La Espiritualidad de la Renovación
Autor: P. Chus Villarroel, O.P.
Decía en cierta ocasión la M. Teresa de Calcuta
a sus monjas: «No penséis que hemos venido a esta
congregación a servir a los enfermos. No, hemos venido para
conocer a Jesucristo. Ése es el fin principal. Ahora bien,
para conocer e identificarnos con Cristo, Dios ha querido que
le sirvamos en los pobres y enfermos. Ésa es nuestra
vocación y nuestro carisma específico».
El objetivo básico de todo cristiano
es conocer a Jesucristo y de este modo descubrir y
vivir la caridad. Cada uno lo hace por el camino
que le señala su vocación. Lo mismo hay que decir
de todo tipo de comunidad cristiana. Las órdenes religiosas, por
ejemplo, las asociaciones o movimientos cristianos tienen como fin fundamental
entrar en comunión con Jesús. Sin embargo, a cada uno
de ellos el Espíritu le da una vocación o carisma
particular que marca su camino para llegar a Cristo. .¿Cuál
es el carisma de los Dominicos? Entrar en comunión con
Cristo mediante la predicación y el estudio de la Palabra
de Dios. ¿Cuál es el carisma de los Salesianos? Conocer
a Jesucristo sirviéndole en la educación cristiana de la juventud.
En esa vocación se especializan ellos de una manera plena
y a ella dedican todos sus afanes.
La vocación y el
carisma cristiano presuponen la fe en Cristo Jesús. Cada individuo
recibe su llamada específica en un proceso de fe. El
Señor para canalizar y profundizar la entrega de estas personas,
haciéndolas más partícipes de la gracia de Jesucristo, las llama
o, mejor dicho, les regala una determinada vocación y de
esa forma se diversifican las tareas, funciones y ministerios de
la Iglesia.
Jesús Villarroel Fernández, OP, nació
en Tejerina (León) en 1935. Ingresó en el noviciado de
los Dominicos de Ocaña. Realizó los estudios de filosofía en
en Ávila y la teología en Alemania y Suiza. Terminó
su formación con el doctorado de filosofía en la Universidad
de Santo Tomas en Roma. Se ha dedicado largos años
al profesorado en los Institutos de Filosofa y Teología de
los Dominicos de Madrid y algunos cursos en la Universidad
Pontificia de Salamanca.
En
la Renovación Carismática ha trabajado con intensidad desde hace 18
años, sobre todo en la predicación; y durante 8 años
en la coordinadora nacional. Se ha ocupado, igualmente, de otras
labores pastorales en la parroquia periférica de de Jesús Obrero
en el barrio de San Blas (Madrid), en la parroquia
de Nuestra Sra. del Rosario en la calle de
Conde de Peñalver (Madrid) y en la parroquia de San
Martín de Porres de Móstoles (Madrid).
ALGUNOS de
sus L I B R O S
. . .
- Seminario de Iniciación a la Vida
del Espíritu. Sereca, Madrid 1994, pp.178.
- La Renovación Carismática. Sereca,
Madrid 1995, pp. 165.
- Crecimiento de la Vida en el
Espíritu, Sereca, Madrid 1998, pp.329.
Este es el tercer libro del
autor publicado por esta editorial. Los dos primeros han sido
pensados para gente nueva que empieza a caminar por las
sendas del Espíritu. Este se dirige más bien a aquellos
que quieran profundizar hasta llegar a un encuentro pleno con
Jesucristo.
Siendo un libro de divulgación su estilo literario es popular
y por ellos pudiera aparecer que no sigue el rigorismo
del lenguaje propiamente teológico, lenguaje, por otra parte que sería
demasiado frío para quien busca la experiencia del Señor o
quien desee experimentar, la presencia del Señor en su vida,
no tanto desde el punto de vista teorético cuanto vivencial.
No
ha sido escrito desde un despacho o una biblioteca, sino
desde la experiencia viva de una comunidad. Casi en cada
línea se evoca una persona o un suceso. A pesar
de brotar de una experiencia concreta es válido para todo
el que quiera descubrir su camino hacia Dios. Una persona
desubicada jamás dirá nada importante para nadie.
- "
Vivencias de gratuidad ", Edibesa, Madrid, 2002, 366 pp.
El
autor considera el libro como tratado sobre la gracia y
trata, desde la vivencia, de renovar la experiencia vital
de la gracia: lo más importante de la gracia es
su gratuidad.