La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Comunicadores católicos | comunidad
Internet y Nuevas Tecnologías | categoría
Ética y Cultura Informática | tema
Autor: Germán Doig Klinge | Fuente: VE Multimedios
El papel de la moral, la religión y la Iglesia
¿Qué tipo de análisis hace el futurólogo Alvin Toffler sobre la religión, la Iglesia y la vida espiritual?, ¿qué tipo de ética promueve como modelo tecnológico?
 
El papel de la moral, la religión y la Iglesia
El papel de la moral, la religión y la Iglesia


4.El papel de la moral, la religión y la Iglesia

Alvin Toffler no muestra mucha simpatía por la religión (54) , aunque le reconozca un rol estabilizador en la vida social. De hecho no le dedica mucho espacio en sus ensayos ni a la religión, ni a la Iglesia, ni a Dios.

Esto se explicaría porque, como se ha dicho, su pensamiento puede calificarse como un claro ejemplo de agnosticismo funcional. No obstante --es interesante anotarlo--, el futurólogo norteamericano constata que con la llegada de la tercera ola se están generando «olas de renacimiento religioso» (55) , produciéndose una «resurrección de la religión» en el mundo (56) , que estaría llevando a lo que desde su tendenciosa perspectiva de agnosticismo funcional él califica como «frenesí religioso» (57) .

Su pensamiento evidencia desde una perspectiva centrada en lo fenoménico un claro inmanentismo que lo lleva a prescindir tanto de toda referencia ética objetiva --la cual no parece importarle para los fines de su análisis-- como de toda referencia a Dios.

Su aproximación a la religión, a toda experiencia de fe y, sobre todo, al misterio de la Iglesia, está fuertemente marcada por sus premisas agnósticas y relativistas --que como ya hemos visto reflejan una notoria influencia de Carlos Marx y de otros como Federico Hegel--. Su perspectiva, por lo demás, se muestra como muy pobre, poco informada y llena de los prejuicios que abundaron en los tiempos de la Ilustración y de las ideologías decimonónicas.

La religión es presentada por él siempre en directa dependencia de las formas de producción y del devenir histórico. Así, por ejemplo, afirma: «Como vimos, la civilización de la primera ola se halla inevitablemente ligada a la tierra. Fueran cuales fuesen las formas locales que pudo haber cobrado, la lengua que hablaran sus gentes, su religión o su sistema de creencias, constituía un producto de la revolución agrícola» (58) .

Desde su perspectiva agnóstica y fenoménica las formas religiosas no son más que meras asociaciones en el mercado de las ofertas ideológicas y de servicio social, en pugna de presencia y poder con otras asociaciones con los más diversos fines.

En un sentido vendrían a ser una modalidad de ONG (59) orientadas en su acción por motivaciones primariamente religiosas --aunque no siempre y no solamente religiosas--.

Toffler no muestra tampoco mucha simpatía hacia la Iglesia católica, aunque admite el importante rol que ha jugado en países con regímenes totalitarios, en defensa de la libertad y la democracia --en un pasaje reconoce que la Iglesia no es una amenaza contra la democracia--. Según su concepción, la Iglesia vendría a ser una suerte de transnacional religiosa que debería cuidarse de no sobrepasar los límites de su esfera moral y espiritual.



4.1.Una moral situacional
La concepción del futurólogo norteamericano sobre la moral es totalmente relativista. No acepta la existencia de una normatividad ética objetiva a la que el ser humano deba adecuar su conducta. Para él la moral es relativa y, según su lógica, debe acomodarse al proceso de cambios que vive la humanidad, planteando así explícitamente una moral «situacional» (60) , que en el mejor de los casos se fundamentaría en el consenso, o en un supuesto "consenso".

La nueva civilización tendrá, según Toffler, que «inventar nuevos modelos éticos o morales» (61) para enfrentar las complejas cuestiones que se presentarán.

Se trata, pues, de una moral que debe adecuarse a los cambios y nuevas leyes de la humanidad para colaborar en la configuración de lo que Toffler --con alguna remota reminiscencia cristiana en la designación mas no en el contenido-- llama el advenimiento del «hombre nuevo» (62) , libre de "dogmatismos", de "sentimientos de culpabilidad", de normas de conducta "impuestas"; en suma, un hombre con un "carácter social nuevo".

La nueva moral de la tercera ola supondría la superación de la moral de la segunda ola, de la misma manera como habría sido superada la moral de la primera con el advenimiento de la segunda ola y de la revolución industrial. En realidad la ideología que Toffler refleja supone la superación de toda norma moral objetiva.



4.2.Evolución histórica de las formas religiosas
Para el futurólogo norteamericano las formas de la religión --donde agrupa indistintamente desde la Iglesia católica hasta lo que llama «nuevos cultos» (63) -- son una suerte de consecuencia de la manera predominante de producción. Puesto en sus términos, las formas religiosas son en el fondo producto de las tres olas o revoluciones de la humanidad (64) .

En el tiempo de la primera ola «las fuerzas de la religión» estaban «alineadas con las clases dirigentes de la era agraria» (65) . En una probable referencia velada a la Iglesia católica --y quizás también a las confesiones protestantes tradicionales-- hablando del fundamentalismo islámico establece un supuesto paralelo a partir de un pretendido «derecho» a imponer incluso con la fuerza sus creencias, tal como en épocas pasadas «otras religiones» «han quemado en la hoguera a no pocos herejes» (66) .

Por supuesto no fundamenta jamás sus afirmaciones; simplemente las va deslizando sin ninguna argumentación. En todo caso, además de la impronta marxista que se percibe claramente, se descubre también un clamoroso etnocentrismo, por decir lo menos.

Haciendo un análisis del poder de la comunicación de masas en el tiempo de la primera ola afirma lo siguiente sobre la Iglesia católica: «En Occidente y durante la Edad Media, la Iglesia católica, debido a su amplia organización, fue el estamento más parecido a un "medio de comunicación de masas" duradero --y la única que podía transmitir el mismo mensaje a grandes poblaciones atravesando fronteras políticas.

Esta singular capacidad dio un poder inmenso al Vaticano frente a los reyes y príncipes feudales europeos. Y fue responsable de una parte de las recurrentes luchas por el poder entre Iglesia y Estado que ensangrentaron Europa durante tantos siglos» (67) .

En otro pasaje se expresa muy críticamente de lo que llama las «doctrinas de los Papas medievales» que, según él, "trataban" de imponer su ley por encima de las naciones propiciando un «sangriento enfrentamiento Iglesia-Estado» (68) .

Se ve aquí tanto su perspectiva reductiva para aproximarse a la Iglesia --reduce su acción a una suerte de super-comunicadora de masas dueña de un inmenso poder que usaba indiscriminada e irresponsablemente--, como sus prejuicios al atribuirle la directa responsabilidad de las "guerras" recurrentes entre la Iglesia y el Estado.

Para Toffler con la revolución industrial se habría generado una enorme tensión que habría terminado dando paso tanto al ateísmo como a nuevas formas de relación con la religión, en las que por un lado triunfó la «ética protestante» (69) y su proclividad a promover el capitalismo --como fue el caso del calvinismo--, y por otro se abrió paso un acentuado deísmo que reducía a la religión a un asunto meramente privado (70) .

Pero este paso se dio con enormes tensiones por el control de lo que denomina el «monopolio de la producción y distribución de conocimiento abstracto» (71) , que antes de la revolución industrial estaba en poder de lo que llama la «religión organizada» (72) .

En palabras de Toffler: «Dentro de los países de las chimeneas, este período lo marcó una guerra por la mente entre las fuerzas de la religión, alineadas con las clases dirigentes de la era agraria, y las fuerzas seculares que luchaban por el modernismo industrial y la democracia de masas» (73) .

Estas «fuerzas seculares» terminaron por «dominar a la religión organizada al debilitar su control en las escuelas, en la moralidad y en el mismo Estado» (74) . Una de las consecuencias beneficiosas de la segunda ola, según Toffler, habría sido la secularización y la separación entre Iglesia y Estado (75) .

El desarrollo de la tercera ola estaría generando una nueva crisis en los sistemas de producción que afectaría también las formas religiosas. Así, la Iglesia de la segunda ola, junto con el Estado y la familia --a los que en un momento llama «salvavidas» de la humanidad--, «cabecean a impulsos de tremendas sacudidas» (76) , mientras los valores se resquebrajan por efecto de la crisis profunda y definitiva del «industrialismo».

Frente a los nuevos horizontes y a las exigencias de nuevas síntesis culturales «las viejas fórmulas, dogmas e ideologías, por estimadas o útiles que nos hayan sido en el pasado, no se adecuan ya a los hechos» (77) , entre ellas las religiones. Según los filtros ideológicos con los que mira la realidad, éstas deberían ser sustituidas por otras más acordes con los nuevos sistemas de producción y de trabajo.

En la línea de lo dicho, Toffler sostiene que las antiguas formas religiosas deberán flexibilizarse o fenecer. Obviamente, más allá del marco conceptual de Toffler, es evidente que hay un proceso continuo de renovación y continuidad, por ejemplo en la Iglesia católica, pero ciertamente no es a eso a lo que se refiere el autor norteamericano. Más bien estaría implicada en su observación una opción alejada del fundamento óntico, así como de la coherencia interna de los principios.

Así, por ejemplo, frente al proceso de desintegración de la sociedad de masas y de difusión de una «mente postuniformizada» (78) que describe, postula que se "desuniformice" la religión.

Comentando un artículo de la revista Christianity Today --que califica como «una destacada voz del protestantismo conservador en América» (79) -- sobre la proliferación de traducciones de la Biblia, afirma: «Aun dentro de los angostos límites de la traducción bíblica, como en la religión en general, se está desvaneciendo la idea de un modelo único. Nuestras ideas religiosas, como nuestros gustos, se están haciendo menos estereotipadas y uniformizadas» (80) .

Igualmente, como se veía en relación a la familia, Toffler plantea que se restrinja la influencia de la religión. Desde su lógica relativista lanza la propuesta de que la Iglesia deje de «exacerbar ese injustificado sentimiento de culpabilidad» (81) que surge por los rompimientos familiares y las nuevas formas de "unión familiar".

Todo intento por parte de la Iglesia de mantener un modelo único y un patrón moral uniforme vendría a ser considerado como una de las «acciones de retaguardia de una civilización gastada» (82) . Una vez más muestra no comprender el fundamento de esa religión que critica, y más bien expresa una adhesión a la "filosofía" pragmática que se rige por el gusto o por el disgusto.



4.3.Nuevas religiones y resurgimiento de los fundamentalismos
En su ensayo La tercera ola Toffler habla de la aparición de «nuevas religiones» (83) que se podrían adecuar mejor a las nuevas circunstancias como una de las características de este nuevo tiempo donde prima la diversidad de opciones. Percibe también una proliferación de las simpatías por las religiones orientales (84) , así como lo que llama los «nuevos cultos». Esto se inscribiría en el resurgimiento que descubre de una actitud religiosa en el ser humano de nuestro tiempo.

Pero además del surgimiento de nuevas formas religiosas Toffler cree que se estaría produciendo un renacimiento de los fundamentalismos religiosos de todo tipo. En el mismo ensayo señala como una de las características de estos tiempos «un ardiente renacimiento de la religión fundamentalista y una búsqueda desesperada de algo --casi cualquier cosa-- en qué creer» (85) .


Es interesante mencionar de paso que este "fenómeno" que el autor norteamericano menciona, iría contra el supuesto de una "exigencia" de pluralidad de formas religiosas, que usa como argumento de cariz sociológico. Como otras tantas contradicciones y debilidades de su esquema, en vano se buscará en las obras de Toffler una solución ante la oposición de los dos principios sociológicos que en la práctica se oponen.

En el tercer ensayo de su trilogía --El cambio del poder-- desarrolla con un poco más de extensión el tema al que le había dedicado solamente unas breves menciones en La tercera ola. Allí trata de hacer un diagnóstico de la relación con la religión con más detenimiento y habla ya explícitamente de la «resurrección de la religión» (86) .

Para el futurólogo, por ejemplo, el fenómeno hippy de los años sesenta fue una de las expresiones de este resurgir de los intereses religiosos, sólo que en este caso en una versión secularizada --ligada a lo que está generando la tercera ola--. Incluso llega a calificar el fenómeno hippy como una suerte de «religión desorganizada» (87) .

Toffler cree que fenómenos como éste suscitaron una gran reacción que resucitaba antiguas formas religiosas.

«Encolerizados por el rechazo pagano que los hippies hacían de la cristiandad tradicional --afirma--, y molestos por la desintegración de su mundo familiar, los fundamentalismos cristianos iniciaron un poderoso contraataque sobre el secularismo, que pronto tomó la forma de una política de gran eficacia. Una vez más, hubo un violento rechazo del confuso y doloroso presente y una búsqueda de las certidumbres absolutistas del pasado. Hippy y contra-hippy, pagano y cristiano, cualesquiera que fueran sus diferencias, aunaron sus fuerzas para el asalto a la sociedad secular» (88) .

Junto con el fundamentalismo cristiano que cree descubrir en auge Toffler señala una proliferación de fundamentalismos de distinto signo en diversos lugares del globo terráqueo. Habla del fundamentalismo islámico, al que le dedica especial atención, particularmente por sus repercusiones políticas.

También en la entonces todavía Unión Soviética ve las huellas claras del crecimiento del fundamentalismo islámico, pero junto con ello percibe también «síntomas de fundamentalismo cristiano» (89) . Igualmente descubre en el Japón señales de una forma cercana al fundamentalismo ligadas al interés en antiguas formas de sintoísmo (90) .

Toffler cree ver en este florecimiento del fundamentalismo, al que califica como un fenómeno «que oscurece el horizonte» (91) , un «ataque a las ideas de la Ilustración que ayudaron a marcar el comienzo de la era industrial» (92) .

La base común de estas formas de fundamentalismo que cree descubrir Toffler, y que le permite meter, de manera tan poco crítica como poco seria, a distintas formas religiosas en un solo saco es «su hostilidad al secularismo, la base filosófica de la democracia de masas» (93) . Por cierto en ningún momento define qué entiende por fundamentalismo, como tampoco a quiénes engloba exactamente bajo esta etiqueta.

Unido al fundamentalismo Toffler ve otro fenómeno que estaría creciendo en los últimos tiempos: la ecoteocracia. Percibe que a partir de una necesaria cordura ecológica se estaría desarrollando una peligrosa unión de fundamentalismo religioso con fanatismo ecológico. Estarían apareciendo así una especie de «ecoteólogos», que habrían estado asumiendo un cierto liderazgo de las corrientes ecologistas.

Para ellos --según Toffler-- «las cuestiones no son fundamentalmente ecológicas, sino religiosas. Desean restaurar un mundo inmerso en la religión, que no ha existido en Occidente desde la Edad Media» (94) . Lo que le preocupa a Toffler es «la congruencia entre los puntos de vista de los ecoteólogos y el resurgir del fundamentalismo con su profunda hostilidad hacia la democracia secular.

Un énfasis compartido en lo absoluto y la creencia de que pueden ser necesarias unas acusadas restricciones en las posibilidades individuales de elecciones (hacer "moral" a la gente, o "proteger el medio ambiente") apuntan en último extremo hacia un ataque común a los derechos humanos» (95) . Todo esto estaría empujando a la historia hacia un pasado oscurantista, un mundo «ascético centrado en Dios», donde «el consumo es pecaminoso».

Toffler cree descubrir en estas tendencias unas «profundas implicaciones antidemocráticas», producto de «su búsqueda de lo absoluto, lo constante, lo estático y lo santo» (96) . No deja de llamar la atención la absurda reducción que hace el autor norteamericano, así como lo falaz que resulta calificar como de «antidemocrática» la búsqueda de lo absoluto, lo constante, lo estático --no define a qué se refiere con este término--, y finalmente lo santo.


* Para mayor información, visita nuestra biblioteca virtual.

* ¿Qué opinas sobre el tema? Comparte tu opinión.

* ¿Dudas, inquietudes? Pregúntale a un experto

* ¿Te gustó nuestro servicio? Suscríbete a nuestro boletín mensual


 
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
 
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

 
Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foro para comunicadores católicos
Mapas Mapa de Comunicadores católicos
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Comunicadores católicos
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Chat Chat
Donativos Hacer un donativo
¿Qué ofrece la Comunidad de Comunicadores Católicos?
El Papa y los Comunicadores Católicos
La Iglesia y los Medios de Comunicación Social
Ética de la Comunicación
Valores y virtudes del Comunicador Católico
Internet y Nuevas Tecnologías
La Iglesia e Internet
Red Informática de la Iglesia AL RIIAL
Ética y Cultura Informática
Sociedad e información
Nuevas tecnologías
Weblogs Católicos
Sitios Católicos
Agencias Noticiosas Electrónicas
Videojuegos y software Católicos
E-learning, Educación en línea
Medios Impresos, Libros y Revistas
Nuevas Formas de Comunicar a Dios
Cine, Teatro, Música, Arte y Cultura
Radio y Televisión
Líderes Católicos de Opinión
Temas a Debatir entre Comunicadores Católicos
Guía de Medios
El Comunicador Católico y su Formación
Miembros Destacados de la Comunidad
Noticias de los Miembros de la Comunidad
Lista de correo
Boletín semanal con artículos, reportajes y entrevistas especializados en ética de la comunicación y Nueva Evangelización en Radio, Prensa, Televisión, Cine e Internet.

Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la comunidad
Dudas, consejos y asesorías sobre el uso ético de los medios de comunicación a la luz de la doctrina de la Iglesia y su aprovechamiento para el progreso de la sociedad
Ver todos los consultores
Apoyan a la comunidad
Ediciones Ana B
Instituto Superior de Catequesis Argentino
Libreria Católica La Inmaculada
Internet para la Evangelización
Anunciar.org.ar

Ver todas las alianzas que apoyan a la comunidad

Eventos de la comunidad
TARDE DE TALENTOS
TARDE DE ALABANZA Y SANACIÓN
Ver todos los eventos

Encuesta
¿Qué debemos esperar de las Facultades Católicas de Comunicación? (Opción múltiple)
Que forme comunicadores éticos
Que prepare profesionales de calidad
Que egresen comunicadores que transformen la cultura
Que salgan innovadores en contenidos para medios e hipermedios
Que dé cuenta de la ausencia de Dios en los medios de comunicación
Que restaure el sentido religioso simbólico de objetos y eventos en la esfera pública
Que impulse una vida académica que armonice fe y razón
Que sus egresados den testimonio de coherencia entre palabra y acción
Que ofrezca una sólida base antropológica para que la ética emerja de una visión integral del hombr
Que impulse la maduración de un filo-humanismo tecnológico
Que promueva la inculturación y adaptación a través de los medios de comunicación
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foro para comunicadores católicos
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red