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Génesis

Autor: La Biblia
Es el libro del Comienzo de todos los comienzos: del comienzo del mundo, del hombre y de las familias de donde surgió el pueblo de Israel. Pero el enfoque que da a estos comienzos no es cientifico, sino religioso y espiritual. Tiene dos partes fácilmente identificables: *La primera trata del mundo que Dios hizo, perfecto, lleno de simetría y belleza, obra propia de un gran arquitecto y admirable artista; y del hombre que creó, sexuado y con el poder de dar vida: poema del Génesis (Gn 1,1-2,4). *Siguen unos relatos cortos, a modo de narraciones simbólicas que no se preocupan de la historia, sino que presentan un catálogo de pecados y rebeldías que, a su juicio, son o pueden ser el origen de la desgracia de los individuos y de los pueblos, en el pasado y en el presente (Gn 2,4-11,32).

Indice:
• Introducción general
1.- Génesis 1
2.- Génesis 2
3.- Genesis 3
4.- Génesis 4
5.- Génesis 5
6.- Génesis 6
7.- Génesis 7
8.- Génesis 8
9.- Génesis 9
10.- Génesis 10
11.- Génesis 11
12.- Génesis 12
13.- Génesis 13
14.- Génesis 14
15.- Génesis 15
16.- Génesis 16
17.- Génesis 17
18.- Génesis 18
19.- Génesis 19
20.- Génesis 20
21.- Génesis 21
22.- Génesis 22
23.- Génesis 23
24.- Génesis 24
25.- Génesis 25
26.- Génesis 26
27.- Génesis 27
28.- Génesis 28
29.- Génesis 29
30.- Génesis 30
31.- Génesis 31
32.- Génesis 32
33.- Génesis 33
34.- Génesis 34
35.- Génesis 35
36.- Génesis 36
37.- Génesis 37
38.- Génesis 38
39.- Génesis 39
40.- Génesis 40
41.- Génesis 41
42.- Génesis 42
43.- Génesis 43
44.- Génesis 44
45.- Génesis 45
46.- Génesis 46
47.- Génesis 47
48.- Génesis 48
49.- Génesis 49
50.- Génesis 50

Génesis
Autor: La Biblia

Capítulo 47: Génesis 47



La entrevista de los hijos de Jacob con el Faraón

47 1 Luego José fue a informar al Faraón, diciendo: "Mi padre y mis hermanos vinieron de Canaán con sus ovejas, sus vacas y todo lo que poseen, y ahora están en la región de Gosen".

2 Además, él se había hecho acompañar por algunos de sus hermanos y se los presentó al Faraón.

3 Este les preguntó: "Y ustedes, ¿de qué se ocupan?". "Somos pastores, como también lo fueron nuestros antepasados", respondieron ellos.

4 Y añadieron: "Hemos venido a residir en este país, porque en Canaán no hay pastos para nuestros rebaños, ya que el país está asolado por el hambre. Por eso te rogamos que nos dejes permanecer en la región de Gosen".

5 El Faraón dijo a José: 6 "Pueden establecerse en la región de Gosen. Y si te consta que entre ellos hay gente capaz, encomiéndales el cuidado de mis propios rebaños".

Otro relato del establecimiento de los hebreos en Egipto

Jacob y sus hijos llegaron a Egipto, donde estaba José; y cuando el Faraón, rey de Egipto, se enteró de la noticia, dijo a José: "Tu padre y tus hermanos vinieron a reunirse contigo. El territorio de Egipto está a tu disposición: instala a tu padre y a tus hermanos en las mejores tierras".

7 José hizo venir a su padre Jacob y se lo presentó al Faraón. Jacob saludó respetuosamente al Faraón, 8 y este le preguntó: "¿Cuántos años tienes?".

9 Jacob respondió al Faraón: "Los años que se me han concedido suman ya ciento treinta. Pocos y desdichados han sido estos años de mi vida, y ni siquiera se acercan a los que fueron concedidos a mis padres".

10 Luego Jacob volvió a saludar al Faraón y salió de allí.

11 José instaló a su padre y a sus hermanos, dándoles una propiedad en Egipto, en las mejores tierras –en la región de Ramsés– como el Faraón lo había dispuesto.

12 Y también proveyó al sostenimiento de su padre, de sus hermanos, y de toda la familia de su padre, según las necesidades de cada uno.

La habilidad administrativa de José

13 Como la escasez era muy grande, en ningún país había alimentos, y tanto Egipto como Canaán estaban exhaustos por el hambre.

14 Así José pudo recaudar todo el dinero que circulaba en Egipto y en Canaán, como pago por los víveres que compraban, y guardó ese dinero en el palacio del Faraón.

15 Y cuando ya no hubo más dinero ni en Egipto ni en Canaán, los egipcios acudieron en masa a José para decirle: "Danos de comer. ¿Por qué tendremos que morir ante tus propios ojos, por falta de dinero?".

16 José respondió: "Si ya no hay más dinero, entreguen su ganado y yo les daré pan a cambio de él".

17 Ellos trajeron sus animales a José, y él les dio pan a cambio de caballos, ovejas, vacas y asnos. Y durante aquel año los abasteció de víveres a cambio de todos sus animales.

18 Pero pasó ese año, y al año siguiente vinieron otra vez y dijeron a José: "Ya se ha terminado todo el dinero y los animales te pertenecen. No podemos ocultarte que no queda nada a tu disposición, fuera de nuestras personas y nuestras tierras.

19 Pero ¿por qué tendremos que morir ante tus propios ojos, nosotros y nuestras tierras? Aduéñate de nosotros y de nuestras tierras a cambio de pan. Así el Faraón será dueño de nosotros y de nuestras tierras. Danos solamente semilla para que podamos sobrevivir. De lo contrario, nosotros moriremos, y el suelo se convertirá en un desierto".

20 De esa manera, José adquirió para el Faraón todas las tierras de Egipto, porque los egipcios, acosados por el hambre, vendieron cada uno su campo. La tierra pasó a ser propiedad del Faraón, 21 y el pueblo quedó sometido a servidumbre de un extremo al otro del territorio egipcio.

22 Los únicos terrenos que José no compró fueron los que pertenecían a los sacerdotes, porque a ellos el Faraón les había asignado una ración fija de alimentos; como vivían de la ración que les daba el Faraón, no tuvieron que vender sus tierras.

23 Entonces José dijo al pueblo: "Ahora ustedes y sus tierras pertenecen al Faraón, porque yo los he comprado. Aquí tienen semilla para sembrar esas tierras.

24 Pero cuando llegue la cosecha, ustedes deberán entregar al Faraón una quinta parte de los productos, y conservarán las cuatro partes restantes para sembrar la tierra, para alimentarse ustedes y sus familias, y para dar de comer a los niños".

25 Ellos exclamaron: "Tú nos salvaste la vida. Te agradecemos que nos hayas puesto al servicio del Faraón".

26 Entonces José promulgó una ley agraria en Egipto –que todavía hoy está en vigencia– por la cual una quinta parte de las cosechas corresponde al Faraón. Sólo las tierras de los sacerdotes no pasaron a ser propiedad del Faraón.

La última voluntad de Jacob

27 Los israelitas se establecieron en Egipto, en la región de Gosen, y allí adquirieron propiedades, tuvieron muchos hijos y llegaron a ser muy numerosos.

28 Jacob vivió diecisiete años en Egipto, y en total vivió ciento cuarenta y siete años.

29 Cuando estaba a punto de morir, llamó a su hijo José y le dijo: "Si realmente me tienes afecto, coloca tu mano debajo de mi muslo, como prueba de tu constante lealtad hacia mí, y no me entierres en Egipto.

30 Cuando vaya a descansar junto con mis padres, sácame de Egipto y entiérrame en su sepulcro". José respondió: "Haré lo que dices".

31 Pero su padre insistió: "Júramelo". Él se lo juró, e Israel se reclinó sobre la cabecera de su lecho.


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