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Autor: Cristina Cendoya de Danel El cómo de la Confirmción
El signo, materia, forma, ministro, sujeto y padrino.
El Signo: La Materia y la Forma
En la materia
del Bautismo, el agua, tiene el significado de limpieza, en
este sacramento la materia significa fuerza y plenitud. El signo
de la Confirmación es la “unción”. Desde la antigüedad se
utilizaba el aceite para muchas cosa: para curar heridas, a
los gladiadores de les ungía con el fin de fortalecerlos,
también era símbolo de abundancia, de plenitud. Además la unción
va unido al nombre de “cristiano”, que significa ungido.
La materia
de este sacramento es el “santo crisma”, aceite
de oliva mezclado con bálsamo, que es consagrado por el
Obispo el día del Jueves Santo. La unción debe ser
en la frente.
La forma de este sacramento, palabras que
acompañan a la unción y a la imposición individual de
las manos “Recibe por esta señal de la cruz el
don del Espíritu Santo” (Catec. no. 1300) . La cruz
es el arma conque cuenta un cristiano para defender su
fe.
El Rito y la Celebración
En la Confirmación el rito
es muy sencillo, básicamente es igual a lo que hacían
los apóstoles con algunas partes añadidas para que sea más
entendible.
El rito esencial es la unción con el santo crisma,
unida a la imposición de manos del ministro y
las palabras que se pronuncian. La celebración de este sacramento
comienza con la renovación de las promesas buatismales y la
profesión de fe de los confirmados. Demostrando así, que la
Confirmación constituye una prolongación del Bautismo. (Cfr. SC 71;
Catec. n. 1298). El ministro extiende las manos sobre
los confirmados como signo del Espíritu Santo e invoca a
la efusión del Espíritu. Sigue el rito esencial con
la unción del santo crisma en la frente, hecha imponiendo
la mano y pronunciando las palabras que conforman la
forma. El rito termina con el beso de paz, que
representa la unión del Obispo con los fieles. (Catec. no.1304).
El
Ministro, el Sujeto y Padrino
El ministro de este sacramento debe
de ser el Obispo, aunque por razones especiales graves puede
concederle a un presbítero (sacerdote) el poder de confirmar (CIC
no.882). En peligro de muerte del sujeto cualquier sacerdote debe
de administrar el sacramento. El Obispo es sucesor de los
apóstoles, por ello es quien lo administra, al poseer
el grado del Orden en plenitud.
El sujeto es todo
bautizado que no ha sido confirmado, que libremente tenga las
disposiciones necesarias para recibirlo y que no tenga impedimentos. Se
debe de estar en estado de gracia.
La edad para recibir
este sacramento la marca el Obispo del lugar, preferentemente
el sujeto debe de haber llegado al uso de razón.
(Cfr. Catec. no. 1307). Se puede administrar válidamente a
niños pequeños, tal como es la tradición en
el rito oriental (Cfr. Catec. no. 1292). Ahora bien, en
caso de peligro de muerte deben de recibir este sacramento
los niños aun no confirmados.
Todo confirmado debe tener un padrino
o madrina que lo ayude espiritualmente, tanto en la preparación
para su recepción, como después de haberlo recibido. Las condiciones
para ser padrinos son las mismas que para los de
Bautismo.
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