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Deuteronomio

Autor: La Biblia

Último libro de los atribuidos a Moisés y cierre del Pentateuco. Su nombre significa en griego segunda ley, y alude sólo a su parte legislativa. Tiene la forma de una serie de discursos, puestos en boca del gran legislador y proclamados antes de entrar en la Tierra prometida. Aunque lo parezca, no es la continuación del libro d elos Números. Los temas que trata, el vocabulario y el estilo lo convierten en la introducción de la llamada Historia nacional, compuesta por los libros de Josué, Jueces, Samuel y Reyes, llamados por esta razón, Historia deutoronomista.

Indice:
• Introducción general
1.- Deuteronomio 1
2.- Deuteronomio 2
3.- Deuteronomio 3
4.- Deuteronomio 4
5.- Deuteronomio 5
6.- Deuteronomio 6
7.- Deuteronomio 7
8.- Deuteronomio 8
9.- Deuteronomio 9
10.- Deuteronomio 10
11.- Deuteronomio 11
12.- Deuteronomio 12
13.- Deuteronomio 13
14.- Deuteronomio 14
15.- Deuteronomio 15
16.- Deuteronomio 16
17.- Deuteronomio 17
18.- Deuteronomio 18
19.- Deuteronomio 19
20.- Deuteronomio 20
21.- Deuteronomio 21
22.- Deuteronomio 22
23.- Deuteronomio 23
24.- Deuteronomio 24
25.- Deuteronomio 25
26.- Deuteronomio 26
27.- Deuteronomio 27
28.- Deuteronomio 28
29.- Deuteronomio 29
30.- Deuteronomio 30
31.- Deuteronomio 31
32.- Deuteronomio 32
33.- Deuteronomio 33
34.- Deuteronomio 34

Deuteronomio
Autor: La Biblia

Capítulo 18: Deuteronomio 18


El sacerdocio levítico

18 1 Los sacerdotes levitas –o sea, toda la tribu de Leví– no tendrán parte ni herencia con los israelitas: ellos se alimentarán de las ofrendas destinadas a los sacrificios y de la herencia del Señor.

2 Por lo tanto, esta tribu no poseerá una herencia en medio de sus hermanos: su herencia es el Señor, como él mismo se lo ha declarado.

3 Los derechos de los sacerdotes sobre las personas que ofrecen en sacrificio un animal del ganado mayor o menor son los siguientes: se dará al sacerdote la espalda, las quijadas y el estómago.

4 También le darás las primicias de tu trigo, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la esquila de tu ganado menor.

5 Porque el Señor, tu Dios, eligió al sacerdote y a sus hijos, entre todas tus tribus, para que siempre estuviera en su presencia y oficiara en nombre del Señor.

6 Si un levita que reside en cualquier parte del Israel, se traslada por voluntad propia de una de tus ciudades al lugar que elija el Señor, su Dios, 7 podrá oficiar allí en nombre del Señor como todos sus hermanos levitas que están en la presencia del Señor.

8 Y comerá una porción igual a la de ellos, además de lo que obtenga por la venta de sus bienes patrimoniales.

Los profetas

9 Cuando entres en la tierra que el Señor, tu Dios, te dará, no aprendas a practicar las abominaciones que cometen esas naciones.

10 Que no haya entre ustedes nadie que inmole en el fuego a su hijo o a su hija, ni practique la adivinación, la astrología, la magia o la hechicería.

11 Tampoco habrá ningún encantador, ni consultor de espectros o de espíritus, ni evocador de muertos.

12 Porque todo el que practica estas cosas es abominable al Señor, tu Dios, y por causa de estas abominaciones, él desposeerá a esos pueblos delante de ti.

13 Tú serás irreprochable en tu trato con el Señor, tu Dios.

14 Porque las naciones que vas a desposeer escuchan a los astrólogos y adivinos, pero a ti el Señor no te permite semejante cosa.

15 El Señor, tu Dios, te suscitará un profeta como yo; lo hará surgir de entre ustedes, de entre tus hermanos, y es a él a quien escucharán.

16 Esto es precisamente lo que pediste al Señor, tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea, cuando dijiste: "No quiero seguir escuchando la voz del Señor, mi Dios, ni miraré más este gran fuego, porque de lo contrario moriré".

17 Entonces el Señor me dijo: "Lo que acaban de decir está muy bien.

18 Por eso, suscitaré entre sus hermanos un profeta semejante a ti, pondré mis palabras en su boca, y él dirá todo lo que yo le ordene.

19 Al que no escuche mis palabras, las que este profeta pronuncie en mi Nombre, yo mismo le pediré cuenta.

20 Y si un profeta se atreve a pronunciar en mi Nombre una palabra que yo no le he ordenado decir, o si habla en nombre de otros dioses, ese profeta morirá".

21 Tal vez te preguntes: "¿Cómo sabremos que tal palabra no la ha pronunciado el Señor?".

22 Si lo que el profeta dice en nombre del Señor no se cumple y queda sin efecto, quiere decir que el Señor no ha dicho esa palabra. El profeta ha hablado temerariamente: no le temas.


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