Autor: Miguel Carmena Laredo | Fuente: El Amor es más Fuerte La Fe, fundamento y fuente de la vida moral
Es la virtud sobrenatural por la que creemos en Dios y en todo lo que Él nos ha dicho y revelado.
La Fe, fundamento y fuente de la vida moral
Definición y Naturaleza de la Fe
Las virtudes teologales fundan, animan
y caracterizan el obrar moral del cristiano. Le dan vida
a todas las virtudes morales. Son infundidas por Dios en
el alma de los fieles para que por medio de
ellas, el hombre sea capaz de actuar como hijo suyo
y de ese modo alcanzar la salvación. Son la
garantía de la presencia y la acción del Espíritu Santo
en el ser humano.
Por la fe el hombre se
entrega libremente a Dios y por ella se
esfuerza por conocer y hacer la voluntad de Dios. Por
eso se dice que la fe es el fundamento de
la vida moral ( Catec. n 2087). Es el don
más grande que puede recibir el hombre, es más grande
que la vida. De hecho, la fe da sentido a
la vida, enseña a comprender el dolor y el
sufrimiento, da sentido a lo cotidiano, llena la vida
con la presencia de Dios.
La fe, que es la
virtud sobrenatural por la que creemos en Dios y en
todo lo que Él nos ha dicho y revelado y
que la Iglesia nos propone, porque Él es la verdad
misma. Es decir, es la virtud sobrenatural por la que
creemos ser verdadero todo lo que Dios ha revelado. Es
imposible sin tener fe, tener un contacto íntimo con Dios.
Es
una virtud que nos viene dada por Dios (virtud teologal)
pues casi todas las verdades que creemos exceden la capacidad
natural de la mente humana y hace falta una gracia
especial de Dios para que se pueda dar el asentimiento.
Nos es dada en el Bautismo.
La fe es un requisito
fundamental para alcanzar la salvación. Todo el que cree
en Cristo se salvará, esto nos dice el Evangelio en
Mc. 16,16: “el que creyere y fuere bautizado se salvará
y el que no creyere se condenará”. Pero, hay
que tener cuidado en no caer en la visión protestante
de que sólo la fe basta, las obras no importan.
Así como el que carece de fe no se salva
el que, teniendo fe, no las convierte en obras, tampoco
se salva. “Como el cuerpo sin el espíritu es muerto,
así también es muerta la fe sin obras”. Sant.
2, 26. La fe es decir sí a las verdades
reveladas por Dios.
La fe no es un simple sentimiento de
la presencia de Dios en la vida sino fiarse de
Dios, confiar en Él. No tiene como fin primario capacitar
al hombre para su tarea en este mundo, sino iniciarle
a la vida divina que sólo alcanzará su perfección en
la vida eterna. La fe es adhesión de la inteligencia
a la palabra de Cristo (Evangelio) y entrega confiada a
Él de toda la persona. Tiene, por tanto, un carácter
intelectual y una dimensión existencial (que abarca a toda la
existencia en sus múltiples facetas).
Por tanto, en la fe entran
la inteligencia y la voluntad; los actos de fe son
actos humanos. Por ello no podemos reducir la fe sólo
a sentimientos o a emociones, ni considerarla como algo irracional
o absurdo que simplemente obedecemos sin buscar su significado profundo
o su coherencia interna. La fe es racional aunque a
veces al hombre le cueste encontrarle sentido. La dificultad, en
este caso, no es de la fe sino de la
limitación humana.
Deberes que la fe impone
Los deberes que impone la
fe al que la posee son: conocerla, confesarla y preservarla
de cualquier peligro.
1. Conocerla
No sólo saber de que se trata
sino que también hay que interiorizarla. Todo hombre dependiendo de
su estado y condición tiene el deber de conocer las
principales verdades de fe. Es un deber gravísimo. Cuando menos
hay que conocer:
Los dogmas fundamentales, contenidos en el Credo.
Lo
que es necesario practicar para salvarse: los Mandamientos de la
Ley de Dios y de la Iglesia.
El Padrenuestro.
Los medios de
salvación: Los sacramentos.
Estos apartados coinciden con las cuatro divisiones del
Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica: la profesión de la
fe, la celebración del misterio cristiano, la vida en Cristo
y la oración cristiana.
2. Confesarla
Manifestándola con palabras y hechos.
Así, por ejemplo, al recitar el Credo conscientemente estamos haciendo
una confesión de fe en las verdades fundamentales que nos
ha revelado Dios. Al hacer una genuflexión ante la Eucaristía,
manifestamos nuestra fe en la presencia de Cristo bajo las
especies de pan y vino. Muchas veces, estos gestos sin
la presencia de la fe resultarían incomprensibles o grotescos.
A través
de la coherencia entre lo que creemos y hacemos en
la propia vida, por medio de las obras. En nuestra
vida cotidiana, en nuestras palabras y, si es necesario, en
la confesión clara y explícita, aun a costa de la
propia vida, debe manifestarse nuestra fe. En determinadas ocasiones se
podrá ocultar o disimular la fe (ante la persecución, por
ejemplo), pero nunca es lícito negarla.
En los tiempos actuales en
que la fe se debilita en muchos hombres, en que
el paganismo avanza y parece ponerse de moda el vivir
como si Dios no existiese, los católicos tenemos un deber
especial de extender el Evangelio, de predicar, de utilizar todos
los medios a nuestro alcance para iluminar a los hombres
con la revelación de Cristo igual que hacían los primeros
cristianos. Esto supone una vivencia auténtica de la fe, un
verdadero amor a Cristo y una justa valoración de lo
que significa la salvación de una alma.
Por la práctica
del apostolado, que nos lleva a hacer partícipes a otros
del don que poseemos.
3. Preservarla
Es obligatorio evitar todo lo que
la pueda poner en peligro o debilitarla por ser la
fe un don sobrenatural de inmensa riqueza. Una manera
de preservarla es cumliendo fielmante los mandamientos y demás compromisos
del cristiano. Las crisis de fe son generalmente crisis de
conducta.
Pecados contra la fe
Se puede pecar contra la fe
por negarla interiormente, por no confesarla exteriormente y por exponerla
a peligros.
1. Por negarla
La fe puede ser negada de
varias maneras (Catec. n. 2089):
Incredulidad: es la carencia culpable
de la fe ya sea total (ateísmo) o parcial (falta
de fe). Supone El rechazo del principio y fundamento de
la salvación eterna.
Por negligencia en la instrucción religiosa;
Por rechazar o
despreciar positivamente la fe después de haber recibido la instrucción
religiosa básica.
Apostasía: abandono total de la fe cristiana recibida en
el bautismo. No es una pérdida paulatina, como en la
infidelidad, debida al desprecio, a la vida de pecado o
a la negligencia en la propia formación, sino una opción
clara y global: cambio de religión o adhesión intelectual al
panteísmo, racionalismo, marxismo, masonería...
Herejía: es el error voluntario y pertinaz
contra alguna verdad definida como dogma de fe. En realidad,
la herejía, al rechazar una verdad de fe, está rechazando
toda la fe y está rechazando implícitamente la autoridad de
dios que revela. Es, por tanto, un pecado gravísimo pues
se rechaza formalmente a Dios. Por eso, la Iglesia denuncia
las herejías para proteger a los fieles.
Dudas contra la fe.
Si estas dudas se vencen sometiendo humildemente nuestro entendimiento a
la revelación, a Dios, hacemos un acto virtuoso. Sin embargo,
si estas dudas son admitidas deliberadamente o no se ponen
los medios para salir de ellas, se está incurriendo en
una falta contra la fe.
2. Por no confesarla externamente
por vergüenza o temor
Este defecto consiste en la vergüenza
de confesar externamente la fe por miedo a la opinión
que los demás puedan formarse sobre mí. Puede llevar a
omitir preceptos graves (por ejemplo, no voy a Misa el
domingo por temor a que se enteren mis amigos con
los que estoy pasando el fin de semana), o a
veces puede suponer desprecio de la religión o ser causa
de escándalo (por ejemplo, no responder ante un ataque al
Papa en una conversación).
3. Por exponerla al peligro
Es el pecado
de los que no se apartan de todo lo que
puede hacer daño a la fe. Se puede presentar de
muchas formas: conversaciones, lectura de libros contrarios a la fe,
películas, conferencias, negligencia en la formación religiosa, supersticiones (la
guija, espiritismo, etc).
Cuando se perciba alguna ocasión de peligro
para tu fe, conviene acudir a un director espiritual o
confesor fiel a la Iglesia y consultarle sobre las dificultades
o los peligros que puedan aparecer.
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Hola,mi pregunta es cuando Dios da una revelacion en
el espiritu, como me sucedio,por gracias de
jesuscristo,me aconsejan sacerdotes que las
revelaciones son privadas y no divulgarlas por ser
tomado de demencia. Que hacer siendo casado con
hijos, y obligado a trabajar tras el dinero por la
familia.Aunque obre demostrando FE callo la verdad.
QUE HERMOSA LECCION DE COMO LLEVAR NUESTRA FE, PARA
NO PERDERLA, PARA QUE SEA COMO UN FUEGO VIVO EN
NUESTRO INTERIOR, PARA QUE ESA FE SE ALIMENTE DE
ACCIONES, DE FRUTOS, QUE NOS ACERQUEN A DIOS.
Gracias por todas estas ensenansas,que cada dia voy adquiriendo mas conocimientos sobre mi Fe.
A travez de estas ensenansas voy colocando mi granito de arena a otras personas.
Nuevamente gracias.
Si la fé es un don de Dios, como puede ser pecado flaquear
en ella?
A veces mi razón me dice que Dios está allá en el cielo, en
su infinitud e inmensidad, mientras los seres humanos somos
menos que una gota en el océano, como vamos a merecer
su atención? Como cifrar nuestra vida tan corta e
intrascendente en el inconmensurable Creador? Busco a
Cristo pero a veces dudo, no entiendo sus palabras...envidio
a los que tan cerca lo sienten
Excelente mensaje sobre la fe,los deberes que impone y los pecados que implica por negarla o exponerla a peligros.-Me ayuda mucho en mi formacion espiritual.-Bendiciones hoy y siempre.
Mis estimados hermanos en Cristo Jesus, yo no fui educada cristianamente, en mi casa no se hablaba de Dios ni mucho menos de Jesus, si de la virgen, pero muy poco, al llegar a la edad de 14 años, yo misma necesite algo en mi interior, y un dia crusando frente una Iglesia, dije a mi compañerita, esperame, entre, mire hacia arriba, vi una Cruz y alguien colgado alli, en eso se hacerco un sacerdote, me pregunta que necesitaba le dije, que solo queria bautizarme, y queria saber quien es el que estaba colgado, me acariosio la cabeza, dijo es Jesus, quede como si me dijeran es juan ? ni idia tenia quien era Jesus. Me dijo tienes que hacer catequesis, para poder bautizarte, ya erar grandecita, aunque no senotaba porq era diminuta, parecia una de 11 años. YO le dije ,si , me fui de ahi, alllegar a mi casa comente que conosi a Jesus, todos quedaron callados, los mire y pregunte,ustedes ya lo conocias? y la vos de una tia dijo el me saco mi unica hija,yo sin saber nada empese a decirle pero el no tiene nada que ver, fue una enfermedad y las enfermedades muchas veces son para la salvacion del alma, quedaron callados y no se toco eltema hasta elotrodia que me preparepara ir que me esperaban para darme catequesis,no me dejaban llore mucho, ya que les debia respeto a ellos, no ea como ahora que les dicis algo a tu hijo y te mandan a pasear, me fui a llorar, y dije solo esto, si vos que sos Jesus veni a buscarme,P,LUCIO FUE A BUSCARME DE AHI NO DEJE AH JESUS ELSEÑOR, UNA BNA CATEQUESIS.
estoy recibiendo muy buena informacion que me
sirve de orientacion y crecimiento espiritual de
lo que significa la fe que es una virtud muy
importante y que todos devemos de aprender y tener
y no perder sino enriquecernos contantemente y que
recibimos en el bautismo, gracias por orientarnos
y le pido a Dios que me ayude a comprender y
ponerla en practica a men.
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