Autor: ForumLibertas.com | Fuente: ForumLibertas.com El último discurso de la religiosa Zilda Arns: Haití también acabó con su vida
Por su interés, publicamos la conferencia que pronunció en Puerto Príncipe, la doctora Zilda Arns Neumann en el día de su muerte, el 12 de enero, víctima del terremoto de Haití.
El último discurso de la religiosa Zilda Arns: Haití también acabó con su vida
18/01/2010
Zilda Arns fue pediatra y especialista
en Salud Pública y fundadora y coordinadora de la Pastoral
de la Infancia Internacional; era también coordinadora en Brasil de
la Pastoral de la Persona con sida.
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Agradezco la honrosa invitación que me han hecho.
Quiero manifestar mi gran alegría por estar aquí con todos
ustedes en Puerto Príncipe, Haití, para participar de la asamblea
de los religiosos.
Como hermana de dos franciscanos y tres
hermanas religiosas de la Congregación de las Hermanas Escolares de
Nuestra Señora, estoy muy feliz entre todos ustedes. Doy gracias
a Dios por esto momento. En realidad, todos nosotros estamos
aquí, en este encuentro, porque sentimos dentro de nosotros una
fuerte llamada a difundir en el mundo la buena noticia
de Jesús. La buena noticia, transformada en acciones concretas, es
luz y esperanza en la conquista de la Paz en
las familias y en las naciones.
La construcción de
la Paz empieza en el corazón de las personas y
tiene su fundamento en el Amor, que tiene sus raíces
en la gestación y en la primera infancia, y se
transforma en Fraternidad y corresponsabilidad social.
La Paz es
una conquista colectiva. Tiene lugar cuando impulsamos a las personas,
cuando promovemos los valores culturales y éticos, las actitudes y
prácticas de búsqueda del bien común, que aprendemos de nuestro
Maestro Jesús: "yo he venido para que todos tengan vida
y la tengan en abundancia". (Jn 10, 10) Se espera
que los agentes sociales sigan, además las referencias éticas y
morales de nuestra Iglesia, sean como Ella, maestra en orientar
a las familias y comunidades, especialmente en el área de
salud, educación y derechos humanos.
De este modo podemos
formar masa crítica en las comunidades cristianas y de otras
religiones, en favor de la protección del niño desde la
concepción, y más excepcionalmente hasta los seis años, y del
adolescente. Debemos esforzarnos para que nuestros legisladores elaboren leyes y
los gobiernos ejecuten políticas públicas que incentiven la calidad de
educación integral de los niños y salud, como prioridad absoluta.
El pueblo siguió a Jesús porque tenía palabras de
esperanza. Así nosotros somos llamados a anunciar experiencias positivas y
caminos que lleven las comunidades, familias el país a serien
más justos y fraternos. Como discípulos y misioneros, invitados a
evangelizar, sabemos que la fuerza propulsora de la transformación social
está en la práctica del más grande de todos los
mandamientos de la Ley de Dios: el Amor, expresado en
la solidaridad fraterna, capaz de mover montañas. "Amar a Dios
sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros
mismos" significa trabajar por la inclusión social, fruto de la
Justicia; significa no tener prejuicios, aplicar nuestros mejores talentos en
favor de la Vida Plena, prioritariamente de aquellos que más
lo necesitan.
Sumar esfuerzos para alcanzar los objetivos, servir
con humildad y misericordia, sin perder la propia identidad. Todo
este caminar necesita la comunicación constante para iluminar, animar, fortalecer
y democratizar nuestra Misión de Fe y Vida. Creemos que
esta transformación social exige una inversión máxima de esfuerzos para
el desarrollo integral de los niños. Este desarrollo empieza cuando
el niño se encuentra aún en el vientre sagrado de
su madre. Los niños, cuando están bien cuidados, son semillas
2 de Paz y Esperanza. No existe ser humano más
perfecto, más justo, más solidario y sin prejuicios que los
niños. Por algo dijo Jesús: "si ustedes no se hacen
como estos niños, no entrarán en el Reino de los
Cielos" (Mt 18, 3). Y "dejen que los niños vengan
a mí, pues de ellos es el Reino de los
Cielos" (Lc 18, 16). Hoy voy a compartir con ustedes
una verdadera historia de amor e inspiración divina, un sueño
que se hizo realidad. Como les ocurrió a los discípulos
de Emaús (Lc 24, 13-35), "Jesús caminaba todo el tiempo
con ellos. Lo reconocieron al partir el pan, símbolo de
la vida." En otro pasaje, cuando la barca en el
mar de Galilea estaba a punto de hundirse bajo las
olas violentas, allí estaba Jesús con ellos, para calmar la
tormenta. (Mc 4, 35-41).
Con alegría voy a contarles
lo que "he visto y de lo que he sido
testigo" a lo largo de 26 años, desde la fundación
de la Pastoral de la Infancia en septiembre de 1983.
Aquello que era una semilla, que empezó en el pueblo
de Florestópolis, estado de Paraná, en Brasil, se ha convertido
en Organismo de Acción Social de la Conferencia Nacional de
los Obispos de Brasil, presente en 42.000 comunidades pobres y
en 7.000 parroquias de todas las Diócesis de Brasil. Por
la fuerza de la solidaridad fraterna, una red de 260
mil voluntarios, de los cuales 141 mil son lideres que
viven en comunidades pobres, 92% son mujeres, e participan permanentemente
en la construcción de un mundo mejor, más justo y
más fraterno, al servicio de la Vida y la Esperanza.
Cada voluntario dedica el por lo medio de 24
horas al mes a esta Misión transformadora de educar a
las madres y familias pobres, compartir el pan de la
fraternidad y generar conocimientos para la transformación social. El objetivo
de la Pastoral de la Infancia es reducir las causas
de la desnutrición y la mortalidad infantil, promover el desarrollo
integral de los niños, desde su concepción hasta los seis
años de edad. La primera infancia es una etapa decisiva
para la salud, la educación, la consolidación de valores culturales,
el cultivo de la fe y la ciudadanía, con profundas
repercusiones a lo largo de la vida. Un poco de
historia: Soy la decimosegunda de 13 hermanos, cinco de ellos
son religiosos. Tres Hermanas religiosas y dos sacerdotes franciscanos.
Uno de ellos es D. Paulo Evaristo, el cardenal Arns,
arzobispo emérito de Sao Paulo, conocido por su lucha a
favor de los Derechos Humanos, principalmente durante los veinte años
de la dictadura militar de Brasil. En mayo de 1982,
al volver de una reunión de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU), en Ginebra, D. Paulo me llamó por
teléfono por la noche. En aquella reunión, James Grant, entonces
director ejecutivo de UNICEF, le habló con insistencia sobre el
suero oral. Considerado como el mayor adelanto de la medicina
del siglo pasado, ese suero era capaz de salvar de
la muerte a millones de niños que podrían morir por
deshidratación debida a la diarrea, una de las principales causas
de mortalidad infantil en Brasil y en el mundo. James
Grant logró convencer a D. Paulo para que motivara a
la Iglesia Católica a enseñar a las madres a preparar
y administrar el suero oral.
Esto podría salvar millares
de vidas. Viuda desde hacía cinco años, yo estaba, aquella
noche histórica, reunida con los nietos, de entre nueve y
diecinueve años, cuando recibí la llamada telefónica de mi hermano
D. Paulo. Me contó lo que había pasado y me
pidió que reflexionara sobre ello. ¿Cómo hacer realidad la propuesta
de la Iglesia a ayudar a reducir la muerte de
los niños? Yo me sentía feliz ante este nuevo desafío.
¡Era lo que más deseaba: educar a las madres y
familias para que supieran cuidar mejor de sus hijos! Creo
que Dios, en cierto modo, me había preparado para esta
misión.
Basada en mi experiencia como médica pediatra y
especialista en Salud Pública y en los muchos años de
dirección de los servicios públicos de salud materno-infantil, comprendí que,
además de mejorar la calidad de los servicios públicos y
facilitarles a las madres e niños el acceso a ellos,
lo que más falta les hacía a las madres pobres
era el conocimiento y la solidaridad fraterna, para que pudieran
poner en práctica algunas medidas básicas sencillas y capaces de
salvar a sus hijos de la desnutrición y la muerte,
como por ejemplo la educación alimentar y nutricional para las
embarazadas y sus niños, la lactancia materna, las vacunas, el
suero casero, el control nutricional, además de conocimientos sobre señales
y síntomas de algunas enfermedades respiratorias y cómo prevenirlas.
Me vino a la mente entonces la metodología que utilizó
Jesús para saciar el hambre de 5.000 hombres, sin contar
a las mujeres y los niños. Era de noche y
tenían hambre. Los discípulos le dijeron a Jesús que lo
mejor era que se fueran a sus casas, pero Jesús
les ordenó: "Denles de comer ustedes mismos". El apóstol Felipe
le dice a Jesús que no tenían dinero para comprar
comida para tanta gente. Andrés, hermano de Simón, señaló a
un niño que tenía dos peces y cinco panes. Y
Jesús mandó que se sentaran en grupos de cincuenta a
cien personas (en pequeñas comunidades). Entonces pensé: ¿Por qué mueren
millones de niños mueren por motivos que se pueden fácilmente
prevenir? O ¿cuál es la causa de que se vuelvan
violentos y criminales en la adolescencia? Recordé el inicio de
mi carrera, cuando me desafié a mí misma a querer
disminuir la mortalidad infantil y la desnutrición. Venían a mi
memoria miles de madres que cambiaban la leche materna por
un biberón diluido en agua sucia.
Otras madres que
no vacunaban a sus hijos, cuando todavía no había cesta
básica en el Centro de Salud. Otras madres que limpiaban
la nariz a todos sus hijos con el mismo trapo,
o pegaban a sus hijos y los humillaban cuando hacían
pipí en la cama. Y todavía más triste, cuando el
padre llegaba a la casa borracho. Al oír el llanto
de hambre y de cariño de sus hijos, les pegaba
incluso cuando eran muy pequeños. Se sabe, según los resultados
de investigaciones de la OMS, cuya publicación acompañé en 1994,
que los niños maltratados antes de un año de edad
tienen una tendencia significativa a la violencia, y con frecuencia
se hacen criminales antes de los 25 años.
¿La Iglesia,
que somos todos nosotros, qué deberíamos hacer? Tuve la seguridad
de seguir la metodología de Jesús: organizar al pueblo en
pequeñas comunidades; identificar líderes, familias con embarazadas y niños menores
de seis años. Los líderes que se dispusieran a trabajar
voluntariamente en esta misión de salvar vidas, serían capacitados, en
el espíritu de fe y vida, y preparados técnica y
científicamente, en acciones básicas de salud, nutrición, educación y ciudadanía.
Serían acompañados en su trabajo para que no se desanimaran.
Tendrían la misión de compartir con las familias la solidaridad
fraterna, el AMOR, los conocimientos sobre los cuidados con las
embarazadas y los niños, para que éstos estén sanos y
felices.
Así como Jesús ordenó que mirasen si todos estaban
saciados, tendríamos que implantar un sistema de informaciones, con algunos
indicadores de fácil comprensión, incluso por líderes analfabetos o de
baja 4 escolaridad. Y ya veía ante mí muchos cestos
de sabiduría y amor aprendidos con el pueblo. Sentí que
ahí estaba la metodología comunitaria, pues podría desarrollarse a gran
escala por las diócesis, parroquias y comunidades. No solamente para
salvar vidas de niños, sino también para construir un mundo
más justo y fraterno. Sería la misión del "Buen Pastor",
que está atento a todas las ovejas, pero da prioridad
a aquéllas que más lo necesitan. Los pobres y los
excluidos. En aquella maravillosa noche, diseñé en el papel, una
comunidad pobre, donde identifiqué familias con embarazadas y niños menores
de seis años y líderes comunitarios, tanto católicos como de
otras confesiones y culturas, para llevar adelante acciones de una
manera ecuménica, pues Jesús vino para que "todos tengan Vida
y Vida en abundancia" (Juan 10,10).
Estos es lo
que necesita ser hecho aquí en Haití: hacer un mapa
de las comunidades pobres, identificar los niños menores de 6
anos y sus familias, y lideres comunitarios que desean trabajar
voluntariamente. Desde la primera experiencia, la Pastoral de la Infancia
cultivó la metodología de Jesús, que Él aplicaba a gran
escala. En Brasil, en más de 40.000 comunidades, de 7.000
parroquias de todas las 272 Diócesis y Prelaturas. Se está
extendiendo, gradualmente, a otros veinte países. Éstos son, en América
Latina y el Caribe: Argentina, Bolivia, Colombia, Paraguay, Uruguay, Perú,
Venezuela, Guatemala, Panamá, República Dominicana, Haití, Honduras, Costa Rica y
México; en África: Angola, Guinea-Bissau, Guinea Conakry y Mozambique y
en Asia: Filipinas y Timor Oriental. Para organizar mejor el
compartir las informaciones y la solidaridad fraterna entre las madres
y familias vecinas, las acciones se basan en tres estrategias
de educación y comunicación: individual, grupal y de masas.
La Pastoral de la Infancia utiliza simultáneamente las tres formas
de comunicación para reforzar el mensaje, motivar y promover cambios
de conducta, fortaleciendo las familias con informaciones sobre como cuidar
de los niños, promoviendo la solidaridad fraterna. La educación y
la comunicación individual se hacen a través de la Visita
Domiciliaria Mensual a las familias con embarazadas y niños. Los
líderes acompañan a las familias vecinas en las comunidades más
pobres, en áreas urbanas y rurales, en aldeas indígenas y
en quilombos, en las áreas de la ribera del Amazonas.
Atraviesan ríos y mares, suben y bajan montes de
gran pendiente, caminan leguas, para oír los clamores de las
madres y familias, educarlas y fortalecer la Paz, la Fe
y los conocimientos. Intercambian ideas sobre salud y educación de
los niños y de las embarazadas; enseñan y aprenden. Con
mucha confianza y ternura, fortalecen el tejido social de las
comunidades, lo que lleva a la inclusión social. Motivados por
la Campaña Mundial patrocinada por la Organización de las Naciones
Unidas (ONU), en 1999, con el tema "Una vida sin
violencia es un derecho nuestro", la Pastoral de la Infancia
incorporó una acción permanente de prevención de la violencia con
el 5 lema "La Paz comienza en casa".
Utilizó
como una de las estrategias de comunicación, la distribución de
seis millones de folletos con los "10 Mandamientos para lograr
la paz en la familia", debatidos en las comunidades y
en las escuelas, de norte a sur del país. Las
visitas, entre tantas otras acciones, sirven para promover la Lactancia
Materna, una escuela de diálogo y compartir, principalmente cuando se
da como alimento exclusivo hasta los seis meses y se
continúa dando como alimento preferente hasta más de un año,
incluso hasta más de dos años, complementado con otros alimentos
saludables. La succión adapta los músculos y huesos para una
buena dicción, una mejor respiración y una arcada dental más
saludable. El cariño de la madre acariciando la cabeza del
bebé mejora la conexión de las neuronas. La psicomotricidad del
niño que mama del pecho es más avanzada. Tanto es
así que se sienta, anda, y habla más pronto, aprende
mejor en la escuela.
Es el factor esencial para
el desarrollo afectivo y protección de la salud de los
bebés, para toda la vida. La solidaridad despunta, promovida por
las horas de contacto directo con la madre. Durante la
visita domiciliaria, la educación de las mujeres y de sus
familias eleva la autoestima, estimula los cuidados personales y los
cuidados con los niños. Con esta educación de las familias
se promueve la inclusión social. La educación y la comunicación
grupal tienen lugar cada mes en miles de comunidades. Es
el Día de la Celebración de la Vida. Momento dedicado
al fortalecimiento de la fe y de la amistad entre
las familias. Además del control nutricional, están los juguetes y
juegos con los niños y la orientación sobre ciudadanía. En
este día las madres comparten prácticas de aprovechamiento adecuado de
alimentos de la región de bajo coste y alto valor
nutritivo.
Las frutas, hojas verdes, semillas y tallos, que
muchas veces no son valorados por las familias. Otra oportunidad
de formación grupal es la Reunión Mensual de Reflexión y
Evaluación de los líderes en la comunidad. El objetivo principal
de esta reunión es discutir y establecer soluciones para los
problemas encontrados. Estas acciones integran el sistema de información de
la Pastoral de la Infancia para poder acompañar los esfuerzos
realizados y sus resultados a través de Indicadores. La desnutrición
fue controlada. De mas de 50% de desnutridos en el
comienzo, hoy está en el 3,1%. La mortalidad infantil fue
drásticamente reducida y hoy está en 13 muertes por mil
nacidos vivos en las comunidades con Pastoral de la Infancia.
El índice nacional es 23,3, pero se sabe que las
muertes en comunidades pobres, donde está la Pastoral de la
Infancia, es mas grande que el por lo medio general.
En 1982 la mortalidad infantil en Brasil fue 82,8
por mil nacidos vivos. Estos resultados han servido de base
para conquistar entidades, como el Ministerio de Salud, UNICEF, Banco
HSBC y otras Empresas. Ellas, nos apoyan en las capacitaciones
y en todas las actividades básicas de salud, nutrición, educación
y ciudadanía.
El coste de un niño al mes
es de menos de un dólar. En relación a la
educación y a la comunicación de masas presentaré tres experiencias
concretas de cómo la comunicación es un instrumento de defensa
de los derechos de la infancia. 6 Materiales impresos El
material impreso diseñado específicamente para ayudar en la formación del
líder de la Pastoral de la Infancia, lo instructores y
los multiplicadores y servir como herramienta de trabajo en la
tarea de guiar las familias y comunidades sobre cuestiones de
salud, nutrición, educación y ciudadanía. Además del Guía de la
Pastoral de la Infancia, se puso en marcha publicaciones como
el Manual del Facilitador, Juguetes y Juegos, Comida y los
Huertos Familiares, alfabetización de jóvenes y adultos y la movilización
social. El periódico de la Pastoral de la Infancia, con
una tirada mensual de alrededor de 280 mil, o sea,
3 millones y 300 mil ejemplares al año, y llega
a todos los líderes de la Pastoral de la Infancia.
Es una herramienta para la formación continua.
El Boletín
Dicas abarca cuestiones relacionadas con la salud y la educación
para ciudadanía está especialmente diseñado para los coordinadores y capacitadores
de la Pastoral de la Infancia. Cada publicación llega a
7 mil coordinaciones. Para ayudar en la vigilancia de las
mujeres embarazadas, la Pastoral de la Infancia, creó la lazos
de amor, tarjetas con consejos sobre el embarazo saludable y
un parto. Otros materiales impresos de gran impacto social es
el folleto con los 10 mandamientos para la Paz en
la Familia. 12 millones de folletos se distribuyeron en los
últimos años. Además de estos materiales impresos, se envía para
las comunidades da Pastoral da Crianza material para el labor
de pesaje de los niños, tales como balanzas y también
cucharas de medir para la rehidratación oral y sacos de
juguetes para los niños jugar en el día de celebración
vida.
Material de sonido y vídeo otra área en
la que la Pastoral de la Infancia produce materiales es
de sonido y la producción de películas educativas. El Show
en vivo de la Radio de la Vida, producido y
grabado en el estudio de la Pastoral da Crianza, llega
a millones de oyentes en todo Brasil. Con los temas
de la salud, la educación de la primera infancia y
la transformación social, el programa de radio Viva la Vida
se emite semanalmente 3.740 veces. Estamos "en el aire", de
2310 horas semanales en todo Brasil. Además, el Programa Viva
la Vida también se ejecuta en varios tipos de sistemas
de sonido de CD y aparatos en las reuniones del
grupo. La Pastoral de la Infancia también produce películas educativas
para mejorar y dar a conocer su trabajo en las
bases. En la actualidad hay 12 títulos producidos que se
ocupan de la prevención de la violencia contra los niños,
comida saludable, el embarazo, la participación en los Consejos Municipales
de Salud, la prevención del sida y otros. Campañas Pastoral
de la Infancia realiza y colabora en varias campañas para
mejorar la calidad de vida de las mujeres embarazadas, familias
y niños. Éstos son algunos ejemplos: a. Campañas de sales
de rehidratación oral b. Campaña de Certificado de Nacimiento: la
falta de información, la distancia de la oficina y la
burocracia es que las personas se quedan sin un certificado
de nacimiento. 7 La movilización nacional para el registro civil
de nacimiento que une el estado brasileño y la sociedad
para garantizar a cada ciudadano de pleno derecho el nombre
y los derechos. c. Campaña para fomentar la lactancia materna:
la leche materna es un alimento perfecto que Dios ha
puesto a la disposición en los primeros años de vida.
Permanentemente, la Pastoral de la Infancia, promueve la lactancia materna
exclusiva hasta los seis meses, y luego continuar con otros
alimentos. Esto protege contra la enfermedad, desarrolla mejor y fortalece
el niño. d. Campaña para la prevención de la tuberculosis,
la neumonía y la Lepra: las tres enfermedades siguen afectando
a muchos niños y adultos en nuestro país. La Pastoral
de la Infancia prepara materiales específicos de comunicación para educar
al público acerca de los síntomas, el tratamiento y los
medios de prevención de esta enfermedad. e. Campaña de Saneamiento:
acceso al agua potable y tratamiento de aguas residuales contribuye
a reducir la mortalidad infantil. Pastoral de la Infancia en
colaboración con otros organismos movilizar a la comunidad a la
demanda de tales servicios a los gobiernos locales y utiliza
los medios a su alcance para difundir información relacionada con
el saneamiento. f. Campaña de prevención del VIH / SIDA
y Sífilis: la prueba de prevención del VIH / sida
y la sífilis durante el período prenatal, posibilita la disminución
de 25% a 1% el riesgo de transmisión al bebé.
Pastoral de la Infancia apoya la campaña nacional para el
diagnóstico precoz de estas enfermedades. g. Campaña para la Prevención
de la muerte súbita de bebés "a dormir boca arriba
es más seguro": Con el fin de alertar a sobre
los riesgos y prevenir hasta el 70% de las muertes
súbitas en la infancia, la Pastoral de la Infancia puso
en marcha esta gran campaña, dirigida a los las familias
ponen a sus bebés a dormir boca arriba. h. Campaña
para la Prevención del Abuso Infantil: Con esta campaña, la
Pastoral de la Infancia esclarece las familias y la sociedad
sobre la importancia de la prevención de la violencia, palizas
y abuso sexual.
Esta campaña incluye también la distribución
del folleto con los 10 mandamientos para la paz en
la familia, como un incentivo para mantener a los niños
en un ambiente de paz y armonía. i. Campaña -
20 de noviembre, día de oración y de acción por
la niñez: La Pastoral de la Infancia participa en los
esfuerzos globales para la atención integral y protección de los
niños y adolescentes, en colaboración con la Red Mundial de
Religiones para la Infancia (GNRC. En diciembre de 2009 cumplí
50 años de médica y, antes de 2002, confieso que
nunca había oído hablar en ningún programa de UNICEF, o
de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ni de
otro organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU),
que estimulase la espiritualidad como componente de desarrollo de la
persona. Como una de las integrantes de la comitiva de
Brasil en la Asamblea de la ONU de 2002, que
reunió a 186 países, a favor de la infancia, tuve
la satisfacción de oír la definición final sobre el desarrollo
integral del niño que contempla su "desarrollo físico, social, mental,
espiritual y cognitivo".
Esto fue un gran avance, y
viene al encuentro del proceso de formación y comunicación que
hacemos en la Pastoral de la Infancia. En este proceso
se ve a la persona de manera completa e integrada
en su relación personal, con el prójimo, con el ambiente
y con Dios.
Estoy convencida de que la solución
de la mayoría de los problemas sociales está relacionada con
la reducción urgente de las desigualdades sociales, con la eliminación
de la corrupción, con la promoción de la justicia social,
con el acceso a la salud y la educación de
calidad, la ayuda mutua financiera y técnica entre las naciones,
para la preservación y recuperación del medio ambiente. Como señala
el reciente documento del Papa Benedicto XVI, Caritas in Veritate
(Caridad en la verdad), "la naturaleza es un don de
Dios, y precisa ser usada con responsabilidad". El mundo está
despertando por las señales del calentamiento global, que se manifiesta
en los desastres naturales, más intensos y frecuentes. La gran
crisis económica demostró la interrelación entre los países. Para no
sucumbir, se exige solidaridad entre las naciones. Es la solidaridad
y la fraternidad lo que más necesita el mundo para
sobrevivir y encontrar el camino de la Paz. Final Desde
su fundación, la Pastoral de la Infancia invierte en la
formación de los voluntarios y en el acompañamiento de niños
y embarazadas, en la familia y en la comunidad. Actualmente
son 1.985.347 niños (= un millón novecientos ochenta y cinco
mil trescientos cuarenta y siete niños), 108.342 embarazadas (= ciento
ocho mil trescientas cuarenta y dos embarazadas) de 1.553.717 familias
(= un millón quinientas cincuenta y tres mil setecientas diecisiete
familias). Su metodología comunitaria y sus resultados, así como su
participación en la promoción de políticas públicas con la presencia
en Consejos de Salud, Derechos del Niño y del Adolescente
y en otros Consejos han llevado a cambios profundos en
el país, mejorando los indicadores sociales y económicos.
Los
resultados del trabajo voluntario, con la mística del amor a
Dios y al prójimo, en sintonía con nuestra madre tierra,
que a todos debe alimentar, nuestros hermanos, los frutos y
las flores, nuestros ríos, lagos, mares, bosques y animales. Todo
esto nos muestra cómo la sociedad organizada puede ser protagonista
de su transformación. En este espíritu, al fortalecer los lazos
que unen a la comunidad, podemos encontrar las soluciones para
los graves problemas sociales, que afectan a las familias pobres.
Como los pájaros, que cuidan de sus hijos al hacer
un nido alto de los árboles y en las montañas,
lejos de los depredadores, las amenazas y peligros, y más
cerca de Dios, debemos cuidar de nuestros niños como un
bien sagrado, promover el respeto sus derechos y protegerlos.
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