La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: María José Durán y Fernando Pascual, L.C. | Fuente: www.buenas-noticias.org Amor, amor, amor... y muchos hijos
Con amor y con esperanza, es posible que una mujer tenga 16 hijos
Amor, amor, amor... y muchos hijos
Sí, puede parecer una locura. Pero con amor
y con esperanza, es posible que una mujer tenga 16
hijos.
Así es como María José Durán (de Cataluña, España) vive
su amor de esposa y de madre. Así responde a
quienes preguntan: “¿cuántos hijos tener?”.
--María José: “Ama y no te
preocupes por nada. Tendrás problemas, como todo el mundo, incluso
los ricos. Pero, ¿qué son los problemas cuándo hay amor
en el santo matrimonio?
El acto conyugal en el matrimonio no
es «para tener hijos», sino que es para demostrarse el
amor entre los esposos. Lo que ocurre es que de
este maravilloso acto de amor salen los hijos. Y bienvenidos
sean siempre”.
Pero vivir así, ¿no sería algo irresponsable? ¿No nacerían
“demasiados” hijos?
--María José: “A ver cómo lo cuento. Es muy
bueno amarse, amarse hasta la misma locura, con el cónyuge.
Y este amor hace que la vida sea feliz, porque
¿qué es de una persona sin amor? Y en el
amor verdadero está la entrega.
Los esposos nos entregamos también
físicamente, y cuando nos damos nos damos con el alma.
Pienso
yo, y es lo que hemos vivido mi amado esposo
y una servidora, que aunque tienen mucho que ver los
hijos en el matrimonio, nosotros pensábamos en el amor de
los esposos. Y aceptábamos el fruto, los frutos de nuestro
maravilloso amor: los hijos.
En cada acto de amor conyugal, si
no estaba ya en estado, nos mirábamos y sonreíamos, siempre.
Y uno de los dos comentaba, o los dos a
la vez: ‘Quizás Dios nos va a dar un hijo.
Quizás ahora lo vamos a engendrar’.
Y nos llenábamos de más
amor, el amor de pensar que con nuestro amor Dios,
por amor, nos podría dar un nuevo hijo. Un alma
de amor, para vivir, tener la oportunidad de ser santo
e ir al Cielo eterno. Y todo gracias a nuestro
gran y maravilloso amor unido al amor de Dios”.
Pero tener
así, casi uno detrás de otro, 16 hijos, ¿no es
demasiado? ¿No se vivirá en la casa como un cuartel,
como una masa, donde es imposible dar amor a cada
uno?
--María José: “Bueno, cada hijo es muy amado, cada
hijo es distinto. ¡Y no vienen todos de golpe! Uno
a uno, va llegando a la familia, tarda nueve meses,
en los que te vas haciendo a la idea de
que es único. Lo amas tanto, tanto, porque es fruto
del amor, ¡del amor verdadero!”
Muchos le dirán, María José,
que así no somos realistas, que las casas hoy son
muy pequeñas y muy caras, que la vida está muy
difícil...
--María José: “Nosotros también hemos vivido en un piso pequeño
cuando ya teníamos siete hijos. Luego llegó la casa; eso
sí, siempre de alquiler, pero sin dejar nunca de disfrutar
de nuestro amor de esposos, de nuestra compañía, comunicación y
respeto en la libertad.
No podéis saber lo felices que somos,
lo felices que son todos nuestros hijos. ¡Son felices de
verdad! Personas sanas: porque han sido engendrados por amor, deseados
con amor, y siempre amados, ¡siempre!
Dios sabe cuánto amamos a
nuestros hijos. Uno a uno, y todos juntos. Ellos, con
su presencia, nos hablan de nuestro amor unido al amor
de Dios.
Los aceptamos. Nos aceptan. Nos queremos tanto... En ellos
está el Amor de Dios, que se unió al nuestro
amor, porque son hijos del amor y no de una
casualidad, o de mala programación, o del sexo por el
sexo, o de la pasión. No. Viven, tienen alma y
cuerpo, por amor, sólo por amor”.
Un modo revolucionario de vivir
el amor entre los esposos, María José. Con la alegría
de sus hijos, con la confianza puesta en Dios, con
la frescura de unos novios que llevan ya muchos años
de casados…
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
SOCIEDAD/El idioma común de la música: El grupo musical “Ensemble pour la Paix” (“Unidos por la Paz”) es el vencedor del concurso “Music against poverty”, promovido por la Comisión Europea. Más información: Curso dirección espiritual. Ver más...
CINE/ Ver, disfrutar, meditar:
El pasado 12 de noviembre fue presentado en la Casa de la Iglesia de Salamanca (España) el estreno comercial de la película “Pablo de Tarso, el último viaje”.Ver más... EDUCACIÓN/ Una catequesis de vanguardia: La consola de videojuegos Xbox 360, que causa furor entre los más jóvenes, ha lanzado una nueva aplicación que permite navegar por el interior de los textos de la Biblia.Ver más... In-FÓRMATE / ¿Quieres ser feliz como pareja?: En la vida de pareja, muchas veces se busca una felicidad a base de placeres compactos, como antídotos contra todo lo que tenga olor a compromiso. Sin embargo, un estudio realizado por expertos de la Universidad de Glasgow ha sacado a la luz algo que, si se me permite, debería ser lo normal: contraer matrimonio y tener hijos aumenta la felicidad y la satisfacción de vivir. Ver más... UN BUEN LIBRO / Título: ¿Qué hago si mi media naranja es toronja?/
Autor: Dr. Jesús Amaya Guerra/ Editorial:Trillas/
Para obtener el libro: >¿Qué hago si mi media naranja es toronja?