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| Intento de imponer una religión postmoderna que eleva al hombre al rango de Dios |
Al presentar en la Universidad CEU San Pablo su último
libro ‘La Cuestión de Dios. Diálogos con Descartes, Feuerbach, Marx,
Nietzsche y Ratzinger’, de la Editorial Biblioteca Nueva, el abogado
del Estado en el Tribunal Supremo, José Ramón Recuero Astray,
señaló que “el ateísmo no existe”
En su alocución, José Ramón
Recuero señaló que “toda persona cree en algo básico, primordial,
que fundamenta el mundo. Toda verdad se basa en una
anterior y como no se puede seguir así hasta el
infinito, tiene que existir una verdad original” por lo que
“el ateísmo no existe”. En este sentido, destacó que el
ateo tiene fe, “una fe basada en la materia. No
hay Dios espiritual, no hay alma, es teología física primitiva”.
Asimismo, indicó que en la sociedad actual rige la filosofía
del postmodernismo, que postula que “Dios como espíritu ha muerto
y ahora hay muchos dioses que son los hombres”, una
visión de la humanidad que, según dijo, tiene su origen
en el antropocentrismo materialista.
Esta vuelta a los principios de los
primeros filósofos griegos, los cuales creían en los elementos como
principio de todas las cosas, tiene un primer antecedente en
Descartes con quien “la persona humana se erige en ‘argé’,
en principio y fin de las cosas. ‘Yo pienso, luego
existo’, es decir, yo pienso luego Dios y las cosas
existen”. Para Descartes, la verdad primigenia no es la materia
de los primeros filósofos o el Dios espiritual de Aristóteles,
sino la razón pura. Se trata de una teología metafísica
encerrada en los límites de la mera razón humana, que
se desarrollará con Kant y Hegel y que fue asumida
por la Ilustración del siglo XVIII, extendiéndose con la Revolución
Francesa.
En el momento actual, estos principios se llevan hasta el
extremo, “convirtiendo a la razón humana en nuevo mito y
dando lugar a la época materialista y postmoderna en que
vivimos”. En este sentido, la figura de Feuerbach es especialmente
representativa. Feuerbach “se da cuenta de que el mundo no
existe por que así lo pensemos y vuelve al principio,
opta por lo físico”, es decir, se vuelve a la
teología física pero centrada en el ‘yo’ de Descartes, es
decir “el nuevo dios es el hombre. No solo no
hay Dios espiritual, sino que como proclama solemnemente Nietzsche, Dios
ha muerto”.
Por lo tanto, en la actualidad estamos viviendo
un “intento de imponer una religión postmoderna basada en la
teología física, en la que se da culto a la
naturaleza y al cuerpo y se prescinde de Dios como
espíritu, que queda relegado a lo más profundo de la
conciencia”.
Para José Ramón Recuero, “un hombre que quiere representar el
papel de dios es algo, en primer lugar algo patético,
y en segundo lugar, es algo muy peligroso para la
libertad, tal y como hemos comprobado muchas veces. Basta recordar
el holocausto”. En este sentido, ha recordado que “es necesario
un mundo moral, con metafísica, para que podamos tener libertad.
Si no, en un mundo físico que necesariamente se rige
siempre por causalidad no puede existir libertad, pues difícilmente la
materia no libre puede crear seres libres”. Esto lleva a
pensar que “dios es el Dios de Aristóteles, un espíritu
trascendente y vivo, subsistente por si mismo, que sujeta el
mundo y cuida de él”.
Finalmente, propuso llevar a cabo
una nueva Ilustración en la que se cuente con la
trascendencia cara a todos y hacia el mundo, lo cual
requiere un diálogo con la postmodernidad.
En la presentación también participaron
el presidente de la Sala de lo Contencioso Administrativo del
Tribunal Supremo, Ramón Trillo Torres; el doctor en Filosofía, Teófilo
González Villa; el editor del libro, Antonio Roche Navarro; y
el presidente de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, Alfredo
Dagnino Guerra. |
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