aunque sin perspectiva trascendente; y de los sencillos bienes
que otorga, según su libre voluntad, como recompensa. Podemos añadir
que en este libro falta una visión cristiana de la
vida, del dolor, del placer. No obstante, el libro cierra
las puertas a la esperanza de falsos paraísos en la
tierra. No llega ciertamente a vislumbrar la verdad de un
reino en la eternidad feliz, con Dios, pero en su
desencanto radical se ve ya la premisa necesaria al camino
de la revelación del Nuevo Testamento: “No tenemos aquí morada
permanente, sino que vamos en busca de la futura” (Heb
13, 14). Presenta a Dios como aquel que determina
todo lo que acontece y es insondable, hasta el punto
que el hombre no alcanza a conocer lo que Dios
ha establecido. El libro termina con una invitación: “Después de
todo lo dicho, teme a Dios y observa los mandamientos,
porque Dios va a tomar cuenta de todas nuestras acciones
y conocerá todo lo que está oculto, sea bueno o
malo” (Qohélet 12, 13-14).
b) Hombre: nada puede hacer feliz al
hombre en la tierra. La única felicidad que le
queda es contentarse con gozar moderadamente, frenando las ambiciones, no
desear más, sin medida, a costa de la propia tranquilidad
o a costa de los otros, y que tendrá que
dar cuenta a Dios del uso de su ambición.
c) El
diagnóstico de las realidades humanas es pesimista y desalentador: el
hombre no logra en nada provecho o felicidad, porque todo
es vanidad, vacío, absurdo. Muy distinto al panorama que presentó
la literatura griega. La doctrina de la retribución queda en
entredicho, como sucedía en algunas páginas del libro de Job.
Pero esto hay que verlo dentro de la progresiva revelación
de Dios al hombre, que en Jesucristo tendrá su plenitud.
Por eso, este honesto inconformista, Qohélet, es una voz más
en esa genial polifonía de la revelación bíblica.
D) ECLESIÁSTICO O
SIRÁCIDES
1. Autor y fecha
El nombre “Eclesiástico” expresa el uso continuo que
se le daba en las asambleas cultuales de los primeros
siglos cristianos. El título original hebreo es “Las palabras de
Simeón Ben Sirá”; de ahí viene el otro nombre que
se da al libro: “Sirácides”.
Es el único libro del
Antiguo Testamento que lleva la firma de su autor: Jesús,
hijo de Eleazar, hijo de Sirác. Sirác fue escriba
y maestro, hombre culto y acomodado. El libro fue escrito
alrededor de los años 180-170 a.C. , en hebreo. El
nieto de Sirác lo tradujo en griego.
2. Características literarias
a) El
estilo es repetitivo, pero es capaz de mitigar la monotonía
de la versificación moralizante con la combinación de lo lírico
y lo didáctico. b) Usa del aforismo proverbial o devocional. c) Se
ha notado el influjo de la civilización griega, sobre todo,
a la hora de invitar a la virtud y a
los valores humanos.
3. División y contenido temático
El tema es
claro: cómo tener una conducta moral y correcta, en las
diversas circunstancias de la vida personal, familiar y social.
a) 1-42: Elogio
de la sabiduría. b) 43-51: Sabia actuación de Yavé a través de
los grandes personajes del Antiguo Testamento.
4. Contenido teológico y
espiritual
Fin del libro: enseñar la sabiduría, es decir, las reglas
para hallar la felicidad en la vida de amistad con
Dios. De ahí que se le ha llamado “tratado de
ética a lo divino”, es decir, expuesto no en forma
sistemática y racional, sino con esa pedagogía sobrenatural.
a) Dios:
el autor, Ben Sira, recalca el monoteísmo: El Señor es
el único y solo Dios. De Él procede el bien;
el destino del hombre está en sus manos. Dios es
justo e imparcial: a los buenos les da cosas buenas;
a los malos, malas (Eclo 39, 25). Ben Sirá enseña
que esta justa retribución opera en el más acá, pues
no cree, a simple vista, en un más allá. Es
un Dios que todavía no se abre al universalismo de
la salvación, como quedó evidenciado en el profeta Jonás.
b) Hombre:
es un ser libre y adquiere la sabiduría mediante el
esfuerzo. Puede elegir entre el bien y el mal; de
ahí que la responsabilidad de cara al mal no puede
ser atribuida a Dios. Este hombre lleva en sí el
pesimismo y el optimismo. Por una parte, el pesimismo, pues
fue creado del polvo y al polvo ha de volver
(Eclo 33, 10; 17, 1; 40, 11); su vida es
breve e inevitablemente termina en la triste existencia, en el
Seol. Por otra, el optimismo, pues el hombre fue hecho
a imagen de Dios; a él se le concedió el
dominio sobre los animales y aves (Eclo 17, 3-4); fue
equipado de inteligencia y destreza (Eclo 17, 7; 38, 6).
E) SABIDURÍA
1. Autor y fecha
Este libro se titulaba “Sabiduría de Salomón”. Pero
en verdad el autor es desconocido. Se trata de un
judío piadoso de lengua griega, muy conocedor sea de las
tradiciones y de las Escrituras, como también de la filosofía
y cultura griega. Sus continuas referencias a Egipto parecen sugerir
que pertenecía a la comunidad judía de la Diáspora en
Alejandría.
Se escribió en griego, hacia la mitad del primer
siglo a.C. Es, pues, el último libro del Antiguo Testamento.
Con él nos situamos prácticamente en los umbrales del tiempo
de Jesucristo y en plena época de difusión de la
lengua y la cultura griegas88 .
2. Características literarias
a) Influjo de la literatura griega: multiplicación de sinónimos, rebuscada adjetivación,
aliteraciones, rimas, juegos de palabras y construcciones muy elaboradas. b) Recurso
al contraste, al paralelismo, comentario midrásico, alusiones e imágenes del
Antiguo Testamento. c) Desarrollo progresivo de ideas.
3. División y contenido temático
a) 1-5:
Relación entre sabiduría y justicia: La suerte de los justos
e injustos. b) 6-9: excelencia de la Sabiduría. c) 10-19: La Sabiduría en la
historia de su pueblo.
4. Contenido teológico y espiritual
Fin del libro: El
autor intentó robustecer la fe de sus hermanos alejandrinos que
vivían en medio de paganos y estaban en peligro de
abandonar su fe, deslumbrados por el brillo de las nuevas
ideas de Grecia, que ofrecían sabiduría y salvación sin Dios.
Por eso, el autor meditó profundamente en la Escritura, la
ley y los profetas.
a) Dios: el autor trata de sintetizar dos
pensamientos: el antropocentrismo de los griegos y el teocentrismo de
Israel. Demuestra que la sabiduría del Dios verdadero es superior
a la sabiduría y filosofía griega. En el libro de
la Sabiduría, Dios es también Providencia (6, 7; 14, 3;
17, 2).
b) Hombre: este hombre adquirirá la sabiduría, si practica
las virtudes cardinales 89 (8,7). El autor insiste
mucho en el tema “justicia”, considerada en sus tres significados
bíblicos: justicia en cuanto virtud que inclina a dar a
cada uno lo que le corresponde, defendiendo, sobre todo, la
causa del humilde, del inocente y del oprimido; justicia en
cuanto compendio de actitudes agradables a Dios (equivale a bondad,
rectitud, honradez y fidelidad); y justicia en cuanto fuerza o
acción mediante la que Dios nos salva y nos libera
de cualquier tipo de mal.
c) Sabiduría: presenta la Sabiduría, no como
virtud de orden práctico como la presentaba Proverbios ni como
concepto general y antihumanista de la vida, como lo describía
Eclesiastés, sino como el verdadero secreto revelado amorosamente por Dios.
Esta Sabiduría aparece dotada de personalidad y atributos divinos,
como si fuese ya el reflejo del lo que será
el Verbo eterno del Padre, Verdadera Sabiduría, Jesucristo, que había
de encarnarse por obra del Espíritu Santo para revelarse a
los hombres. Esta Sabiduría es ciencia sabrosa; nadie la querrá
mientras no la guste, porque ni puede amarse lo que
no se conoce, ni tampoco se puede dejar de amar
aquello que se conoce como soberanamente amable. Esta Sabiduría nos
hace sentir la suavidad de Dios, nos da el deseo
de su amor que nos lleva a buscarlo apasionadamente, como
el que descubre un tesoro escondido. La moral es la
ciencia de lo que debemos hacer; la sabiduría es el
arte de hacerlo sin esfuerzo y con gusto, como todo
el que obra impelido por el amor90 .
Esta Sabiduría lleva a la humildad, pues el que la
experimenta, comprende bien que, si se libró del pecado, no
fue por méritos propios, sino por virtud de la Palabra
divina que le conquistó el corazón. Esta sabiduría la adquiriremos
leyendo y saboreando las Sagradas Escrituras, pues ellas nos llevan
a Cristo, la Suprema Sabiduría del Padre91 .
d) Verdades
eternas: Sólo el libro de la Sabiduría, con su afirmación
de la resurrección de los justos y, sobre todo, la
vida, muerte y resurrección de Jesucristo, el Justo sufriente, proyectará
sobre el problema una luz definitiva. El problema del sufrimiento
del justo se resuelve a la luz de la inmortalidad
personal (Sab 3-4). El justo sufriente obtendrá la inmortalidad. El
triunfo del mal sobre el bien en esta vida desaparece
ante la perspectiva del juicio definitivo de Dios92
.
VI. CONCLUSIÓN: El mismo Kempis nos dice cómo este sabor
de Dios, que la sabiduría proporciona, excede a todo deleite
(cf. III, 34), y cómo las propias Palabras de Cristo
tienen un maná escondido y exceden a las palabras de
todos los santos. ¿Podrá alguien decir luego que es una
ociosidad estudiar y saborear así estos secretos de la Biblia?
ORACIÓN:
Señor, Tú eres la verdadera Sabiduría. Hazme saborearla, gustarla, para
que quede satisfecho contigo, y no tenga que buscar en
otras partes espejismos de sabiduría, que sólo me conducen a
la necedad de mi mente y de mi corazón. Al
mismo tiempo, dame las palabras exactas para dar a gustar
con mi palabra y mi ejemplo la enjundia de tu
sabiduría. Amén.
_______________________________
Cf. Ex 28, 3;
3, 12; 3-5; 36, 1; Jr 9, 17regresar Cf. Jer 50, 35regresar Cf. 2 Sam 20, 16regresar Cf.
Prov 1, 7; Eclo 1, 9-10regresar Cf. Ex 28, 3; 31, 3-6regresar Cf. Gn 41, 38; Dan 2, 48regresar Cf. 2 Sam 13, 5regresar Cf. Deut 34, 9; 1 Re 5, 10regresar Cf. 1 Re 5, 10-14regresar Es una prefiguración de Cristo, la Sabiduría del Padre.
Ahora bien, Cristo no es una creatura, es Dios mismo,
hecho hombre. regresar Ya el diálogo
era muy utilizado en la literatura griega (Platón y los
trágicos), egipcia y mesopotámica. regresar Estas
eran las explicaciones tradicionales al dolor y sufrimiento: la maldad,
faltas de inadvertencia o ignorancia. Por tanto, quien hizo el
mal las paga ya desde acá. Este libro de Job
viene a deshacer esos argumentos. regresar Sería bueno leer la exhortación del Papa Juan Pablo II
“Salvifici doloris” del 11 de febrero de 1984.regresar Al margen de su influjo negativo, la cultura
griega también aportó importantes novedades al judaísmo: universalizó la Biblia
(traducida al griego de la versión de los 70) y
abrió el pensamiento judío a las ideas griegas, provocando un
diálogo enriquecedor que más tarde se extendería al Nuevo Testamento
y a la Iglesia. Uno de los mejores frutos de
este diálogo es el libro de la Sabiduría. En él
las ideas platónicas de la inmortalidad del alma contribuyen decisivamente
a perfilar la doctrina de la resurrección y a solucionar
así uno de los grandes problemas de la corriente sapiencial:
la recompensa o retribución de la conducta humana. regresar Es decir: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.regresar Leáse, a este respecto, el capítulo
5 del tercer libro de la Imitación de Cristo, de
Tomás de Kempis:“Maravillosos efectos del amor divino”.regresar Hago mías las palabras de san Jerónimo: “Ignorar las
Escrituras es ignorar a Cristo”.regresar En
Sabiduría se desploma la concepción tradicional que decía que el
destino del hombre después de la muerte era igual para
todos: una existencia pálida en el “Sheol”, sin contacto con
Dios; que los premios y castigos quedaban limitados a este
mundo: vida larga, familia numerosa, riquezas y prestigio del justo,
desgracias para el malvado. Pero las duras realidades de la
vida probaban lo contrario: Job y Eclesiastés habían propuesto algunas
soluciones. Algunos salmos expresaban la esperanza de una vida junto
a Dios más allá de la tumba (cf. 16, 9ss;
49, 16; 73, 23-24). Sabiduría sintetiza y desarrolla estos y
otros textos y afirma decididamente que el premio consiste en
vivir junto a Dios, replantea el problema del sufrimiento del
justo y ofrece una explicación, desde una nueva concepción de
vida eterna en Dios.regresar
1. ¿Cuál de estos cinco libros
está firmado por su autor, conocido también como Sirácida? ¿Qué
temas trata este libro dedicado a sus jóvenes discíulos,
para alcanzar la felicidad? Busca los temas en la Biblia.
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lo que yo mas entendi en resumen es de que el mismo
Kempis nos dice cómo este sabor de Dios, que la
sabiduría proporciona, excede a todo deleite (cf. III,
34), y cómo las propias Palabras de Cristo tienen un
maná escondido y exceden a las palabras de todos los
santos. ¿Podrá alguien decir luego que es una
ociosidad estudiar y saborear así estos secretos de la
Biblia?
El eclesiastico o siracides esta firmado por su
autor Jesus.
el contenido trata sobre conducta correcta, una muy
buena moral para agradar a Dios y obtener la
salvacion
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