> English

> Français

El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Comunicadores católicos | sección
Cine, Teatro, Música, Arte y Cultura | categoría
Fe y Cultura | tema
Autor: Javier Carrión Armero | Fuente: es.catholic.net
El Grial, el símbolo y su interpretación
Érase una vez (es decir, hace un par de días) que me preguntaron: -¿Qué es verdaderamente eso del Grial? El que me dirigió la pregunta siempre había pensado que el Grial era el último capricho de Indiana Jones en La Última Cruzada.
 
El Grial, el símbolo y su interpretación
El Grial, el símbolo y su interpretación


Érase una vez (es decir, hace un par de días) que me preguntaron: -¿Qué es verdaderamente eso del Grial? El que me dirigió la pregunta siempre había pensado que el Grial era el último capricho de Indiana Jones en La Última Cruzada. Pero la cosa no terminó aquí. El pobre hombre estaba confundido. Recientemente había leído un esmerado libro histórico en el que, partiendo de cierta etimología, se decía que aquello era una especie de secta secreta, descendiente de alguna divinidad, fundadora de no sé qué dinastía.


-Bueno, bueno -le dije- la cosa no es así. Ni el Grial ha nacido en el cine, ni significa sangre real, ni son los hijos de Jesucristo, que seguramente deberían haber sido superhéroes. Como el tema de la Edad Media es una de mis aficiones le escribí, para sacarle de dudas, el siguiente artículo que ahora ofrezco aquí por si a alguien le sirve.


El Grial

El término graaus (graal en forma de complemento) proviene de la lengua de oíl (1). Su correspondiente latino gradalis indica un gran plato hondo, una especie de bandeja, presente en las mesas medievales. Otros opinan que el origen es el término latino gradale (síntesis de crater, especie de vaso ancho, y vas garale, recipiente donde se servia la salsa latina garum).

La leyenda medieval, en su fase final, habla por tanto de un vaso o plato místico que aparece en los libros de caballerías y se supone que sirvió para la institución de la eucaristía. En ese vaso José de Arimatea recogió la sangre que brotaba de las heridas de Cristo en la cruz. Pero, como veremos, la interpretación eucarística no está clara desde el nacimiento de la leyenda sino que se fragua posteriormente.

Hemos dicho que la leyenda del Grial nace en la Edad Media, en particular bajo el marco de las novelas de caballería. Sí, esas historias donde un caballero realiza una gran empresa en medio de mil dificultades, donde rescata princesas o mata un dragón y termina dueño de una ínsula. Pero la cosa no es tan sencilla. Los destinatarios de estas obras son, generalmente, caballeros que encuentra en esas lecturas no sólo diversión sino también instrucción.

Para el caballero esas obras son una especie de ética, y en la literatura épica encuentra los modelos para su oficio. Pero, claro, los dragones y los ogros no existen, entonces, ¿qué iban a aprender ahí?

En general, estos libros se pueden dividir en dos categorías. Una sería la épico-religiosa donde se ofrecen las hazañas de héroes como Carlomagno o Roldán, es decir, la gesta por la fe, las cruzadas. Otra categoría, la alegórica-romántica, sería la de héroes como Arturo y Lancelot, por tanto, la aventura romántica y también mística. Y es en esta segunda categoría donde nace la leyenda que nos ocupa.

Acerca del Grial la Edad Media recoge varias leyendas que se entrelazan. Los primeros datos literarios del Grial son del siglo XII y nos los ofrecen Chrétien de Troyes y Robert de Borron.

Chrétien de Troyes escribió Perceval, ou le Conte du Graal (anterior a 1190). En la obra, el Grial es una copa acompañada de una lanza ensangrentada. Pero no deja claro qué significa, aunque está claro que por medio de la copa cierto rey enfermo recupera la salud. La obra quedó inconclusa, y el hecho movió a otros escritores a crear el ciclo a partir de esta novela. Entre 1180-1200 aparece el Roman de l’historie du Graal de Robert de Borron. Aquí el protagonista es José de Arimatea.

Un siglo después, un monje cisterciense en un texto alegórico novelesco, la Queste dal Graal, ofrece de él una alegoría propiamente eucarística: el Grial sería la copa que usó Cristo en la última cena y que José de Arimatea guardó. La lanza sería el arma de Longinos (2). Y así se consolida la leyenda con la única lectura en sentido místico-cristiano.

La leyenda del Grial se extendió por toda Europa. Entre los siglos XIII y XIV aparecieron versiones alemanas, islandesas, castellanas, italianas.

Otra línea de la leyenda la ofrece la obra poética de Wolfram von Eschenbach, Parzival (1210). Habla de un libro (también hablan de él Cretien y Robert) que le ofrece la “verdadera historia del Grial”. Es el que da referencias templarias y sarracenas. Con frecuencia se ha presentado el Parzival como un producto de las cruzadas y de las relaciones entre Cristiandad y Oriente aunque no abandona el aspecto céltico.


El símbolo


Esto es lo que nos dice la literatura sobre la leyenda del Grial. Ya sabemos que las referencias eucarísticas se consolidan en la obra del anónimo monje cisterciense y esta interpretación se hace, en cierta manera, oficial. No hay que olvidar que el hombre medieval es consciente de que Dios se ha revelado en dos libros: La Biblia y el Libro del Mundo. Éste último se recoge en los símbolos de tantos Bestiarios(3) y Lapidarios(4) como en los pórticos, capiteles y vidrieras de las catedrales.

En el universo medieval hasta el más insignificante de los seres se refiere al Creador. El Grial es, por tanto, un símbolo más, indicio y testimonio de la presencia de Dios. Pero, ¿qué significa el Grial? Unos dicen que nada, y así infravaloran los símbolos o los degradan a un nivel de evasión fantástica. Otros, por el contrario, pretender ver en cada gesto y en cada palabra una verdad que traducir. No compartimos ninguna de las dos posturas y creemos, con el adagio, que in medio est virtus. El Grial, tal como lo tratan los libros de caballería es un símbolo. Antes de ver qué simboliza el Grial en la Edad Media veamos qué interpretaciones se han dado de él en el siglo XX.


Interpretaciones


Algunos como Jessie Weston (en dos libros de 1909 y 1920) explican el mito del Grial como un ritual de fertilidad agraria, cercano a los ciclos de Atis y Adonis. Otros lo traducen con teorías esotéricas. No falta la versión psicoanalista, a lo Freud, cuya interpretación respondería mejor al símbolo de una cloaca.

Para otros la leyenda sería de origen céltico y se iría cristianizando progresivamente. Por tanto, un Grial de origen popular Bretón-Galés sobre el que se habría inserido la influencia de la inculturación cristiana.

Helene Adolf relaciona el símbolo con un evento histórico importante para Occidente: la caída de Jerusalén y la consecuente pérdida del ideal cruzado. El Grial, como custodia del verdadero cuerpo del Cristo eucarístico sería como un sucedáneo ideológico ofrecido a la caballería europea frustrada por no haber podido custodiar el sepulcro de Cristo.

Otto Rahn hace de él una derivación de las doctrinas cátaras. El Grial sería un paladión del catarismo (5). Y además, identificó el Monsalvato de Wolfram con la roca de Montségur (Pirineos), el último refugio de la resistencia cátara. Rahn retiene la posible existencia real de la reliquia. (En este artículo nos referimos al Grial como símbolo. No nos preguntamos por su existencia real, ni si sea o no la reliquia de Valencia o Génova.)

La mayoría de las tesis expuestas anteriormente no parecen convencer. Son, en muchos casos, interpretaciones reductivas y tendenciosas. Al fin de cuentas inmanentes y subjetivas. Es cierto que a los símbolos, por su naturaleza, se le pueden aplicar varios significados. Pero hay que tener en cuenta, para interpretarlos, el pensamiento medieval y las fuentes que usan los escritores. Es lo que intentaremos hacer a continuación.


La interpretación: respuesta a una tendencia


Uno de los dos autores que nos ofrecen los primeros datos literarios es, como hemos visto, Chrétien de Troyes. ¿De dónde recabó el material para componer el Perceval? El autor no inventa sino que transcribe un material arquetípico. ¿Cuál es el material mitológico-legendario precedente? La novela del Grial se enmarca en el ciclo artúrico y esta constatación nos llama a la tradición céltica y germánica. Para estas tradiciones la sangre es un símbolo que da vida, juventud, salud; pensemos en la “Fuente de la Juventud” y en el “Agua Viva”. Bajo esta luz el mito del Grial no es más que la búsqueda de un estado primordial, perdido: la inmortalidad. Y en este sentido sí que se podría hacer una relación con la eucaristía porque ella le da al cristiano la salud del alma, prenda de la inmortalidad futura, algo que no se alcanza en este mundo. El Grial no es algo aislado. Siempre aparece como fin de una aventura y siempre hay alguien -el caballero- que va en su busca. Hay que hacer un viaje (la peregrinación, la cruzada) cuyo término será una muerte física, o por lo menos, ritual. Y ese es el sentido del rito iniciático del ingreso a la caballería: muerte a la vida anterior, generalmente una vida de pecado que el caballero está dispuesto a purgar. Por eso su misión comienza con la penitencia o con la Cruzada en Tierra Santa o España.

Y es la idea del viaje la que nos introduce en lo que, en mi opinión, es la más auténtica y genuina interpretación, si atendemos a la fuente literaria como hemos hecho.

El Grial es símbolo de un viaje y de una búsqueda. La búsqueda del Grial es la empresa de los que buscan lo trascendente, el infinito, la inmortalidad, a Dios. Si en el Grial se ha recogido la sangre de Cristo, y la sangre es símbolo de inmortalidad, encontrarlo y beber de él dará la vida eterna. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. (Jn 6, 54). De esta forma, como hace ver Attilio Mordini, el mito del Grial es uno de los ejemplos más altos de cómo el cristianismo ha constituido objetivamente el cumplimiento de las doctrinas espirituales precristianas y extracristianas.

El símbolo del Grial encierra tres elementos: el sujeto de la búsqueda (el caballero), el objeto de la búsqueda (el Grial, en este caso) y el camino (trayectoria, aventura). Pienso que este es el sentido más original de la queste, es decir, la búsqueda. El caballero es el hombre que tiene sed de inmortalidad y que a través de una empresa difícil la alcanza. El camino será peligroso, hay mucho que recorrer y hay que enfrentarse a muchos enemigos: animales monstruosos, dragones, gigantes, antagonistas... Pero al final del viaje, la victoria está garantizada, Dios es el único garante. El Grial, como símbolo, no es más que la inquietud de todo hombre, el de ayer y el de hoy: el anhelo de trascendencia (6).


 

 
Publicar un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email (no será publicado)

 País

Comentario



Escriba las letras como aparecen



* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foro para comunicadores católicos
Mapas Mapa de Comunicadores católicos
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Comunicadores católicos
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Chat Chat
Donativos Hacer un donativo
• ¿Qué ofrece la Comunidad de Comunicadores Católicos?
• El Papa y los Comunicadores Católicos
• La Iglesia y los Medios de Comunicación Social
• Blogueros con el Papa
• Ética de la Comunicación
• Actualidad
• Valores y virtudes del Comunicador Católico
• Medios Impresos, Libros y Revistas
• Nuevas Formas de Comunicar a Dios
• Internet y Nuevas Tecnologías
• Cine, Teatro, Música, Arte y Cultura
• Fe y Cultura
• Cine y Evangelización
• Reseñas y Críticas Cinematográficas
• Actores, Actrices y Directores católicos
• El Teatro
• Festivales y Eventos Culturales Masivos
• Músicos y Productores católicos
• Las Artes Visuales
• La Fotografía
• Congresos y seminarios católicos
• Radio y Televisión
• Consejo para las Comunicaciones Sociales
• Líderes Católicos de Opinión
• Temas a Debatir entre Comunicadores Católicos
• Guía de Medios
• El Comunicador Católico y su Formación
• Miembros Destacados de la Comunidad
• Noticias de los Miembros de la Comunidad
Lista de correo
Boletín semanal con artículos, reportajes y entrevistas especializados en ética de la comunicación y Nueva Evangelización en Radio, Prensa, Televisión, Cine e Internet.

Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la comunidad
Dudas, consejos y asesorías sobre el uso ético de los medios de comunicación a la luz de la doctrina de la Iglesia y su aprovechamiento para el progreso de la sociedad
Ver todos los consultores
Apoyan a la comunidad
• Ediciones Ana B
• Instituto Superior de Catequesis Argentino
• Libreria Católica La Inmaculada
• Internet para la Evangelización
• Anunciar.org.ar

Ver todas las alianzas que apoyan a la comunidad

Eventos de la comunidad
Congreso Juan pablo II
Congreso Juan Pablo II
Ver todos los eventos

Encuesta
¿Qué debemos esperar de las Facultades Católicas de Comunicación? (Opción múltiple)
Que forme comunicadores éticos
Que prepare profesionales de calidad
Que egresen comunicadores que transformen la cultura
Que salgan innovadores en contenidos para medios e hipermedios
Que dé cuenta de la ausencia de Dios en los medios de comunicación
Que restaure el sentido religioso simbólico de objetos y eventos en la esfera pública
Que impulse una vida académica que armonice fe y razón
Que sus egresados den testimonio de coherencia entre palabra y acción
Que ofrezca una sólida base antropológica para que la ética emerja de una visión integral del hombr
Que impulse la maduración de un filo-humanismo tecnológico
Que promueva la inculturación y adaptación a través de los medios de comunicación
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foro para comunicadores católicos
¡Participa!
Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Privacidad   |   Transparencia   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2014 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red