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Autor: Consejo Pontificio de la Cultura | Fuente: Vatican.va ¿Qué es el Consejo Pontificio de la Cultura?
El Consejo Pontificio de la Cultura promueve el diálogo con las diversas culturas de nuestro tiempo para que los que cultivan las letras, las artes y las ciencias sean servidores de lo verdadero, lo bueno y lo bello.
¿Qué es el Consejo Pontificio de la Cultura?
El origen del Pontificium Consilium de Cultura, Consejo Pontificio de
la Cultura, se remonta al Concilio Vaticano II. El Concilio,
en efecto, destacó, –dedicándole toda una sección de la constitución
pastoral Gaudium et Spes– la importancia fundamental de la cultura
para el pleno desarrollo del hombre, los múltiples vínculos que
existen entre el mensaje de la salvífico y la cultura,
y el mutuo enriquecimiento entre la Iglesia y las culturas
en la comunión histórica con las diversas civilizaciones (Gaudium et
Spes, 53-62).
El papa Pablo VI, recogiendo el fruto de
los trabajos de la Asamblea del Sínodo de los Obispos
sobre la evangelización, celebrado en otoño de 1974, escribió: "El
Evangelio, y por tanto la evangelización, no se identifican ciertamente
con la cultura, y son independientes respecto a todas las
culturas. Sin embargo, el Reino que el Evangelio anuncia, es
vivido por hombres profundamente ligados a una cultura, y la
construcción del Reino debe necesariamente servirse de los elementos de
la cultura y de las culturas humanas. Independiente frente a
las culturas, el Evangelio y la evangelización no son necesariamente
incompatibles con ellas, sino capaces de impregnarlas todas, sin sujetarse
a ninguna" (Evangelii Nuntiandi, n. 20).
Haciendo acopio del rico
legado de Pablo VI, del Concilio Ecuménico Vaticano II y
del Sínodo de los Obispos, Juan Pablo II creó en
1982 el Consejo Pontificio para la Cultura (Carta autógrafa al
Cardenal Secretario de Estado, 20 mayo 1982).
Con la Carta
Apostólica en forma de Motu proprio Inde a Pontificatus, del
25 de marzo de 1993, Juan Pablo II unió el
Consejo Pontificio para el Diálogo con los No-creyentes (fundado en
1965 por Pablo VI) con el Consejo Pontificio para la
Cultura, para formar un único organismo que lleva el nombre
de Consejo Pontificio de la Cultura.
1. Objetivos y tareas
del Consejo A. - El Consejo Pontificio de la
Cultura es el dicasterio de la Curia Romana que auxilia
al Sumo Pontífice en el ejercicio de su supremo oficio
pastoral, para bien y servicio de la Iglesia universal y
de las Iglesias particulares, en lo que respecta al encuentro
entre el mensaje salvador del Evangelio y las culturas; el
estudio de los graves fenómenos de la ruptura entre el
Evangelio y las culturas; de la indiferencia religiosa e increencia;
las relaciones de la Iglesia y de la Santa Sede
con el mundo de la cultura. Para ello, promueve en
particular el diálogo con las diversas culturas de nuestro tiempo,
a fin de que la civilización del hombre se abra
cada vez más al Evangelio, y cuantos cultivan las ciencias,
las letras y las artes se sientan reconocidos por la
Iglesia como servidores de lo verdadero, lo bueno y lo
bello.
El Consejo Pontificio de la Cultura, además, sigue y
coordina la actividad de las Pontificias Academias y mantiene contactos
periódicos con la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de
la Iglesia, buscando una recíproca colaboración. B. -
El Consejo tiene encomendadas las siguientes tareas 1. -
Promover el encuentro entre el mensaje salvífico del Evangelio y
las culturas de nuestro tiempo, a menudo caracterizadas por la
increencia o la indiferencia religiosa, para que éstas se abran
cada vez más a la fe cristiana, creadora de cultura
y fuente inspiradora de las artes, las ciencias y las
letras. (Cf. Motu Proprio Inde a Pontificatus, art. 1).
2.
- Manifestar la solicitud pastoral de la Iglesia
frente a los graves fenómenos de ruptura entre el Evangelio
y las culturas. Promover, por tanto, el estudio del problema
de la increencia y de la indiferencia religiosa presente de
formas diversas en los distintos ambientes culturales, indagando sus causas
y consecuencias, en lo respecta a la fe cristiana, con
el intento de proporcionar una ayuda adecuada a la acción
pastoral de la Iglesia en la evangelización de las culturas
y la inculturación del Evangelio. (Cf. Ibid., Art. 2).
3.
- Favorecer las relaciones entre la Iglesia y
la Santa Sede con el mundo de la cultura, promoviendo
oportunas iniciativas en el ámbito del diálogo entre la fe
y la cultura, y el diálogo intercultural. Seguir las iniciativas
emprendidas por otras instituciones de la Iglesia y ofrecer la
propia colaboración a los organismos correspondientes de las conferencias episcopales
(Cf. Ibid., Art. 3).
4. - Entablar diálogo
con los que no creen en Dios o no profesan
religión alguna, siempre que estén abiertos a una sincera colaboración.
Organizar y participar en encuentros de estudio en este campo
por medio de expertos (Cf. Ibid., Art. 4).
5.
- Seguir y coordinar la actividad de las Academias
Pontificias (Cf. Ibid., II, y Carta autógrafa de fundación), salva
siempre la autonomía de los respectivos programas de investigación, a
fin de promover una investigación interdisciplinar y dar mayor resonancia
a la obra de éstas (Normas para la renovación de
las Academias Pontificias, n° 7).
6. - Compartir
las preocupaciones culturales de los dicasterios de la Santa Sede;
realizar proyectos comunes con otros organismos de la Santa Sede,
a fin de facilitar la coordinación de sus tareas en
la evangelización de las culturas, y asegurar la cooperación de
las instituciones culturales de la Santa Sede (Cf. Carta autógrafa
de fundación).
7. - Dialogar con las conferencias
episcopales, las conferencias de superiores y superiores mayores, con el
fin de hacer que toda la Iglesia pueda beneficiarse de
las iniciativas, investigaciones, realizaciones y creaciones que permitan a ésta
una presencia activa en el propio ambiente cultural (Cf. Ibid.).
8. - Colaborar con las organizaciones internacionales católicas,
universitarias, históricas, filosóficas, teológicas, científicas, artísticas, intelectuales, y promover la
recíproca cooperación (Cf. Ibid.).
9. - Seguir la
acción de los organismos internacionales que actúan en el campo
de la cultura, la filosofía, las ciencias de la naturaleza
y del hombre, y asegurar una eficaz participación de la
Santa Sede en los foros internacionales que se ocupan de
estos asuntos, principalmente la UNESCO y el Consejo de Europa
(Cf. Ibid.).
10. - Seguir la política y
la acción cultural de los diversos gobiernos del mundo (Cf.
Ibid.).
11. - Facilitar el diálogo entre la
Iglesia y la cultura en la universidad y centros de
investigación, especialmente a través de centros culturales católicos, organizaciones de
artistas, de especialistas, investigadores y estudiosos, y promover encuentros significativos
mediante estos espacios culturales (Cf. Ibid.).
12. -
Acoger en Roma a los representantes de la cultura interesados
en conocer mejor la acción de la Iglesia en este
campo y en hacer a la Iglesia beneficiaria de su
experiencia, ofreciéndoles en Roma un lugar de encuentro y diálogo
(Cf. Ibid.).
2. Estructura del Consejo El Consejo
Pontificio de la Cultura tiene dos secciones: 1 Fe y
Cultura, 2. Diálogo con las culturas.
1. La actividad
ordinaria está encomendada al personal permanente residente en Roma, constituido
por:
* el Cardenal Presidente, Paul Card. Poupard (Francia),
* el Secretario, P. Bernard Ardura, O.Praem. (Francia), *
el Subsecretario, Mons. Melchor Sánchez de Toca y Alameda (España),
* el Jefe de Oficina, Mons. Gergely Kovács (Rumania), *
los Oficiales, 7 sacerdotes y 1 laico, encargados de
los principales espacios culturales y geográficos, así como de las
diversas áreas que forman parte de la actividad del dicasterio:
ciencias, centros culturales católicos, arte y artistas, medios de comunicación
social, academias pontificias, sectas, etc. * los 7 asistentes
administrativos y técnicos.
2. La Asamblea plenaria del Dicasterio
tiene lugar al menos una vez cada tres años, con
la misión de estudiar y definir los programas de acción
del Dicasterio, intercambiar experiencias y reflexiones sobre las diversas situaciones
culturales de las sociedades contemporáneas, en una perspectiva de evangelización
y de diálogo de la Iglesia con las culturas. Están
invitados los miembros del Dicasterio, cardenales y obispos nombrados ad
quinquennium, procedentes de diversas partes del mundo. Actualmente son 13
cardenales y 17 arzobispos y obispos.
En el intervalo de
tiempo entre dos asambleas plenarias existe un fluido intercambio de
información y consulta con los miembros del Consejo acerca del
desarrollo de los programas del Dicasterio.
3. Para
el estudio de cuestiones de particular importancia, el Dicasterio cuenta
con la ayuda de Consultores, nombrados asimismo por el Santo
Padre ad quinquennium: 26 especialistas del campo de la cultura
o en la práctica del diálogo con los no creyentes,
residentes en todos los continentes. Estos auxilian al dicasterio mediante
sus orientaciones e investigaciones.
3. Actividades del Consejo La variada
actividad del Consejo se puede sintetizar en torno a los
siguientes aspectos:
1. Acogida a los visitantes. Tienen
lugar encuentros con los obispos que llegan a Roma con
ocasión de sus visitas ad limina, y con otros grupos
de visitantes (sacerdotes, religiosos y religiosas, directores de centros culturales,
etc.) Además, el Consejo recibe numerosas visitas de parte de
exponentes y representantes del mundo de la cultura.
2.
Congresos: El Consejo organiza coloquios, jornadas de estudio, reuniones,
y encuentros, y además participa frecuentemente en los encuentros promovidos
por otros organismos, de nivel regional, nacional o internacional.
3.
Contactos. El Consejo mantiene contactos con los demás
dicasterios de la Curia Romana, con las conferencias episcopales, con
las iglesias locales, con las legaciones pontificias ante los estados,
con la UNESCO y otros organismos internacionales no gubernamentales.
4.
Publicaciones: El Consejo publica la revista trimestral Culture
e Fede - Cultures et Foi - Cultures and
Faith - Culturas y Fe, con artículos y noticias en
español, francés, inglés e italiano. Además se publican diversos
libros y opúsculos a propósito de los diversos aspectos del
encuentro del Evangelio con las culturas y del diálogo intercultural.
El Consejo publica igualmente las actas de los congresos que
organiza.
5. La actividad ordinaria comprende el cotidiano
desempeño de las tareas de los oficiales: correspondencia con la
Iglesia universal y con el mundo de la cultura, preparar
instrucciones para los nuncios apostólicos, informes sobre publicaciones, corrientes y
tendencias culturales, sobre todo a partir de las relaciones quinquenales
preparadas por las diócesis
4. Dirección La sede del
Consejo Pontificio de la Cultura se halla en el Palacio
San Calixto, en el barrio romano del Trastevere (P.za S.
Calisto, 16 - 00153 ROMA). Las oficinas permanecen abiertas todo
el año de lunes a sábado, de las 8.00 a
las 13.30; martes y viernes también de las 15.00 a
las 18.00. Dirección postal: Pontificium Consilium de Cultura V-00120 Città del Vaticano Teléfono: +39-06.698
93811 Telefax: +39-06.698 87368 / 06.698 87165 E-mail: cultura@cultr.va
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