Autor: Misael Cisneros | Fuente: Catholic.net Parábola del banquete nupcial
Mateo 22, 1-14. Tiempo Ordinario. Todos estamos invitados a participar del gran banquete que celebrará en el cielo.
Parábola del banquete nupcial
Del santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14
Tomando Jesús de
nuevo la palabra les habló en parábolas, diciendo: «El Reino
de los Cielos es semejante a un rey que celebró
el banquete de bodas de su hijo. Envió sus siervos
a llamar a los invitados a la boda, pero no
quisieron venir. Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid
a los invitados: "Mirad, mi banquete está preparado, se han
matado ya mis novillos y animales cebados, y todo
está a punto; venid a la boda." Pero ellos, sin
hacer caso, se fueron el uno a su campo, el
otro a su negocio; y los demás agarraron a los
siervos, los escarnecieron y los mataron. Se airó el rey
y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y
prendió fuego a su ciudad. Entonces dice a sus siervos:
"La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos.
Id, pues, a los cruces de los caminos y, a
cuantos encontréis, invitadlos a la boda." Los siervos salieron a
los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y
buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales.
«Entró el rey a ver a los comensales, y
al notar que había allí uno que no tenía traje
de boda, le dice: "Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin
traje de boda?" El se quedó callado. Entonces el rey
dijo a los sirvientes: "Atadle de pies y manos, y
echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto
y el rechinar de dientes." Porque muchos son llamados,
mas pocos escogidos».
Oración introductoria
Dios mío, me invitas, me llamas
incansablemente a tener un encuentro misterioso en el amor. Tu
iniciativa me conmueve. Ayúdame a elevar mi corazón hacia Ti
para saber corresponder a tanto amor, participando dignamente en este
banquete de la oración.
Petición
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti
confío.
Meditación del Papa
Cómo es posible que este comensal haya aceptado
la invitación del rey y, al entrar en la sala
del banquete, se le ha abierto la puerta, pero no
se ha puesto el vestido de bodas? ¿Qué es este
vestido de bodas? En la Misa in Coena Domini de
este año, hice referencia a un bello comentario de san
Gregorio Magno a esta parábola. Él explica que ese comensal
ha respondido a la invitación de Dios a participar en
su banquete, tiene, en cierto modo, la fe que le
ha abierto la puerta de la sala, pero le falta
algo esencial: el vestido de bodas, que es la caridad,
el amor. Y san Gregorio añade: "Cada uno de vosotros,
por tanto, que en la Iglesia tiene fe en Dios
ya ha tomado parte en el banquete de bodas, pero
no puede decir que lleva vestido de bodas si no
custodia la gracia de la Caridad". Y este vestido está
tejido simbólicamente por dos leños, uno arriba y el otro
abajo: el amor de Dios y el amor del prójimo.
Todos nosotros somos invitados a ser comensales del Señor, a
entrar con la fe en su banquete, pero debemos llevar
y custodiar el vestido de bodas, la caridad, vivir un
profundo amor a Dios y al prójimo. Benedicto XVI, 9
de octubre de 2011.
Reflexión
Podría sonar demasiado extraño este evangelio porque,
¿cómo es posible que alguien rechace la invitación a una
boda donde habrá vino, música y buen ambiente? Al
menos hoy día son pocos los que rechazarían esta oferta
tan especial. Pero es claro que esta parábola Cristo nos
la dibujó así para que comprendiésemos que todos estamos invitados
a participar del gran banquete que celebrará en el cielo.
Sólo nos hace falta cumplir un requisito que el evangelio
lo pone como algo externo pero que en realidad en
las bodas se le da demasiada importancia y es el
vestido. Es necesario e indispensable entrar con el ajuar apropiado
al gran banquete que Cristo nos invitará, este ajuar es
la vida de gracia. Por eso expulsaron de la boda
al hombre que no llevaba el traje apropiado, porque no
estaba en vida de gracia. Y la gracia, como la
llama santo Tomás de Aquino, es "nitior animae" es
decir, esplendor del alma, presencia de Dios en nuestra alma.
Es claro que Jesús no puede habitar en un lugar
en donde no tiene amigos, y tampoco nosotros nos deberíamos
atrever a presentarnos a la boda que Él organiza
cuando no le tenemos por amigo. Esto es la vida
de gracia, conservar su amistad y por tanto rechazar enérgicamente
todo lo que pudiese ofenderle: revistas indecentes, películas deshonestas, compañías
perjudiciales, ofensas a nuestros padres o hermanos, críticas etc.
Es difícil conservar esta amistad con Cristo, pero si realmente
lo tenemos por amigo no nos atreveremos a ofenderle, sino
que al contrario nos esforzaremos por ser cada día mejores
amigos de Él.
Propósito
Ser sincero con todos y en todo,
fortaleciendo esta actitud en el sacramento de la reconciliación.
Diálogo con
Cristo
Jesús, el vestido de bodas que necesito es el
del amor. Cuántas veces doy más importancia a mi propia
satisfacción en vez de centrar mi atención y esfuerzo en
alcanzar la verdadera comunión contigo. Con la intercesión de María,
ayúdame a valorar tu invitación a la santidad, optando siempre
por la virtud en vez del pecado, amando desinteresadamente en
vez de buscar mi propia conveniencia, siendo humilde en vez
de orgulloso
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Levantarse en la manana y ver la luz del sol. la belleza alredesor es ver a Dios en todo su esplendor. Cerrar los ojos, recarle. visitarle en el Sagrario es todo hermoso. Es sentir su pasion en el corazon. tener misericordia de aquellos que se han alejado, que se sienten perdidos, solos y agobiados. los que se encuentran sin casa, comida o amigos, alli se encuentra Dios y toda su misericordia. Vistamos para el banquete que nos espera, solo en Dios confio.
Quiero recuperar esa vida en gracia que un dia la recibi a través de un retiro espiritual, quiero caminar junto a mi señor para poder participar del gran banquete que se celebrara en el cielo.. Tengo Fe que con la ayuda de Dios y de nuestra madre Santisima podre caminar junto a ellos y salir de estos problemas q m agobian.. gracias hermanos su reflexion es muy linda.. bendiciones
Hay que recordar que Dios nos regaló una forma muy práctica de obtener el vestido para la boda y es también una manera de descubrir su infinita misericordia,me refiero a la posibilidad de reconciliarme con El a travez del sacramento de la confesión.¡Hermanos Dios nos está esperando en cada confecionario para regalarnos el traje de la gracia , para darnos instrucciones de como conservarlo y para darnos la fuerza para cuidarlo.Solo tienes que abrir tu corazón!!!
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